Por otra parte, en los últimos 25 años, el cuidado se ha profesionalizado, y ahora nos estamos dando cuenta de las repercusiones que tienen los profesionales del cuidado, que principalmente son las lesiones musculoesqueléticas y el síndrome del cuidador quemado.
Antes, el tiempo medio que una persona trabajaba en una residencia eran 4 o 5 años. Ahora hay empleadas que llevan más de 20 años trabajando en los centros y esto requiere de ciertas consideraciones. En este sentido, desde Lares, solicitamos que el Ministerio rebaje o anticipe la jubilación en estas profesionales de atención directa, pues con 60 años el riesgo laboral en acciones como movilizar a una persona es mayor.
Acometer medidas y acciones para estas dos problemáticas acuciantes. Además, también deben resolverse otras trabas burocráticas que dificultan la convalidación académica y acreditación de títulos formativos de profesionales de otros países que podrían ejercer en nuestros países. En algunos casos, la acreditación de las titulaciones puede demorarse más de dos años, lo que ralentiza la contratación de personal. Se requieren trabajadores, pero luego el acceso que ofrecemos a esos profesionales no está en consonancia con la urgencia de la necesidad que tenemos. Estos trámites administrativos deberían agilizarse. Estas son las grandes cuestiones que debemos resolver con premura. Y son problemáticas que afectan a todos los países.
Este 15 de junio, Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en…
La Diputación Foral de Álava ha puesto en marcha una campaña informativa dirigida a las…
El I Congreso multisede sobre Servicios Sociales, Cuidados y Comunidad "Los cuidados que queremos" ha concluido…
El concepto idealizado de las denominadas “Blue Zones”, tradicionalmente asociado a regiones del mundo con…
Grupo Casablanca inaugura un nuevo centro residencial, Casablanca Vicálvaro, un espacio concebido para ofrecer el…
El envejecimiento de la población es una realidad que avanza más rápido que la capacidad…