El próximo 26 de julio se celebra el Día de los Abuelos, una fecha que invita a reconocer el papel que desempeñan en la vida de millones de familias. Más allá de esta celebración, desde Grupo Villamor quieren recordar una realidad que forma parte de su día a día: vivir en una residencia no significa dejar de ser abuelo o abuela.
Las personas que viven en los distintos centros del grupo siguen siendo una figura fundamental para sus familias. Esperan con ilusión la visita de sus hijos y nietos, preguntan por sus estudios, celebran sus logros, comparten consejos y continúan transmitiendo recuerdos, valores y tradiciones que pasan de generación en generación.
Con motivo del Día de los Abuelos, Grupo Villamor quiere poner en valor ese vínculo familiar que permanece vivo y que forma parte de la identidad de cada persona. Mantener esas relaciones y favorecer los encuentros entre las personas que viven en residencias y sus familias es una de las formas de seguir cuidando su bienestar emocional y de preservar aquello que da sentido a su historia de vida.
«En Grupo Villamor entendemos que cuidar va mucho más allá de atender las necesidades físicas de una persona. Promover y fortalecer los vínculos familiares forma parte de nuestro modelo de atención centrada en la persona y en las relaciones, porque la participación de las familias contribuye al bienestar emocional, la identidad y la calidad de vida de cada mayor.», afirma María Ramos, directora de operaciones del Grupo Villamor.
Encuentros intergeneracionales
Con esa filosofía, todas las residencias del grupo celebrarán el próximo 24 de julio una jornada especial junto a las personas que viven en sus centros y sus familias. Cada residencia desarrollará actividades adaptadas a su realidad, pero todas compartirán el objetivo de favorecer el encuentro entre generaciones y seguir creando recuerdos compartidos.
Entre las propuestas previstas se encuentran iniciativas como el taller «Árbol de la Vida», un espacio pensado para compartir recuerdos, vivencias y aquellos momentos que han marcado la historia personal de cada persona, además de meriendas especiales y otros encuentros que invitan a disfrutar del tiempo compartido entre distintas generaciones. «Trabajamos para que nuestras residencias sean espacios abiertos, donde las familias encuentren un lugar para compartir, acompañar y seguir creando recuerdos junto a sus seres queridos.», añade María Ramos.
Un reconocimiento a su legado
Más allá de la programación, el verdadero protagonista será el tiempo compartido entre generaciones, las conversaciones, los recuerdos y los pequeños gestos que fortalecen unos lazos que no entienden de edades ni de lugares.
La implicación de las familias forma parte del día a día en Grupo Villamor. Además de fomentar su presencia en la vida cotidiana de los centros, el grupo impulsa su participación activa a través de los Consejos de Participación, convencido de que escuchar a las familias y contar con ellas contribuye a ofrecer una atención más personalizada y a seguir construyendo proyectos de vida junto a cada persona.
La celebración del Día de los Abuelos es también una oportunidad para reconocer el legado de quienes han dedicado buena parte de su vida a cuidar y acompañar a otras generaciones. «A todos los abuelos y abuelas queremos agradecerles su legado, su dedicación y los valores que han transmitido de generación en generación», concluye Ramos.














