El Congreso de Trabajo Social aborda la evolución y los retos del sistema de dependencia

XV Congreso Estatal e Internacional de Trabajo Social.
Matilde Pelegrí, Tania Luque, Enrique Rodríguez, Rubén Herranz, Lucía González y Juan Carrión.

Gijón se ha constituido como punto de encuentro internacional del trabajo social. Del 28 al 30 de mayo, más de 1.300 profesionales de todos los colegios de España y de Iberoamérica se han dado cita en el XV Congreso Estatal e Internacional y III Iberoamericano de Trabajo Social.

El Congreso se ha celebrado cuando se cumplen 20 años de la aprobación de la Ley de Autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia.

Para analizar su desarrollo y la implementación del Sistema para la autonomía y atención a la dependencia, SAAD, tuvo lugar un espacio de diálogo, que reunió a distintos agentes, que expusieron su perspectiva de la evolución en estas dos décadas, identificando áreas de mejora y propuestas de futuro.

Ejes del SAAD desde la perspectiva del trabajo social

Bajo la presentación y moderación de Matilde Pelegrí, fundadora y presidenta de Grupo SENDA, el espacio se inició con la introducción de Tania Luque, miembro del Grupo de Trabajo de atención a la dependencia y prevención de la autonomía del Consejo General de Trabajo Social.

Matilde Pelegrí, fundadora y presidenta de Grupo SENDA.
Matilde Pelegrí, fundadora y presidenta de Grupo SENDA.

Desde su perspectiva, la aplicación de la Ley -que garantiza un derecho subjetivo de la ciudadanía- se ha centrado en la atención a la dependencia, dejando en segundo lugar la promoción de la autonomía personal, que debe ser un objetivo prioritario.

Tania Luque presentó los principales ejes del Informe elaborado por el Consejo, que analiza el SAAD desde la perspectiva del trabajo social, elaborado con la colaboración de los colegios, y cuyas conclusiones resumió en la falta de financiación, la desigualdad por territorios, un modelo residencial obsoleto, precariedad laboral, sobrecarga de los servicios de trabajo social, la sustitución del trabajo social en acciones como la valoración de dependencia, la externalización del servicio de ayuda a domicilio o la complejidad de los trámites requeridos para contar con un asistente personal.

Concluyó recordando la importancia de promover la prevención de la autonomía personal, y también que el SAAD no lo mismo que el sistema de servicios sociales.

Evolución y retos del SAAD

Tras esta presentación se inició el espacio de diálogo, en el que los participantes analizaron la evolución del SAAD respondiendo a las preguntas de la moderadora.

Rubén Herranz, técnico de Estudios del Imserso, y profesional con amplia experiencia en el análisis jurídico de los derechos de las personas mayores, destacó la transparencia del SAAD, ya que todos los datos están disponibles en abierto para cualquier persona o institución que quiera consultarlos.

Resaltó que la Ley fue producto de una política de Estado, ya que se aprobó por consenso de todos los grupos políticos, siendo novedosa por el hecho de definir un derecho subjetivo para toda la ciudadanía.

Herranz dejó también en el debate los principales retos a los que, en su opinión, se enfrenta el SAAD, como son el reto demográfico, el reparto de competencias y la importancia de adaptarlo a las necesidades de cada persona.

Un análisis del servicio de Ayuda a Domicilio

Por su parte, Lucía González, vicepresidenta del Consejo y presidenta del Colegio de Jaén, y profesional con amplia experiencia en el trabajo en entidades, afirmó que se está perdiendo el papel de acompañamiento a las personas, constatando que el servicio de ayuda a domicilio está absorbiendo el trabajo de las profesionales.

Reivindicó que las personas cuidadoras, mayoritariamente mujeres, son familiares, rechazando el apelativo de “no profesional” a su trabajo. Asimismo, destacó la necesidad de que se desarrolle al completo el catálogo de servicios, flexibilizando su aplicación.

Además, la vicepresidenta afirmó también que la financiación de los Servicios Sociales no puede hacerse a través de las subvenciones.

La perspectiva de los familiares estuvo a cargo de Juan Carrión, presidente de la Federación Española de Enfermedades Raras, FEDER, quien afirmó que “hablamos de personas, no de informes”, haciendo un llamado a los políticos, para que sean conscientes de la realidad y escuchen al trabajo social.

Su análisis de los veinte años de recorrido de la Ley concluye con una demanda repetida en la jornada: el código postal no puede condicionar el acceso a las ayudas.

“No tenemos tiempo”, fue la clara afirmación de Carrión, quien exigió que las leyes y los planes se doten de recursos; de lo contrario, se aprobarán estrategias muy buenas en el papel pero sin ninguna aplicación real para quienes lo necesitan.

Un impulso a la desinstitucionalizadión

La última intervención estuvo a cargo de Enrique Rodríguez, director general de Promoción de la Autonomía Personal y Personas Mayores del Principado de Asturias, quien expuso el plan de acción CuidAs para los cuidados de larga duración, con un cambio de modelo de atención, según el cual el servicio debe adaptarse a las necesidades de las personas.

El director defendió la desinstitucionalizadión, incidiendo en los programas de promoción de la autonomía personal, con especial atención a las personas en situación de predependencia.

Destacó los servicios que ha puesto en marcha su dirección general en el ámbito de la ayuda en domicilios, así como el apoyo a las personas cuidadoras.

A modo de conclusión, el espacio de diálogo reivindicó la igualdad de derechos para todas las personas, independientemente de su lugar de residencia; que se mantenga el papel de acompañamiento del trabajo social; que se dote de los recursos necesarios, y que las personas que van a recibir las ayudas del sistemas formen parte de su debate y decisión.

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