Digitalización del SAD: hacia un servicio personalizado más eficaz y eficiente
La aplicación de las nuevas tecnologías al sector de los cuidados está acelerando la transformación digital del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). La implementación de software de gestión, la aplicación del Big Data y la Inteligencia Artificial (IA) o la incorporación de robots sociales y programas de realidad virtual mejoran la calidad del servicio prestado, porque permiten ofrecer una atención personalizada más eficaz y eficiente. Todo ello, hace posible que las empresas prestadoras del SAD amplíen su catálogo de servicios, cada vez más adaptados a las necesidades cambiantes de las personas.
Además, la digitalización mejora la comunicación y coordinación entre el equipo de profesionales, el usuario y sus familiares, ya que facilita la transmisión de información relevante para el cuidado. Incluso permite un seguimiento más preciso y continuo del estado de salud de los usuarios, convirtiendo el SAD en un servicio preventivo que contribuye a que las personas permanezcan en su casa y entorno comunitario el máximo tiempo posible. Sin olvidar los beneficios para los trabajadores: la digitalización del SAD mejora la planificación y organización de las tareas reduciendo el tiempo dedicado a labores administrativas.
Para conocer cómo están integrando las nuevas tecnologías al SAD las empresas prestadoras del servicio, contamos con: Asispa, Eulen Sociosanitarios, Gerosol Asistencia, ILUNION Sociosanitario, Macrosad, Mensajerosad y Sanitas Mayores.
Por su parte, los proveedores de tecnología exponen las innovaciones tecnológicas que permiten la transformación digital del SAD: Gesad y Kwido.
El futuro del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) pasa por la integración de herramientas digitales para mejorar la calidad del servicio prestado y adaptarlo a las necesidades cambiantes de las personas mayores y, de esta manera, facilitar su permanencia en el hogar y mejorar su calidad de vida.
“Necesita fórmulas flexibles que garanticen la viabilidad del actual modelo de apoyos domiciliarios, proponiendo un cóctel de atenciones más diversificado y adaptado a las necesidades reales de las personas en situación de fragilidad y que, además, considere la importancia de los cuidadores principales”, subraya el presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, José Manuel Ramírez.
En su opinión, hay que replantear el actual modelo de atención y cuidados domiciliarios, con el objetivo de primar las necesidades específicas y cambiantes de las personas, inmediatas a veces, frente a servicios o prestaciones que tienen un procedimiento rígido. “Hay que definir fórmulas flexibles e integrales, y diseñar los acompañamientos personalizados necesarios que las hagan efectivas”, apunta.
En este contexto, la digitalización del SAD permitirá incorporar la dimensión tecnológica en el hogar, como componente esencial que complemente los servicios y prestaciones tradicionales. “La innovación y el desarrollo tecnológico deben pasar”, afirma Ramírez, “a ser elementos substanciales de la oferta de servicios y prestaciones domiciliarias para la permanencia en el hogar de las personas mayores, en situaciones de dependencia o discapacidad”. El objetivo es facilitar la permanencia de las personas en el entorno para que puedan continuar desarrollando su proyecto vital con bienestar y calidad de vida.
“La digitalización aportará más seguridad y compañía a las personas usuarias y, gracias a los avances tecnológicos, les dotará de una mayor autonomía dentro de su hogar. Los beneficios para los trabajadores también son importantes, porque tendrán a su disposición tecnologías que les liberarán de carga de trabajo que ahora tienen que hacer manualmente y dispondrán de más tiempo para otras tareas que ahora apenas pueden implementar”, resume el presidente de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.
Por otra parte, la digitalización del SAD permitirá ampliar el catálogo de servicios domiciliarios prestados actualmente, “que se complementarán con tecnologías en el hogar, como la domótica, sistemas de seguridad, apoyos para la movilidad o para el desarrollo de actividades básicas de la vida diaria (higiene, alimentación, etc.). También podrán coordinarse con los servicios sanitarios en el hogar, que debe ofrecer el Sistema Público de Salud: Atención Primaria e, incluso, hospitalización domiciliaria”. Y Ramírez va más allá y señala que podrían integrarse también servicios vinculados al voluntariado o a la vivienda: obras de adaptación del hogar y accesibilidad, acceso a viviendas de promoción pública y ayudas para alquiler.
