Equipamiento y mobiliario sociosanitario: el equilibrio entre diseño, tecnología y coste
Industrias Pardo. Mobiliario sociosanitario.
La tendencia en mobiliario y equipamiento para residencias se centra en el diseño personalizado y la ética en el cuidado. El objetivo, ofrecer a las personas mayores un entorno digno, funcional y adaptado a sus necesidades. Además, los proveedores no pierden de vista los avances tecnológicos, que sin duda contribuyen a alcanzar esta finalidad. Pero la incorporación de cierta tecnología encarece el producto, y tienen claro que el precio es un factor limitante en la adopción de innovaciones. Por lo que, a veces, prefieren mejorar los productos existentes antes que añadir innovaciones por el alto coste que representan.
Estas son las impresiones que han transmitido a BALANCE Sociosanitario las empresas especializadas en mobiliario y equipamiento: Gerialine, Gerodan, Industrias Pardo, Instituto Europroject, Kaldevi, ND Mobiliario y Sutega.
Las residencias de mayores no son solo un alojamiento, se han convertido en lugares orientados al bienestar, la seguridad y la calidad de vida de los usuarios. Se están creando “hogares”. Uno de los aspectos clave es el diseño y la selección de mobiliario, una evolución que, según los expertos, estará marcada por la personalización y la promoción de la autonomía, pero también la innovación tecnológica (sensores de movimiento, monitorización de signos vitales y dispositivos de comunicación…).
El mobiliario, más allá de sus funciones básicas, se convierte en una herramienta de salud, bienestar y calidad de vida para los residentes y sus cuidadores. Uno de los cambios más notables que se espera en los próximos años en el mobiliario de las residencias de mayores es la integración de dispositivos tecnológicos basados en inteligencia artificial. "La incorporación de dispositivos digitales que permiten la monitorización de datos biométricos y emiten señales, por ejemplo, en casos de emergencia, es una de las mayores tendencias actuales", explica Rakel Poveda Puente, investigadora del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV). Esta tecnología no solo busca responder a emergencias, sino también ofrecer un seguimiento continuo de la salud y el bienestar de los residentes.
Este enfoque está alineado con un diseño centrado en las personas, que, según la investigadora, se adapta a la heterogeneidad de las necesidades, características y deseos de cada residente. “No se trata solo de funcionalidad, sino de una visión integral donde cada elemento está pensado para mejorar la calidad de vida del usuario”, comenta Poveda.
La elección y el diseño del mobiliario en las residencias deben cumplir con altos estándares de seguridad y calidad, pero también integran otros criterios fundamentales. Rakel Poveda enfatiza la importancia de la accesibilidad, la usabilidad, la compatibilidad, la fiabilidad en su uso y el fácil mantenimiento, lo que repercute en su comodidad y autonomía.
En la actualidad, el mobiliario para residencias suele seleccionarse de manera general, sin tener en cuenta las características individuales de cada usuario. Este enfoque, sin embargo, está evolucionando. Según Poveda, el proyecto “Mayores”, en el que trabaja el IBV, busca precisamente desarrollar criterios de diseño y asignación de productos adaptados a un envejecimiento activo y saludable. Esta iniciativa incluye metodologías ágiles para evaluar y mejorar productos, permitiendo detectar errores desde las primeras fases de diseño y así reducir costes y mejorar la eficiencia. Y sus objetivos específicos son ambiciosos: crear una metodología para la selección y compra de productos innovadores y desarrollar un sistema de evaluación de productos orientado a empresas fabricantes, desde la perspectiva de un envejecimiento saludable.
A pesar de los beneficios que la tecnología aporta en términos de seguridad y personalización, la realidad es que la implementación de estos sistemas implica sobrecostes
Para Rakel Poveda, es fundamental que el mobiliario se adapte a las necesidades cambiantes de la población mayor, entendiendo esta adaptación como una obligación ética y una oportunidad de innovación para el sector. “La adecuación de los productos a las necesidades heterogéneas y cambiantes de las personas mayores debería ser entendida como una obligación, relacionada con la mejora de la calidad de vida de las personas mayores mediante el fomento de la independencia funcional”, concluye.
En este sentido, el sector del mobiliario y equipamiento geriátrico, además de la seguridad y accesibilidad, está apostando por un mobiliario flexible y personalizado que pueda adaptarse a las necesidades individuales de los residentes y a los cambios en su estado de salud. La flexibilidad del mobiliario modular permite no solo una adaptación a diferentes usuarios, sino también una reconfiguración de los espacios para fomentar la socialización y las actividades recreativas. La sostenibilidad también se convierte en una prioridad, con materiales ecoamigables y certificados que garantizan la durabilidad y el bajo impacto ambiental.
