Industrias Hidráulicas Pardo ha cerrado con éxito la campaña de su 60 Aniversario. A través de una emotiva trilogía de spots, la compañía aragonesa ha visibilizado el soporte, a veces invisible, que suponen sus soluciones para el cuidado de las personas.
Desde su fundación en 1965, Pardo ha culminado una campaña corporativa centrada en el valor humano de su trabajo. Bajo el lema «Momentos que importan,» la empresa ha lanzado tres piezas audiovisuales que ilustran cómo la tecnología, la innovación y la dedicación que nacen en su fábrica se transforman en una base para los momentos de descanso, de recuperación y, en definitiva, para la vida de las personas.
Tres ejes estratégicos de la campaña para el cuidado de las personas
La campaña ha recorrido de forma estratégica los tres grandes pilares que conforman la actividad de la compañía:
Línea Hospitalaria
El primer spot abrió la campaña centrándose en el ámbito clínico, mostrando cómo las camas y el equipamiento de Pardo actúan como un apoyo fundamental para pacientes y profesionales, facilitando la recuperación y el trabajo diario.
Un propósito que se materializa a través de un completo portafolio diseñado para dar cobertura a todo tipo de unidades hospitalarias: UCI, planta, pediatría, urgencias… La oferta de la marca abarca desde soluciones ágiles como camillas de traslado, hasta camas de altas prestaciones desarrolladas para los entornos más exigentes. Además, esta línea de negocio se completa con colchones estáticos y dinámicos, sillones ergonómicos para pacientes y acompañantes, y diverso mobiliario está enfocado en equipar de forma integral salas de espera, despachos médicos y áreas de recepción, entre otras aplicaciones, aportando calidez, diseño y funcionalidad a los entornos clínicos.
Línea Sociosanitaria
La segunda pieza puso el foco en el cuidado de los mayores, un sector donde Pardo cuenta con una profunda experiencia en la creación de entornos adaptados que favorecen la actividad diaria de residentes y profesionales, a la par que convierten estos espacios en lugares cálidos y acogedores donde sentirse como en casa. A través de diferentes historias, el spot destacó la importancia de aportar humanización, seguridad y confort en los centros.
Para hacer realidad esta visión tan humana, la compañía impulsa sus Proyectos 360°, ofreciendo equipamientos completos «llave en mano» para centros y residencias. De este modo, Pardo va más allá del mobiliario mediante estudios a medida que abarcan la decoración integral de los espacios, aplicando disciplinas como la psicología del color y una minuciosa selección de materiales para crear entornos personalizados que favorecen el bienestar físico y mental de las personas.
Línea Hogar
Como broche final a la trilogía, el tercer spot abrió las puertas de su almacén, conectando el trabajo con el confort diario de los momentos de desconexión. Esta pieza demuestra cómo Pardo traslada a cada casa la misma filosofía de ergonomía y descanso que caracteriza a sus soluciones clínicas y asistenciales.
Una división en la que Pardo aporta a su grupo, el Grupo Pikolin, la especialización y el know-how del sector healthcare para ofrecer al mercado doméstico soluciones con un nivel tecnológico superior. Esta especialización destaca, sobre todo, en el desarrollo de bases articuladas de alta tecnología y colchones ergonómicamente estudiados para responder a los movimientos de la cama, garantizando así un descanso que se adapta a cada necesidad.
De este modo, Pardo ha puesto en valor la labor realizada en sus tres divisiones, siendo ese soporte que acompaña lo invisible: el cuidado, la salud y el descanso.
Esta campaña de aniversario no solo ha servido para conmemorar la sólida trayectoria de la empresa, sino también para reafirmar su propósito de cara al futuro. El éxito de la iniciativa refleja el compromiso de Pardo con la escucha activa de la realidad sanitaria y asistencial, así como la colaboración constante con los diferentes agentes del mercado, lo que le permite anticipar y dar respuesta a los desafíos emergentes del cuidado y el bienestar.