Lógicamente, en este contexto, también cambiará el perfil del usuario. “Habrá mayor posibilidad de envejecer en casa y en el entorno habitual, no rodeado de batas blancas. A excepción de las personas con demencias que deambulan y que no pueden tener atención domiciliaria 24 horas al día, las personas en situación de dependencia que lo deseen podrán vivir en su hogar con el nuevo modelo de atención domiciliaria”, concluye José Manuel Ramírez.
La digitalización del SAD mejora la calidad de vida de las personas usuarias, mediante nuevas prestaciones complementarias
“El SAD está evolucionando hacia la prestación de servicios complementarios, como terapia ocupacional, fisioterapia, podología, psicología y peluquería a domicilio, con equipos profesionales de alta calidad que permitirán a las personas mayores recuperar funcionalidades y autonomía para permanecer en su hogar el mayor tiempo posible”, explica la directora del Área de Ayuda a Domicilio de Asispa, Soledad Palos.
Concretamente, la digitalización del SAD de Asispa tiene el potencial de mejorar la comunicación y coordinación entre las personas usuarias y el equipo de coordinación, así como entre los distintos equipos profesionales que prestan los servicios. Y lo más importante, reduce la brecha digital y permite la plena inclusión de las personas mayores.
“En Asispa hemos creado el movimiento #StopBrechaDigital para acercar y conectar a las personas mayores con las nuevas tecnologías de la información”, señala Palos. Una iniciativa que pretende generar y promover su autonomía, dotándoles de herramientas digitales accesibles a la vez que presenta las nuevas tecnologías como una alternativa al ocio, al tiempo libre y como un potente medio de comunicación con las demás personas. Sin duda, una excelente herramienta para combatir la soledad no deseada.
“Cada día nos esforzamos por implementar sistemas tecnológicos que mejoren la experiencia de las personas usuarias”, asegura la directora del Área de Ayuda a Domicilio de Asispa. Muestra de ello, es la app MiSAD, que lleva varios años en continua evolución y que permite a las personas usuarias una conexión constante con el equipo profesional que presta el servicio para consultar los servicios programados, el horario y la información de las personas que acudirán a su domicilio. La aplicación permite descargar documentación relevante, consultar números de teléfono importantes y, sobre todo, mantenerse en contacto con la comunidad usuaria: ver la planificación de talleres y actividades de terapia, participación, contacto, etc.
Además, Asispa colabora con el área de Robótica Social de la Universidad Carlos III de Madrid en el diseño de un proyecto pionero que desarrolla robots, que pretenden mitigar la soledad no deseada acompañando, proporcionando entretenimiento y promoviendo la interacción social conectando a la persona usuaria con otras personas.
Muchos son los beneficios de la digitalización del SAD, tanto para personas usuarias como para trabajadores. La responsable de Asispa destaca los siguientes:
Proporciona canales alternativos para la comunicación entre personas usuarias y los equipos profesionales.
Otorga fiabilidad en el traspaso de información y acceso a la información: inmediatez y disponibilidad.
Favorece los procesos cognitivos que mejoran con la utilización de las nuevas tecnologías.
Ayuda a la ruptura de la brecha digital.
En definitiva, Palos subraya que “la tecnología es la que debe adaptarse al usuario y no al revés”. La digitalización, sin duda, va a mejorar la calidad de vida de las personas atendidas y los equipos profesionales, permitiendo una mejor atención y la aparición de nuevas prestaciones complementarias a las actuales.
La digitalización de los procesos permite mejorar el match entre la persona usuaria y el equipo domiciliario de referencia
La responsable nacional de Servicios Domiciliarios y de Conciliación de Eulen Sociosanitarios, Elena Gil, afirma que el uso de la tecnología en el día a día de los cuidados y las sinergias entre diferentes servicios ha dado lugar a un nuevo concepto: “El ecosistema de cuidados domiciliarios”, y a una mayor coordinación con el entorno de proximidad de la persona promovido desde el propio servicio.
Gil detalla cómo el uso de las nuevas tecnologías mejora la calidad de los servicios:
Optimización de los procesos y de la calidad percibida del servicio: tiempos de puesta, valoración, asignación de recursos, sustitución de profesional de referencia…
Optimización del cálculo de tiempos de desplazamiento, mejora en el traspaso de información a los equipos y comunicación con personas usuarias y familias, entre otros.
Agilización de procesos de valoración de necesidades y asignación de profesionales, recursos y programas de intervención.
Aplicación de nuevas tecnologías y mediciones en el servicio que permitan ir más allá.
