La Federación Castellano Leonesa de Atención a la Dependencia (Acalerte) reclama al futuro Gobierno de Castilla y León que sitúe el sistema de cuidados entre sus prioridades estratégicas para mantener a la Comunidad como una de las regiones líderes en generación de empleo vinculado a la dependencia.
En el marco del Día Internacional del Trabajo, la organización pone en valor un dato que refleja la capacidad real del sector de la Dependencia para crear oportunidades laborales: Castilla y León genera 61,2 puestos de trabajo por cada millón de euros invertido, una cifra muy superior a la media nacional, situada en 39,7 empleos por millón de euros.
“Castilla y León ha demostrado que invertir en cuidados tiene una traducción directa en empleo. La próxima etapa política debe servir para reforzar un modelo que funciona, que aporta trabajo, cohesión territorial y bienestar social. Ahora toca consolidar ese liderazgo y no dar ni un paso atrás”, señala Diego Juez, presidente de Acalerte, para quien “el futuro de esta tierra pasa por la industria, la innovación y también por un sector que cuida de quienes más lo necesitan”.
El sistema de cuidados, un motor laboral en Castilla y León
La Federación recuerda que residencias, centros de día, ayuda a domicilio y otros servicios asistenciales generan miles de empleos directos e indirectos, muchos de ellos estables, femeninos y no deslocalizables, lo que convierte al sistema de cuidados en uno de los principales motores laborales de Castilla y León, además de resultar esencial en provincias con fuerte envejecimiento y en municipios rurales. En numerosos pueblos, de hecho, estos recursos figuran entre las principales oportunidades laborales y ayudan a fijar población en zonas especialmente afectadas por la despoblación.
“Cuando se refuerza una residencia, un centro multiservicio o la ayuda a domicilio, no solo se está mejorando la atención a las personas, también se protege el empleo, se sostiene actividad económica y se mantiene vida en el territorio”, añade Juez.
Para conservar esta posición de referencia, Acalerte reclama al futuro Ejecutivo autonómico una financiación suficiente y adaptada al coste real de los servicios, así como estabilidad normativa, mecanismos ágiles de concertación y la revisión de sistemas de contratación que impiden actualizar precios al ritmo de los costes laborales, energéticos y normativos. En este sentido, advierte de que trabajar con tarifas desfasadas o sin planificación a medio plazo puede frenar nuevas contrataciones, tensionar plantillas y dificultar la sostenibilidad de recursos esenciales.
Una mayor concienciación social sobre el valor de los cuidados profesionales
Junto a la financiación, la Federación considera imprescindible impulsar una mayor concienciación social sobre el valor de los cuidados profesionales, tanto en el domicilio como en centros especializados. A su juicio, todavía persiste la idea errónea de que cuidar es una tarea invisible o secundaria, cuando en realidad exige formación, vocación, capacidad técnica y un alto compromiso humano. “Necesitamos reconocer más a quienes cuidan y explicar mejor a la sociedad que detrás de cada plaza residencial o de cada servicio en casa hay profesionales cualificados que mejoran la calidad de vida de las personas y ofrecen la atención que merecen”, subraya el presidente de Acalerte.
La entidad insiste también en la necesidad de atraer nuevo talento al sector mediante formación específica, orientación vocacional y medidas que faciliten la incorporación de jóvenes y nuevos perfiles profesionales. Castilla y León, una de las comunidades más envejecidas de Europa, necesitará ampliar su base laboral en los próximos años para responder al incremento de demanda asistencial derivado del envejecimiento y la llegada de la generación del baby boom.














