En Emera España están viviendo un momento de expansión geográfica muy interesante, pero también se encuentran inmersos en la implantación profunda de su filosofía de cuidados en cada una de sus residencias y centros de día. Como afirma su director general, Javier Romero Reina, al que hemos entrevistado en BALANCE Sociosanitario: “estamos demostrando que es posible escalar un modelo de alta calidad sin perder la esencia personalizada que nos define”. Actualmente, cuentan con 26 residencias y 13 centros de día operativos, repartidos en 10 comunidades autónomas. Pero siguen estudiando las oportunidades que aparecen en el mercado y están dispuestos a seguir creciendo, pero no a toda costa, sino solo si los proyectos cumplen con los requisitos del modelo Emera.
Durante la entrevista, Romero Reina ha destacado que lo que diferencia a Emera es su modelo asistencial, así como su apuesta clara por la especialización. En este sentido, indica que, desde 2023, se han convertido en el primer grupo de España con centros acreditados como «Especialmente Amigables con la Demencia» por CEOMA. “Esto no es una medalla más; es el eje que vertebra todo nuestro proyecto actual”.
Hoja de ruta de la compañía
Emera ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años. ¿Cómo definiría el momento actual del grupo?
Actualmente nos encontramos en una fase de estabilización después de unos años de crecimiento, ya que partíamos de cero hace algo más de cinco años. Pero, sobre todo, nuestro momento lo definiría como el de consolidación de nuestro modelo asistencial y de cuidados centrado en la persona que estamos implantando en todas las residencias de mayores y centros de día Emera. Ya no nos centramos solo en la expansión geográfica, sino en la implantación profunda de nuestra filosofía de cuidados en cada una de nuestras residencias y centros de día. Estamos demostrando que es posible escalar un modelo de alta calidad sin perder la esencia personalizada que nos define.
¿Qué objetivos se ha marcado a corto y medio plazo dentro del plan de expansión?
Contamos hoy con 26 residencias y 13 centros de día operativos, repartidos en 10 comunidades autónomas. Seguimos estudiando las oportunidades que aparecen en el mercado, y estamos dispuestos a seguir creciendo, pero no nos obsesionaremos en crecer por crecer. Acudiremos a nuevos proyectos solamente si cumplen con los requisitos del modelo Emera. Nuestra voluntad no es tanto crecer en cuanto a volumen, sino en cuanto a calidad de prestación y modelo de cuidados. Dignificar el cuidado de las personas mayores a las que atendemos a diario es nuestro objetivo. Es el valor añadido del proyecto Emera. El éxito para nosotros se mide en el impacto positivo que generamos en la vida de los residentes y sus familias y en la sociedad en general.
¿Cuáles son las claves en su estrategia de crecimiento? ¿En qué regiones o tipos de proyectos prevén concentrar las próximas aperturas o adquisiciones?
Los nuevos proyectos deben cumplir ciertos requisitos de localización, en zonas urbanas y con buenas comunicaciones. Su diseño arquitectónico es primordial, ya que buscamos edificios funcionales que permitan desarrollar nuestras Unidades de Convivencia y nuestro modelo de atención.
Y, por supuesto, es imprescindible que estos proyectos sean sostenibles y equilibrados desde el punto de vista de la inversión.
Aunque existen comunidades con condiciones más favorables, mantenemos la búsqueda abierta a todo el territorio nacional. Si un proyecto cumple con nuestros estándares, lo analizaremos con el mismo interés. En este último año, hemos integrado activos en la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, Cataluña, Galicia y Andalucía. Y ahora estamos abriendo nuestro séptimo centro en Madrid, Emera Cañaveral, y nuestro tercer centro en Murcia, Emera Murcia La Ladera, en un edificio emblemático que refleja nuestra apuesta por la excelencia.
El modelo diferencial
En un contexto de creciente competencia, ¿qué distingue el modelo de Emera frente a otros grupos del sector residencial?
Nos diferenciamos fundamentalmente por nuestro modelo asistencial, cuya implantación tiene consecuencias directas en el diseño y acondicionamiento de nuestros centros, así como en la formación y el acompañamiento de los equipos profesionales que constituyen nuestro proyecto.
Emera ha apostado siempre por un modelo de cuidados en acompañamiento a sus residentes y usuarios de centro de día, que es un modelo de atención centrada en la persona en su sentido más amplio. Los recursos implantados por los centros y todas las labores que llevan a cabo los profesionales de Emera tienen un eje común: satisfacer las necesidades y preferencias de los residentes. La atención y cuidados que recibe la persona mayor en las residencias y centros de día de Emera siempre contemplan la “historia de vida”: entendemos quién fue la persona, quiénes son hoy y, sobre todo, quién quiere seguir siendo.
Para garantizar el bienestar y el confort de sus usuarios, hemos basado todas nuestras intervenciones asistenciales en una serie de principios irrenunciables que tienen como objetivo dignificar el cuidado de las personas a las que los profesionales Emera atienden a diario a través de: un trabajo basado en la historia de vida de la persona, un trabajo libre de uso de sujeciones y un trabajo que potencia la estimulación de los sentidos con la puesta en marcha de actividades y terapias específicas, por ejemplo, la sala snoezelen.