Eulen Sociosanitarios lleva años trabajando en la incorporación e implementación de nuevas tecnologías al SAD. “Este trabajo está siendo muy minucioso y detallado, tanto por el conocimiento en profundidad de las diferentes tecnología y soluciones como en la elección de los mejores proveedores y el desarrollo de diferentes soluciones tecnológicas propias”, explica Gil.
En este cambio de modelo están embarcados los equipos técnicos de los servicios domiciliarios y de teleasistencia de Eulen Sociosanitarios, así como los departamentos de Innovación y Desarrollo, Márketing, Desarrollo de Negocio, Jurídico y de Protección de Datos y el Comité de Ética Asistencial.
El principal beneficio de la digitalización del SAD para las personas usuarias es, en opinión de Gil, la calidad de los servicios y la posibilidad de realizar una atención centrada en la persona. “La digitalización de los procesos permite mejorar el match entre la persona usuaria y el equipo domiciliario de referencia”, detalla.
Por otra parte, como los equipos domiciliarios cuentan con información de cada persona usuaria actualizada, “favorece un trato más cercano y centrado en su realidad. Además, mejora la calidad del servicio, facilitando la toma de decisiones y la definición de acciones preventivas en el servicio de atención domiciliaria prestado”.
Gil destaca también que al digitalizar todos los procesos del SAD desaparecen los archivos en papel. Entonces, las consultas se resuelven de manera inmediata y se reducen las posibilidades de error o imprecisiones en la información. Asimismo, mejora la calidad en la comunicación con las personas usuarias y sus familias, a través de soluciones como una app para familiares y usuarios. Las familias pueden conocer el tipo de servicio, horarios, tareas que realiza el equipo domiciliario, incidencias en el domicilio e incluso chatear con el equipo de coordinación.
La digitalización del SAD tiene un impacto positivo directo sobre el trabajo de los equipos de atención domiciliarios, “ya que reciben información sobre nuevos servicios, cambios de turnos o nuevas necesidades de manera más inmediata y exacta. Así se evitan confusiones, una prestación de las tareas más ajustadas a cada caso y permite una mejor conciliación con su vida personal”.
La atención es más eficiente y eficaz, facilitando a los usuarios y sus familiares ser más activos en el plan de atención
El objetivo del SAD siempre ha sido mantener a la persona en su hogar el mayor tiempo posible, fomentando la conexión con la familia, la comunidad y, en definitiva, con el entorno formal e informal, así como con los servicios sanitarios y sociales. “En este momento, esta conexión pasa por implementar herramientas que sean capaces de facilitar datos en tiempo real de todo lo que sucede en el domicilio, para una mayor eficiencia en la gestión y toma de decisiones inmediata ante incidencias imprevistas, permitiendo una dinamización del servicio”, defiende la CEO de Gerosol Asistencia, Begoña López.
Desde su experiencia, la dirección que está tomando el SAD va encaminada a convertirse en el eje de un plan de cuidado, “donde intervienen otros servicios de carácter más sanitario y que, además, se apoyan en las nuevas tecnologías para llevar a cabo una telemonitorización con herramientas digitales que conecten a la persona beneficiaria con el equipo profesional que está implicado en su cuidado, al igual que con las familias”.
Desde hace años, Gerosol ofrece un servicio innovador y de calidad: “Estamos continuamente avanzando en la incorporación de servicios y tecnologías de última generación. Contamos con un software de gestión que nos permite mantener una comunicación directa con los profesionales sociosanitarias que intervienen en el servicio, permitiendo así conocer de forma inmediata el estado de la persona atendida, el cumplimiento o no de su plan de atención para ese día y cualquier otra incidencia que se haya producido en el servicio, tanto por parte del profesional como del propio beneficiario o de su familia”. De esta manera, se establece una comunicación bidireccional inmediata que redunda en una mejora atención y cuidado de la persona.
Y como valor añadido, Gerosol ha incorporado la telemedicina como un servicio preventivo de la salud que, además, facilita de una manera sencilla y rápida la consulta médica en su propio domicilio, con la emisión en el momento del informe médico y receta electrónica si se precisa.
Respecto a los beneficios de la digitalización del SAD para las personas usuarias y su familia, Begoña López destaca que proporciona una mayor información, que se traduce en confianza y tranquilidad al poder conocer en tiempo real las intervenciones que se están llevando a cabo durante el servicio. Respecto a los trabajadores, facilita la comunicación inmediata con el departamento de coordinación y, a su vez, con las familias. Todo ello, revierte en un mejor seguimiento y actualización del plan de cuidados. En definitiva, supone un avance inmenso que conlleva una mejor gestión a todos los niveles.