Beneficios para residentes y cuidadores
Un aspecto esencial en el equipamiento de los centros es la ergonomía del mobiliario, que debe beneficiar tanto a los residentes como al personal asistencial. Poveda señala que “un diseño adecuado ayuda a reducir los esfuerzos musculoesqueléticos en las actividades de movilización y otras tareas del personal de atención, contribuyendo así a la salud laboral y la eficiencia en los cuidados”. En este sentido, la ergonomía no solo mejora el confort de los usuarios, sino que también ayuda a optimizar las tareas del personal, facilitando la atención y reduciendo la carga física del trabajo.
Tecnología y diseño al servicio del cuidado
En cuanto a tecnología, las tendencias actuales apuntan a la incorporación de sistemas de monitoreo y alertas de emergencia, que permiten no solo una respuesta rápida en caso de incidentes, sino también un seguimiento continuo de la salud de los residentes. En este contexto, Poveda explica que el avance más prometedor en el sector es el uso de la inteligencia artificial para el monitoreo biométrico. Sin embargo, la investigadora destaca que, aunque esta tecnología ya está disponible, su implementación en el mercado sociosanitario aún es moderada, pues conlleva un sobrecoste que muchos operadores aún dudan en asumir.
Industrias Pardo.
La reticencia para invertir en innovación costosa se refleja en una preferencia por mejorar productos actuales sin añadir funcionalidades tecnológicas que, aunque útiles, no siempre se consideran indispensables.
El mobiliario sociosanitario está avanzando hacia un modelo más humanizado y tecnológicamente avanzado, pero el sector afronta el desafío de equilibrar estos avances con la necesidad de contención de costes. Encontrar el equilibrio justo entre tecnología, diseño y coste, para que cada espacio sea un lugar seguro y cómodo y donde los residentes puedan vivir de forma digna y los cuidadores puedan desempeñar sus funciones en condiciones optimizadas es el nuevo reto. Y es que, más allá de lo técnico, se trata de convertir las residencias en auténticos hogares que respondan a las necesidades de cada persona.
Criterios éticos y respeto a la privacidad
El reto ético en la digitalización del mobiliario sociosanitario va más allá de la implementación tecnológica y abarca también la privacidad y confidencialidad de los datos biométricos. En un contexto de alta sensibilidad, como el de las residencias de mayores es importante proteger la información personal de los residentes, algo que a menudo se pasa por alto en el diseño de dispositivos con capacidades de monitoreo. Es fundamental asegurar la confidencialidad y la protección de los datos personales. Este aspecto ético se convierte en un criterio clave para el desarrollo y elección de mobiliario que esté orientado no solo al bienestar físico, sino también al respeto de los derechos de los residentes.
Gerialine
Gonzalo García, director de Gerialine
“Los esfuerzos de los fabricantes de mobiliario residencial deben orientarse a dar forma a las unidades de convivencia"
El mercado sociosanitario, y más en concreto las residencias para personas mayores, está actualmente en evolución y mirando cuál ha de ser su futuro.
Las personas mayores quieren vivir en casa o, si no es posible, como en casa. Por tanto, los centros deben dotarse de mobiliario y equipamiento que permitan a sus usuarios vivir y sentirse como en su casa. Ya hay residencias que sustituyes las insulsas habitaciones por miniapartamentos adaptados. Todo esto se condensa en el compromiso adquirido entre el Ministerio de Derechos Sociales y las comunidades autónomas para impulsar un nuevo modelo de residencias para mayores y lo que se ha venido a denominar “Unidades de Convivencia”.
El último objetivo sería crear “hogares”, con su sala de estar/cocina, dormitorio y un baño adaptado. Los centros dispondrían de espacios comunes destinados a personas que demandan cuidados y servicios como un centro de día, una peluquería o una pequeña cafetería, por ejemplo. Es evidente que entre el modelo actual y el descrito hay un amplio abanico de posibilidades de mejora y que, en gran medida, viene marcado por las limitaciones económicas.
En Gerialine, como fabricante de sistemas para el descanso, estamos convencidos de que hay que convertir la residencia en hogar y todo nuestro sector ha de contribuir a ello. Sea mobiliario diverso, sillones, mesas o nuestras camas articuladas y colchones han de respetar los criterios de seguridad, confortabilidad y accesibilidad necesarios y añadir otros menos técnicos pero muy necesarios como el diseño, calidez de colores y materiales, etc. Toda esta evolución supone un cambio radical que llevará tiempo y sobre todo dinero, y esto último es lo más limitante.
