Para la elaboración de los menús, “contamos con una Comisión de menús, que se reúne una vez al mes, y a la que acuden residentes, responsables del catering y de la dirección del centro. En estos encuentros, se informa de las novedades que se van a producir, cómo se han puesto en marcha las sugerencias realizadas por los residentes y se recogen nuevas propuestas”.
En las residencias del Grupo Casablanca se ofrecen dos primeros y dos segundos a elegir y, por supuesto, el postre. También dispone de menús específicos para diabéticos y dietas especiales. Como en los hogares, destaca Fernández-Cid, “tenemos días de celebraciones con menús, meriendas y aperitivos especiales, así como menús temáticos según la estación del año”.
Para medir la satisfacción del servicio prestado, además de las encuestas anuales, el Grupo Casablanca realiza miniencuestas trimestrales dirigidas a todos los residentes, centradas en la prestación del servicio de cocina: variedad en los menús, presentación, cantidades, calidades, etc. “Y nos sentimos orgullosos, porque los resultados son muy satisfactorios”, confirma Fernández-Cid.
Las familias también participan en el proceso y se les ofrece probar la comida siempre que lo solicitan. “Pero también pueden, sin previo aviso, comer en la residencia y entrar en la cocina y hablar con los cocineros para su mayor tranquilidad”, asevera el presidente del Grupo Casablanca. En este sentido, Fernández-Cid es consciente de que este servicio puede generar desconfianza en algunas familias. “Por ello, la transparencia absoluta es nuestra mejor arma. En algunas ocasiones, tenemos residentes que pierden peso y lo fácil es pensar que comen poco o que comen mal. Pero hay que hablar y trabajar con las familias, porque esa pérdida de peso puede estar motivada por la propia enfermedad del residente; como, por ejemplo, las personas que están aquejadas de la enfermedad de alzhéimer”.
Para el control de la calidad, Servicios Sociales y Sanidad realizan inspecciones varias veces al año y sin previo aviso. “Se encargan de comprobar que se cumplen las normas higiénicas y legales, y que todo está correcto. Además, tenemos auditorías mensuales de empresas especializadas sobre buenas prácticas en cocina con toma de muestras de alimentos”, explica.
En definitiva, Fernández-Cid subraya que en las residencias se come muy bien y variado. “No entendemos por qué algunos se empeñan en generar alarma social sin justificación. Somos los primeros interesados en que sancionen a quien lo hagan mal e incluso le clausuren el centro. Pero debe quedar claro que son excepciones y que las residencias trabajamos dando un excelente servicio”, concluye el presidente del Grupo Casablanca.
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