A las 11 de la mañana ya habían llegado las primeras modelos a la Academia de Alberto Dugarte en Madrid. El día prometía y la expectación se reflejaba en sus caras. Algunas de estas mujeres, la mayoría de entre 80 y 100 años, comentaban que nunca habían estado en un lugar así, que nunca habían sido maquilladas por profesionales. Era su momento. Hoy les tocaba ser las protagonistas. Hoy se cumplía un deseo.
Más de 30 mujeres mayores que viven en residencias de Grupo Villamor participaron en una emotiva jornada de belleza y empoderamiento junto al maquillador Alberto Dugarte, conocido popularmente como “el maquillador de los famosos”.
Cumplir sueños a cualquier edad

La iniciativa surgió a raíz de una de las ilusiones recogidas dentro del proyecto de atención centrada en la persona “Tu ilusión me Ilusiona”, impulsado por Grupo Villamor para ayudar a las personas mayores a cumplir deseos y experiencias significativas. Grabriela, que vive en la Residencia Gravina (Madrid), expresó su deseo de que un profesional la maquillara, y esa ilusión ha acabado convirtiéndose en una experiencia compartida para decenas de mujeres mayores del grupo.
Sentadas cómodamente en el sillón, frente a tocadores llenos de focos, como unas auténticas artistas, ha podido disfrutar de una sesión de maquillaje y peluquería. La acción ha tenido como objetivo reforzar la autoestima, fomentar el bienestar emocional y reivindicar que la belleza, las ganas de sentirse bien y el deseo de seguir disfrutando de nuevas experiencias no entienden de edad.
«Muchas mujeres de esta generación han dedicado gran parte de su vida al cuidado de los demás, dejando en segundo plano sus propios sueños y necesidades”, explica María Ramos, directora de Operaciones de Grupo Villamor. Por eso, con esta acción quería devolverles ese protagonismo, “reconocer todo lo que han aportado a la sociedad y recordarles que siguen teniendo voz, capacidad de decisión y mucho que ofrecer. El empoderamiento no tiene fecha de caducidad«, apunta.
Maquillando historias de vida
Durante varias horas, Alberto Dugarte y su equipo han maquillado a las participantes. Las mayores han conversado con sus estilistas y maquilladores sobre su vida, sobre sus aficiones, sobre su familia. Algunas les han mostrado fotos de cómo eran de jóvenes. El resultado ha sido una atmósfera de complicidad y agradecimiento por esa escucha que ha resultado enriquecedor para todos los que estábamos allí.

La jornada buscaba poner en valor las historias de vida de esas mujeres que han sido madres, trabajadoras, cuidadoras y referentes para generaciones enteras. «Cuando tienes delante a una mujer que ha vivido, luchado, amado, criado familias y superado dificultades, entiendes que estás frente a una belleza muy especial. Sentí que no iba a maquillar rostros, sino historias de vida«, afirma Dugarte.
Emoción compartida
Según contaban las directoras y profesionales de los centros de Grupo Villamor que acompañaron, desde que conocieron la iniciativa, las participantes vivieron la experiencia con entusiasmo y expectación. Y esas emociones se fueron transformando en empoderamiento gracias a los mimos y la simpatía de un equipo de maquilladores que han disfrutado de cada momento, conscientes de que estaban ayudando a cumplir sueños. Para ellos también ha sido una lección de vida, un ejemplo de que no pueden renunciar a sus ilusiones por nada.

Alberto Dugarte reconocía que esta ha sido una de las experiencias más especiales de su trayectoria profesional. «He participado en grandes producciones de televisión, campañas y proyectos con personalidades muy conocidas, pero esta acción tiene algo profundamente humano. Aquí no hablamos de focos ni de audiencias; hablamos de reconocer a personas que muchas veces pasan desapercibidas y devolverles, aunque sea por un día, una parte del cariño y la admiración que merecen».
Combatir los estereotipos asociados al envejecimiento
La iniciativa también pretendía contribuir a cambiar la mirada social sobre el envejecimiento y combatir los prejuicios que todavía existen hacia las personas mayores, especialmente hacia las mujeres. «Vivimos en una sociedad que muchas veces pone el foco únicamente en la juventud y se olvida de quienes han construido el camino que hoy recorremos. Necesitamos recordar que la belleza no tiene fecha de caducidad y que las personas mayores siguen teniendo mucho que aportar, enseñar e inspirar», señalaba el maquillador.
Dugarte insistía en que hay una belleza inmensa en las mujeres mayores: en sus arrugas, en sus experiencias, en su fortaleza y en todo lo que han vivido. “Creo que debemos cambiar la conversación y aprender a admirar todas las etapas de la vida”, apuntaba.

Desde Grupo Villamor destacaban que el bienestar emocional es uno de los pilares de su modelo de atención centrada en la persona. Para la organización, cuidar implica también generar oportunidades para la ilusión, la participación y el reconocimiento. «Creemos que nunca es tarde para vivir nuevas experiencias ni para cumplir pequeños sueños. La ilusión es un motor vital que no entiende de edades y tiene un impacto directo en el bienestar y la calidad de vida de las personas», subrayaba María Ramos.
Grupo Villamor espera que esta iniciativa contribuya a derribar prejuicios sobre la edad y a construir una sociedad que valore a las personas mayores desde la dignidad, el respeto y el reconocimiento de todo lo que han aportado.