En definitiva, la CEO de Gerosol subraya que la implementación de la digitalización en el SAD “nos ha permitido ser más eficientes y eficaces, facilitando a los beneficiarios del servicio y sus familiares ser más activos en el plan de atención. Y no podemos obviar que las nuevas generaciones son cada vez más demandantes de la incorporación de las tecnologías y debemos ser proactivos ante la demanda”.
Las nuevas tecnologías atraerán usuarios que buscan un servicio más personalizado, accesible y flexible
Con la digitalización del Servicio de Ayuda a Domicilio, la responsable de SAD en ILUNION Sociosanitario, María del Carmen Gómez, espera que los datos de los usuarios “puedan estar integrados en todos los servicios de los que sea perceptor, incluso en la Administración y los servicios públicos sanitarios, con el fin de que todos tengan acceso y puedan gestionar los recursos que sean precisos para atender las necesidades de los usuarios. De esta manera, mejorará la comunicación y podremos anticiparnos a nueves necesidades y dar una respuesta de manera coordinada”.
Para ello, ILUNION Sociosanitario se apoya en herramientas de análisis y visualización avanzada de datos, geolocalización de domicilios y auxiliares y algoritmos de optimización de rutas. “Realizamos la redistribución de los servicios en base a la zonificación, con el objetivo de mejorar la experiencia de las personas usuarias y de las propias auxiliares. Una ruta óptima permite hacer un servicio más eficiente, reducir costes y mejorar la calidad del servicio”, detalla Gómez. Además, al invertir menos tiempo en desplazamientos entre domicilios, la auxiliar mejora su percepción del trabajo y se evitan accidentes laborales, sintiéndose más satisfecha y prestando un mejor servicio.
ILUNION Sociosanitario está realizando una prueba piloto con una APP de entrenamiento cognitivo (APP ROBLE), que tiene dos vertientes:
Para el usuario, ejercicios de estimulación cognitiva y física, y la creación de comunidades para hacer frente a la soledad no deseada.
Para cuidadores, tanto familiares como auxiliares, promueve el autocuidado con ejercicios físicos, píldoras formativas y creación de grupos de apoyo. La APP también sirve de apoyo para que puedan prestar el servicio de estimulación cognitiva a los usuarios que no pueden por sí mismos.
La accesibilidad es uno de los beneficios de la digitalización del SAD, ya que permite a los usuarios acceder a la información y los recursos de manera más fácil y rápida. Además, facilita una comunicación más efectiva entre usuarios, cuidadores y coordinadores del servicio.
Y respecto a las auxiliares, Gómez destaca que la digitalización permite una mejor planificación y organización del trabajo, aumentando su eficiencia y productividad. También puede reducir la carga administrativa del equipo de coordinación al facilitar la gestión de las tareas y la información en una plataforma centralizada y automatizada. Asimismo, mejora la seguridad, porque proporcionar información precisa y actualizada sobre los usuarios y sus necesidades.
En cuanto al catálogo de servicios prestados, la experta señala que la digitalización del SAD permite la inclusión de nuevos servicios como la telemedicina o la monitorización de la salud. “Por otro lado, facilita una mejor gestión de la información sobre el usuario, lo que puede llevar a una mejor comprensión de sus necesidades y preferencias, y a una atención más personalizada y adaptada a sus necesidades específicas”, finaliza Gómez. En este sentido, puede atraer también un nuevo perfil de personas usuarias que busca un servicio más personalizado, accesible y flexible.
La tecnología mejora los tiempos de respuesta, la trazabilidad del proceso de atención y la coordinación entre familia, profesionales, servicios sociales y salud
El SAD está marcado por el creciente envejecimiento de la población y un perfil de usuario que defiende su autonomía y permanencia en el domicilio el mayor tiempo posible. En este contexto, Macrosad ve el futuro del SAD como un modelo que evoluciona desde una visión lineal basado en la gestión por horas hasta un modelo interconectado y en red, que tiene en cuenta a la persona en el contexto de su comunidad. E introduce aspectos como la atención centrada en las relaciones humanas (intergeneracionalidad), la sostenibilidad o la tecnología.
