La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha realizado una encuesta a familiares cercanos de personas que viven en residencias para conocer la satisfacción con los servicios ofrecidos. La valoración difiere en función del tipo de residencia: la valoración de las residencias privadas es ligeramente superior, alcanza un 69 sobre 100. La nota de las concertadas es de no hay mucha diferencia con las concertadas y las públicas, 67 y 65 sobre 100 respectivamente.
En opinión de la OCU los datos no son demasiado buenos, “tratándose de un servicio de atención integral a personas vulnerables”. Entre los principales problemas que destacan están la escasez de personal durante la noche y en festivos o fines de semana, “lo que se traduce en falta de atención sobre la salud del residente, falta de ayuda para asearse o comer, fallos de seguridad y conflictos personales entre los residentes”, según apuntan los familiares en la encuesta.
Otro inconveniente que constatan es la falta de ayuda psicológica: el 36% de los mayores no dispone de un psicólogo ni siquiera una vez por semana. Y también el sobrecoste de los servicios extra (podólogo, fisioterapeuta, peluquería), que suponen otros 110 euros de media sobre la cuota mensual.
Los familiares también opinan sobre el precio de las residencias
La encuesta de la OCU también pone el foco en la cuota mensual. Los familiares opinan que es alta. 2.040 euros al mes para las residencias privadas, casi el doble que para una pública (1.188 €/mes), pero no mucho más que las concertadas (1.689 €/mes).
La mitad de los encuestados indican que los ingresos regulares de los residentes no bastan para afrontar las cuotas y deben completarlas con los ahorros o con ayudas de familiares.
Sobre los criterios de elección
Poder elegir la residencia en la que se quiere vivir es lo ideal, pero no siempre es posible. El precio es uno de los factores que condiciona esa elección, pero también hay otro aspecto esencial a la hora de tomar la decisión: la proximidad al domicilio. Las personas mayores quieren mantenerse en su entorno.
No obstante, la encuesta concluye que la media de distancia a la que están los centros del hogar de los mayores es de 10 kilómetros. Según la OCU, esto apunta a la escasez de plazas, al menos para entrar en una residencia pública.
Los familiares se quejan también de tiempo de espera para que les concedan el recurso, en la mayoría de los casos más de siete meses, “un hecho que obliga a las familias que no pueden afrontar el coste temporal de una residencia privada a atender personalmente a sus mayores dependientes en su propia casa las 24 horas del día”, explican desde OCU.
Diferencias regionales
La encuesta de la OCU revela diferencias regionales. Las dos comunidades autónomas donde se han registrado lo peores resultados en satisfacción son Madrid y Cataluña, siete puntos por debajo de los que obtienen otras regiones como Valenciana, Andalucía y Galicia.
Teniendo en cuenta los datos obtenidos, OCU urge a la administraciones locales y autonómicas a incrementar la oferta de residencias, pero también a aumentar las inspecciones para garantizar la calidad del servicio que ofrecen a los residentes, una calidad distante de los estándares que deberían acompañar a un servicio de atención integral a personas vulnerables.
¿Pero esa es la única solución? Por supuesto, que es necesario aumentar el número de plazas residenciales en los próximos años, así lo llevan años advirtiendo los organismos oficiales, pero acompañando a esas inspecciones, es preciso resolver otras cuestiones como la falta de personal, la adaptación de las normativas y los criterios de calidad.