El éxito para nosotros se mide en el impacto positivo que generamos en la vida de los residentes y sus familias, así como en la sociedad en general
Sin duda, nuestra apuesta clara por la especialización es también una señal de nuestra identidad. Desde 2023, nos hemos convertido en el primer grupo de España con centros acreditados como «Especialmente Amigables con la Demencia» por CEOMA. Esta no es una medalla más; es el eje que vertebra todo nuestro proyecto actual. Queremos ser el referente nacional indiscutible en este ámbito, demostrando que otro modelo de atención para las personas más vulnerables es no solo posible, sino necesario y sostenible. Es la evolución lógica de nuestro «Modelo de Cuidados en Acompañamiento».
Emera ha apostado de manera decidida por la atención a personas con demencia. ¿Cómo se traduce esa especialización en la práctica asistencial diaria?
Efectivamente, el aumento de la población envejecida, unido al incremento del número de personas mayores que padecen enfermedades degenerativas y, entre otras, deterioro cognitivo, nos ha llevado a preguntarnos: ¿qué futuro queremos ofrecer a las personas más vulnerables? La respuesta ha sido la especialización. Hemos asumido el compromiso de ofrecer cuidados profesionales que sustituyan el manejo difícil en el domicilio por entornos seguros y expertos. Cada día constatamos el incremento de situaciones complejas, emocionalmente delicadas para las familias afectadas que sufren tanto como la persona mayor necesitada de atención.

Los síntomas conductuales de imposible manejo dan sentido a la creación y consolidación de residencias adaptadas, seguras y con altos estándares de calidad, que ofrecen cuidados profesionalizados, respetuosos y dignos. Nos obliga como profesionales a que nuestros centros sean amigables con las personas mayores con demencia.
Esto pasa por adquirir un doble compromiso frente a la sociedad: por un lado, garantizar unos cuidados libres de sujeciones que contemplan a la persona mayor en todas sus esferas (física, psicológica, emocional y social) y que integran en todo momento a su familia; por otro lado, no sólo acompañar y formar a nuestros equipos profesionales para que sean especialistas del manejo de estas situaciones complejas, sino también sensibilizar a la sociedad con la idea de que otro modelo asistencial es posible. Este es precisamente el reto de la certificación como centro especialmente amigable con las personas mayores con demencias. Un trabajo exigente y ambicioso, pero muy valioso.
Se traduce en un compromiso ético: no puede haber un entorno «amigable» si no es, primero, un centro libre de sujeciones.
Entendemos la trayectoria vital de cada persona para que el centro se adapte al residente y no al revés. Contamos con hitos como las recientes acreditaciones de Móstoles, Boadilla del Monte y Méndez Álvaro, y la puesta en marcha de Emera Cañaveral, que ha nacido bajo este estándar desde su primer día de actividad.
En esa misma línea estratégica se sitúa nuestra apertura en Murcia, con Emera Murcia La Ladera. Ambos centros nacen con la ambición de ser los referentes de este modelo en sus respectivas regiones.
¿Este modelo requiere de estructuras específicas? ¿Qué tipo de espacios diseña Emera para favorecer el bienestar y la autonomía de los residentes?
El «estándar de oro» de un centro amigable es la ausencia de sujeciones, y eso requiere crear Unidades de Cuidados Especiales (UCE). Diseñamos unidades de convivencia donde medimos y controlamos factores como el ruido, la iluminación (adaptada a los ritmos biológicos) y el nivel de estimulación.
Usamos herramientas que favorezcan la comunicación y nos adaptamos a los gustos y preferencias que constan en la historia de vida de cada persona.
Calidad y certificación
¿Qué impacto ha tenido la implantación del programa “Desatar 2.0” de CEOMA en sus centros?
El impacto es medible y emocionante. Hemos observado una reducción drástica de las alteraciones de conducta y una mejora inmediata en la salud emocional de nuestros equipos. Al eliminar las sujeciones, el ambiente en las unidades se calma; la agresividad disminuye y el auxiliar deja de «vigilar» para pasar a «cuidar». De hecho, estamos iniciando líneas de investigación interna respaldadas por profesionales universitarios para cuantificar estos beneficios científicos y clínicos.
El factor humano
Menciona el impacto en los residentes, pero ¿qué supone este cambio de paradigma para los profesionales de Emera?
Este es un punto clave. Desde el punto de vista de RR. HH., este proyecto es una herramienta primordial de atracción y fidelización de talento. Cuando el profesional comprueba que, al aplicar nuevas técnicas, el residente está más sereno y feliz, su inquietud profesional crece y se genera un orgullo de pertenencia inigualable.