“El uso de la tecnología en los servicios aporta una mayor eficiencia y disponibilidad, permitiéndonos estar conectados con el usuario 24 horas al día 7 días a la semana. De esta manera, mejorarán los tiempos de respuesta, la trazabilidad del proceso de atención y la coordinación entre familia, profesionales, servicios sociales e, incluso, salud”, explica la directora Tecnológica de Macrosad, Elena Sánchez. Igualmente, y desde el punto de vista del prestador, la digitalización del SAD contribuirá a la mejora de la gestión del servicio, reduciendo los costes asociados y, por ende, evolucionar hacia servicios más sostenibles desde el punto de vista económico.
Desde hace más de 10 años, en los proyectos de innovación, Macrosad implanta soluciones tecnológicas para mejorar los servicios: andadores inteligentes, audífonos, herramientas de estimulación cognitiva digital, aplicaciones con realidad virtual, etc. “El proyecto más reciente en el que estamos colaborando es una red social para paliar la soledad no deseada. Además, usamos diversas plataformas de software que nos ayuda a mejorar la gestión y coordinación de los servicios”, explica Sánchez.
Para el prestador del servicio, la digitalización del SAD es de gran utilidad respecto a la captación de datos e información. “Con el apoyo de técnicas de inteligencia artificial, favorece la personalización de las intervenciones y la mejora de la eficiencia del servicio”, detalla la directora Tecnológica de Macrosad. Y para el usuario, la tecnología también trae consigo importantes beneficios: “Puede suponer un impacto muy positivo, mejorando aspectos como la soledad no deseada, la estimulación cognitiva, terapias o, simplemente, la vida cotidiana”.
En este contexto, Sánchez asegura que la digitalización permitirá ampliar el rango de servicios, “facilitando la prestación de servicios especializados y centrados en la persona”.
Por otra parte, teniendo en cuenta la evolución de la sociedad en general y con la generación del baby boom, el perfil de usuario tenderá a ser cada vez más digital. “Sin embargo, debemos huir de un mercado orientado a productos y promover que la tecnología se oriente al usuario y a sus necesidades, no al contrario”, concluye la experta.
La tecnología puede ayudar a realizar un seguimiento más preciso y continuo del estado de salud de los usuarios
El CEO Mensajerosad, Manuel Castro, considera que la digitalización es una herramienta fundamental para mejorar la calidad de vida de los usuarios y ofrecer un servicio más eficiente y personalizado. “A través de la digitalización, podemos mejorar la comunicación y coordinación entre el equipo de profesionales y los familiares y la propia Administración Pública, facilitando la transmisión de información relevante para el cuidado de los usuarios”, explica Castro. Además, este experto destaca que la tecnología puede ayudar a realizar un seguimiento más preciso y continuo del estado de salud de los usuarios, lo que permitirá detectar y abordar de manera temprana cualquier problema de salud. “En definitiva, la digitalización es clave para mejorar la calidad y eficacia de nuestro servicio y para adaptarnos a las nuevas necesidades y demandas de un sector en constante evolución. Y para lograr todo lo anterior, nos rodeamos de los mejores partners”, detalla.
Actualmente, Mensajerosad está trabajando en la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar la eficiencia y calidad del servicio prestado: “La digitalización es un camino necesario para la modernización del servicio y para satisfacer las necesidades cambiantes de los usuarios, familiares y profesionales”. Para ello, está implantando un nuevo software de gestión y plataformas digitales “que permitan la monitorización y seguimiento de los usuarios de la forma más eficiente y precisa. También estamos considerando la incorporación de robots sociales y tecnología de realidad virtual para mejorar el entrenamiento cognitivo y la interacción social de los usuarios”.
Respecto a los beneficios para los usuarios, Castro incide en que la digitalización del SAD permitirá una atención más personalizada, mejorando la comunicación entre el usuario, su familia y el equipo de atención de profesionales. Además, la tecnología ayudará a la detección temprana de problemas de salud, ofreciendo información en tiempo real sobre la atención prestada y, por consiguiente, se reducirán los errores en la administración de medicamentos. “Ya estamos trabajando en todo ello”, subraya.
Y en cuanto a los beneficios para los trabajadores, Castro destaca una mejor planificación y organización de las tareas reduciendo el tiempo dedicado a labores administrativas, aumentando su eficiencia. La tecnología también facilitará “la formación y el reciclaje de los trabajadores mejorando sus habilidades y conocimientos en el cuidado de los usuarios y la atención a familias”.
Por otra parte, este experto señala que la digitalización del SAD puede cambiar y ampliar el catálogo de servicios prestados. Mensajerosad ya cuenta con teleasistencia, monitorización remota de la salud y está avanzando en la domótica y la realidad virtual “como tecnologías que pueden ser incorporadas en el SAD para mejorar la atención prestada y expandir el catálogo de servicios disponibles. Estamos estudiando diferentes herramientas para integrarlas al servicio como instrumento de terapia e intervención”.
La digitalización del SAD permitirá también que personas con necesidades más específicas y complejas, aquellas con enfermedades crónicas o deterioro cognitivo, puedan ser atendidas desde su hogar. “Nuestro plan estratégico conlleva el uso de la tecnología para mejorar la accesibilidad y disponibilidad de nuestros servicios a personas que viven en áreas más despobladas o alejadas de centros urbanos, interviniendo sobre la soledad no deseada”, explica Castro.
La digitalización es una gran oportunidad, porque la implementación de tecnología mejora la calidad de vida de los usuarios y sus familias
“La inversión en innovación y el avance en medicina digital nos van a permitir atender mejor a los sénior y ofrecer, además, una sanidad sostenible. Adaptar las ventajas de la transformación tecnológica a las necesidades de las personas sénior, nos ofrece la posibilidad de desarrollar soluciones para garantizar un envejecimiento activo y saludable”, explica el director general de Sanitas Mayores, Pedro Sánchez Soro.
Sanitas Mayores cuenta con bluaU Senior, una solución que presta cuidados en casa a sénior: cuidadores, fisioterapeutas, enfermería, médico, logopedia, etc. Todo ello, con el acompañamiento de un Asesor de Salud permanente y los servicios exclusivos del Grupo Sanitas, como videoconsulta médica, visitas a especialistas o entrega de medicamentos a domicilio.
El proceso de transformación digital en el que Sanitas se encuentra inmerso desde hace ya muchos años, ha permitido poner en marcha soluciones innovadoras que aportan valor a sus usuarios y mejoran su calidad de vida.
El SAD o los cuidados a domicilio ofrece muchas posibilidades e innumerables ventajas a las personas que quieren continuar viviendo en su domicilio con los cuidados que necesitan. “Esta evolución hace que todos los que nos dedicamos al cuidado experto de las personas mayores, ofrezcamos nuevos servicios modulares que faciliten cuidados más personalizados en función de las necesidades”, asegura Sánchez Soro.
Además, la tecnología ayuda a monitorizar la salud de las personas y aportarles cuidados de forma remota con videollamadas, tanto del equipo asistencial como de otros especialistas. Asimismo, aporta a las familias toda la ayuda, soporte y tranquilidad que necesitan.
Entre los beneficios que ofrece al usuario, Sánchez Soro destaca:
Mayor comodidad. La digitalización de los cuidados a domicilio permite a los usuarios recibir atención en su hogar, evitando desplazamientos. Por ejemplo, los asesores pueden comunicarse por videollamada y mandar planes preventivos.
Mayor seguridad. La digitalización de los cuidados a domicilio puede ayudar a garantizar la seguridad de los usuarios, ya que los cuidadores pueden monitorear su salud de manera más efectiva.
Mejora la calidad de la atención que reciben los usuarios, ya que los cuidadores pueden acceder a información actualizada y relevante sobre el estado de salud del usuario, lo que les permite proporcionar cuidados más personalizados y adaptados a las necesidades individuales de cada usuario.
En cuanto a los beneficios para los empleados:
Mayor eficiencia, ya que pueden acceder a información actualizada y relevante sobre el estado de salud del usuario y registrar fácilmente las actividades realizadas.
Mayor flexibilidad, ya que pueden acceder a la información necesaria y comunicarse con los usuarios y otros empleados de manera remota.
Mayor seguridad: la tecnología utilizada puede alertar a los empleados y supervisores si se produce algún problema o emergencia mientras están trabajando en el hogar del usuario.
“Además, Sanitas Mayores ha desarrollado la primera aplicación del mercado residencial que integra a las familias en el día a día de sus seres queridos: desde las pautas de su medicación hasta el contacto directo con el equipo. También hemos incrementado la atención médica prestada a los residentes con el objetivo de proteger y aumentar la seguridad clínica”, concluye Sánchez Soro.