Para sostener este cambio, la formación debe ser transversal y esta filosofía de trabajo se debe entender como cultura de empresa. En marzo, por ejemplo, formamos a todo el personal de nuestras oficinas centrales en el modelo de Centros Amigables; desde contabilidad hasta nóminas, todos deben comprender la realidad de la demencia para remar en la misma dirección y compartir este orgullo por nuestro modelo de atención, por este trabajo en equipo. La jornada fue impartida por Ana García, directora técnico asistencial y de Calidad de Emera España, y el doctor Antonio Burgueño, director del programa Desatar de CEOMA, y contó con el respaldo institucional de José Luis Fernández Santillana y Sabina Camacho, de CEOMA.
La plantilla de Emera supera ya los 2.000 profesionales. ¿Cuáles son las claves para fidelizar y motivar al equipo en un sector con alta rotación?
La formación es fundamental; por ejemplo, la jornada que os he comentado anteriormente, pero ver los beneficios de este trabajo es esencial para que los empleados se «enganchen». Cuando el empleado pone en marcha nuevas técnicas asistenciales y comprueba que el ambiente es más sosegado, su motivación profesional se multiplica. Dotamos a los equipos de herramientas innovadoras que refuerzan su labor y les permiten ser especialistas en el manejo de situaciones complejas de forma digna. La clave es el acompañamiento técnico constante y la escucha activa.

Invertimos en formación específica para la vigilancia activa y en recursos materiales que mejoran el ambiente de trabajo. Un profesional que se siente respaldado por un equipo multidisciplinar y que cuenta con los medios técnicos necesarios para realizar su labor con excelencia es un profesional motivado que decide quedarse con nosotros.
¿Cómo apoyan desde la central de ese bienestar profesional?
Nadie está solo en este proceso. Hemos diseñado un plan de acogida y formación continua extremadamente riguroso, orientado a todas las áreas de la compañía para potenciar esta cultura de empresa.
Fomentamos el bienestar profesional a través del acompañamiento técnico constante y dotamos a los equipos de recursos innovadores que dignifican su labor diaria. En Emera, cuidar bien es la mejor forma de cuidar a nuestros profesionales.
Visión del sector
Desde su experiencia, ¿cuáles son los principales desafíos que afronta hoy el sector de la atención a la dependencia en España?
El principal desafío es, sin duda, el personal. Atraer, formar y fidelizar a profesionales vocacionales en un entorno de alta demanda es el reto que definirá el futuro del sector. Debemos ser capaces de sensibilizar a la sociedad con la idea de que otro modelo asistencial es posible y atractivo para desarrollar una carrera profesional de valor.
Si tuviera que definir el propósito de Emera en una frase, ¿cuál sería?
Dignificar la vida de las personas mayores a través de un acompañamiento profesional y profundamente humano, que respete la historia y la identidad de cada individuo, en un entorno inmejorable con edificios diseñados, decorados e iluminados para fomentar la dignidad de las personas.
Trayectoria profesional
Licenciado en Derecho por la Universidad de Córdoba, Javier Romero Reina cuenta con una trayectoria de más de 25 años vinculada a la alta dirección en el sector sociosanitario. Tras ocupar puestos de máxima responsabilidad en operadores de referencia como Sanyres o Amma, en enero de 2017 asumió la Dirección General de Emera España. Bajo su liderazgo, la compañía ha pasado de ser un proyecto emergente para consolidarse como un referente asistencial con más de 35 centros en funcionamiento entre residencias y centros de día, y una expansión estratégica en comunidades autónomas.
Romero es el principal impulsor del Modelo de Cuidados en Acompañamiento, una visión de la Atención Centrada en la Persona (ACP) que trasciende lo puramente asistencial. «Nuestro objetivo no es solo proporcionar cuidados profesionales de la más alta calidad, sino garantizar que cada persona mayor encuentre en Emera un verdadero hogar donde su historia de vida sea el eje de toda intervención», afirma.
Bajo su gestión, Emera se ha posicionado como el primer grupo en España en acreditar sus centros como «Centros Especialmente Amigables con personas con Demencia» por CEOMA, evidenciando un firme compromiso ético con la eliminación de sujeciones y la humanización del cuidado. Esta política de calidad diferencial, unida a una firme apuesta por la sostenibilidad y la excelencia en los servicios de hostelería, define hoy la identidad de Emera en el mercado español.
Emera en cifras
Presencia nacional: 26 residencias y 13 centros de día en 10 Comunidades Autónomas.
Capacidad asistencial: Cerca de 3.500 personas atendidas por un equipo de 2.100 profesionales.
Vivienda: Apartamentos con servicios en Madrid y Castilla-La Mancha.
Expansión: 10 proyectos en desarrollo y apertura de Emera Murcia La Ladera (abril de 2026).
Compromiso y calidad ética
Centros Libres de Sujeciones: 17 centros certificados por CEOMA (Programa DESATAR). Todas las nuevas aperturas del grupo operan bajo este estándar desde el primer día.
Centros Amigables con la Demencia: 8 centros acreditados por CEOMA (y otros 8 en proceso).
Hito sectorial: Emra Cañaveral es el primer centro en España que abre sus puertas bajo el estándar de «Centro Amigable». Consolida así un modelo asistencial que prioriza la humanización y la dignidad.