Gesad Mobile o Gesad Extranet ofrecen la integración tecnológica con Gesad desde los perfiles de auxiliar, trabajadores sociales y entidades públicas
Herramientas como Gesad ofrecen un software de gestión completo para la prestación del SAD desde hace más de 15 años. En los últimos años, han salido soluciones como Gesad Mobile o Gesad Extranet, que ofrecen la integración tecnológica con Gesad desde los perfiles de auxiliar, trabajadores sociales, entidades públicas o familiares de los beneficiarios, respectivamente, que buscan favorecer la comunicación entre todos los implicados.
“La tecnología ya no es un elemento diferenciador; es una necesidad para automatizar tareas y minimizar errores. Por lo tanto, informatizar el proceso de gestión del SAD es fundamental”, afirma la Product Manager de Gesad, Mari Carmen Zúñiga.
Las soluciones tecnológicas serán clave para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio prestado, “aunque sin una financiación del servicio acorde con el coste de su implantación no será posible una integración igualitaria. Quizás se produzcan cambios en la forma en que se financia el SAD y se busquen nuevas fórmulas para garantizar la sostenibilidad del servicio a largo plazo. También pueden cambiar, como ya estamos viendo en algunos servicios, la forma en que se organizan y prestan, con la incorporación de nuevos perfiles profesionales y la introducción de nuevas formas de trabajo”.
Tal y como explica Zúñiga, el usuario percibirá los beneficios de varias formas:
Mayor eficiencia en la gestión del servicio, lo que permite actuar más rápido y de forma proactiva.
Atención personalizada: todo el equipo cuenta con información de la persona atendida, por lo que la atención se centra en sus necesidades concretas.
Análisis de la evolución e identificación de anomalías: al realizar una recogida de información periódica, se podrá analizar permitiendo detectar anomalías en el comportamiento y actuar con más rapidez.
El trabajador también resulta beneficiado:
Automatización de procesos, donde la tecnología reduce notablemente el tiempo que se invierte en procesos.
Comunicación en tiempo real: si la comunicación fluye de una solución a otra en tiempo real, se elimina el tiempo que se invertía en mandar información por email o en frecuentes llamadas.
Reducción de desplazamientos de los auxiliares a la oficina. “Antes, era frecuente que los auxiliares pasaran por la oficina a recoger planillas y/o entregar partes. Este proceso requería de tiempo y de una persona en la oficina encargada de la gestión. Ahora, la tecnología hace que los trabajadores tengan la información necesaria en su bolsillo”, detalla Zúñiga.
La digitalización del SAD ha permitido ampliar en los últimos años el catálogo de servicios y seguirá evolucionando. “Ya vemos a usuarios disfrutar de experiencias con gafas de realidad virtual, lo que mejora la experiencia de los usuarios y la calidad del servicio. Ahora bien, siempre deben implementarse de forma adecuada y asegurar una formación y asistencia técnica a los usuarios para su uso”, subraya la Product Manager de Gesad.
Trabajamos en herramientas de valoración geriátrica que permiten identificar qué riesgos presentan las personas usuarias para definir intervenciones
El futuro del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) va a tender a ofrecer mayor valor añadido a las personas usuarias. “Se está trabajando en un catálogo de actividades domésticas para ayudar a las personas en su vida diaria. Pero no podemos dejar fuera los servicios que puede permitir a la persona usuaria mejorar y alargar su independencia en el domicilio con intervenciones personalizadas”, declara el CEO de Kwido, Iñaki Bartolomé. El SAD, en su opinión, debe empezar a incluir actividades e intervenciones orientadas a mejorar o mantener la autonomía de las personas usuarias.
“Debemos hablar de una transformación digital, no simplemente de digitalizar procesos administrativos manuales. Esta transformación requiere cambiar la cultura de las organizaciones de SAD y asumir que hay que prestar nuevos servicios basados en las nuevas tecnologías: valoraciones geriátricas automáticas, estimulación cognitiva online, monitorización mediante sensores e inteligencia artificial, videollamadas, telemedicina, telerehabilitación, etc.”, afirma Bartolomé. Por tanto, destaca que las posibilidades que abren estas tecnologías para una atención integral, tanto en aspectos funcionales como sociales, clínicos o psicológicos, son enormes.
Para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio prestado, Bartolmé entiende que es obligatorio empezar a medir “lo que hacemos y el impacto de lo que hacemos. Sin esa base, es imposible saber qué hacemos bien, qué hacemos mal y cómo y cuánto podemos mejorar. Para todo esto, la digitalización es fundamental”. Y añade: “Por mucho que se nos diga que cuidar de personas no son procesos, toda actividad es susceptible de ser medida y mejorada”.
A través de la digitalización, las personas usuarias, pero también todo el ecosistema de cuidados que hay a su alrededor, podrán recibir mejores servicios las 24 horas del día, y personalizados a sus necesidades. Gracias también a la digitalización, las personas trabajadoras podrán contar con nuevos medios para hacer su trabajo mejor y eliminar tareas burocráticas, lo que les va a permitir ser más eficientes y poder acometer tareas de mayor valor añadido.
En este proceso, Bartolomé asegura que el catálogo va a cambiar completamente. “Por ejemplo, en Kwido ya trabajamos en herramientas de valoración geriátrica que permiten identificar cómo están las personas usuarias, qué riesgos presentan y, por lo tanto, definir intervenciones y planes de cuidado personalizados para ellas”, explica. Pero no sólo eso, “sino que esas intervenciones las puedan realizar las personas cuidadoras profesionales o familiares. Y que, además, se pueda hacer seguimiento del impacto de todas esas intervenciones". Desde su experiencia, como ocurre en todos los sectores, la evolución lógica es que cada vez vamos a tener personas usuarias y familias “más digitalizadas que van a demandar estos servicios. Y si nosotros no ofrecemos estos servicios, buscarán a quien lo haga”.
Trabajamos en herramientas de valoración geriátrica que permiten identificar qué riesgos presentan las personas usuarias para definir intervenciones
El futuro del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) va a tender a ofrecer mayor valor añadido a las personas usuarias. “Se está trabajando en un catálogo de actividades domésticas para ayudar a las personas en su vida diaria. Pero no podemos dejar fuera los servicios que puede permitir a la persona usuaria mejorar y alargar su independencia en el domicilio con intervenciones personalizadas”, declara el CEO de Kwido, Iñaki Bartolomé. El SAD, en su opinión, debe empezar a incluir actividades e intervenciones orientadas a mejorar o mantener la autonomía de las personas usuarias.
“Debemos hablar de una transformación digital, no simplemente de digitalizar procesos administrativos manuales. Esta transformación requiere cambiar la cultura de las organizaciones de SAD y asumir que hay que prestar nuevos servicios basados en las nuevas tecnologías: valoraciones geriátricas automáticas, estimulación cognitiva online, monitorización mediante sensores e inteligencia artificial, videollamadas, telemedicina, telerehabilitación, etc.”, afirma Bartolomé. Por tanto, destaca que las posibilidades que abren estas tecnologías para una atención integral, tanto en aspectos funcionales como sociales, clínicos o psicológicos, son enormes.
Para mejorar la eficiencia y la calidad del servicio prestado, Bartolmé entiende que es obligatorio empezar a medir “lo que hacemos y el impacto de lo que hacemos. Sin esa base, es imposible saber qué hacemos bien, qué hacemos mal y cómo y cuánto podemos mejorar. Para todo esto, la digitalización es fundamental”. Y añade: “Por mucho que se nos diga que cuidar de personas no son procesos, toda actividad es susceptible de ser medida y mejorada”.
A través de la digitalización, las personas usuarias, pero también todo el ecosistema de cuidados que hay a su alrededor, podrán recibir mejores servicios las 24 horas del día, y personalizados a sus necesidades. Gracias también a la digitalización, las personas trabajadoras podrán contar con nuevos medios para hacer su trabajo mejor y eliminar tareas burocráticas, lo que les va a permitir ser más eficientes y poder acometer tareas de mayor valor añadido.
En este proceso, Bartolomé asegura que el catálogo va a cambiar completamente. “Por ejemplo, en Kwido ya trabajamos en herramientas de valoración geriátrica que permiten identificar cómo están las personas usuarias, qué riesgos presentan y, por lo tanto, definir intervenciones y planes de cuidado personalizados para ellas”, explica. Pero no sólo eso, “sino que esas intervenciones las puedan realizar las personas cuidadoras profesionales o familiares. Y que, además, se pueda hacer seguimiento del impacto de todas esas intervenciones». Desde su experiencia, como ocurre en todos los sectores, la evolución lógica es que cada vez vamos a tener personas usuarias y familias “más digitalizadas que van a demandar estos servicios. Y si nosotros no ofrecemos estos servicios, buscarán a quien lo haga”.