Apreciamos desde hace años que el mercado de lo que conocemos, que son las camas, se mueve por criterios de precio, y esto limita, por no decir que impide, cualquier mejora técnica o innovación en nuestra tipología de producto. Por ello, Gerialine está más centrada en satisfacer la demanda y afianzar la imagen de marca, calidad y servicio que nos caracteriza que en desarrollos técnicos o en “desconocidas” innovaciones que nuestro sector no demanda. Preferimos mejorar nuestro actual producto y nuestro servicio que en “poner lucecitas”.
Nuestros productos se fabrican cumpliendo la normativa de seguridad del sector. Ofrecemos camas que cubren la mayoría de las necesidades de nuestro mercado y podemos adaptarnos a las necesidades de nuestros clientes.
Estoy convencido que, en general, los esfuerzos de los fabricantes de mobiliario residencial deben orientarse a dar forma a esos “hogares”, más técnicamente Unidades de Convivencia, que en la búsqueda de nuevos materiales, cubrir necesidades superfluas o caprichosas o innovaciones arriesgadas. Mejor, dotemos a nuestros productos de calidez, amabilidad, facilidad de manejo, ergonomía, accesibilidad, comodidad, seguridad, facilidad de mantenimiento, etc. Y, en esto, se centra Gerialine, con productos sencillos, pero que cumplen perfectamente con las necesidades del entorno al que se dirigen, incluso pensando en la liberación de sujeciones con nuestra cama Fondo, que baja a 7 cm. Pensemos que en 15 años casi el 30% de la población española tendrá más de 65 años, gran parte vivirá en residencias y esta población buscará sencillez, comodidad y tranquilidad.
Gerodan
Juan Larrañaga, gerente de Gerodan
“El mayor cambio que se está produciendo en el equipamiento de las residencias tiene que ver con la incorporación del diseño y el interiorismo"
El mayor mayor cambio que se está produciendo en el equipamiento de las residencias tiene que ver con la incorporación del diseño y el interiorismo. Ahora se abordan los proyectos con más cariño y mimo, y dando respuesta a los requerimientos y objetivos de las empresas. Esto supone incorporar conocimiento y talento. El resultado es la creación de espacios más atractivos y dinámicos para que la vida de las personas mayores sea más confortable. Hablamos de mobiliario, colores, texturas, iluminación, acústica, señalética, todos estos y otros muchos elementos se debe tener en cuenta porque contribuyen a que las personas estén más integradas en el espacio en el que conviven.
El objetivo de los distintos gestores de residencias es diferenciarse, y el equipamiento y mobiliario es un factor que marca la diferencia. Buscan generar un impacto positivo y atractivo en sus clientes, hay operadores que optan por un modelo más hogareño y otros más hotelero y hay que trabajar.
Hay diferencias entre lo que buscan los grandes operadores, las residencias privadas pequeñas o el tercer sector. Los grandes operadores buscan diferenciarse y generar un impacto positivo y atractivo en sus clientes, hay operadores que se inclinan por un modelo más hogareño y otros más hotelero. Hay que saber diferenciar ambos modelos y trabajar bien en los dos ámbitos, que no es sencillo. En cualquier caso, lo importante es conseguir elementos de diferenciación y que cada proyecto tenga su personalidad e identidad.
Otros criterios que se deben tener en cuenta para el diseño de cara al beneficio de los mayores, es la accesibilidad, la movilidad de las personas, la orientación, etc. por eso el mobiliario tiene que ser accesible, cómodo, flexible para que se adapte a las necesidades de los usuarios, porque cada persona es diferente. Para ello, el mercado ofrece productos convertibles y escalables, que tengan distintas configuraciones y que se adapten a las circunstancias de las personas mayores; y también a las necesidades de los profesionales que trabajan en estos centros.
Aunque a veces nos piden soluciones complejas intentamos que las soluciones sean lo más sencillas posible, porque es importante que el uso sea intuitivo para que los usuarios y auxiliares sepan utilizarlos correctamente. Y, por supuesto, deben ser productos seguros y facilidad para que las personas sean lo más autónomas posible.
La innovación, desde el punto de visto técnico o funcional, es lenta. No hay grandes procesos de innovación. Además, en cuanto la innovación representa un incremento sustancial del coste, existen reticencias. El mercado no quiere asumir sobrecostes por la innovación.
La última innovación que hemos incorporado es una butaca basculante, que ha tenido muy buena aceptación en el mercado, que tiene un gran valor y muy buena utilidad, pero la demanda está en consonancia con el precio. Las mayores innovaciones que se han incorporado últimamente están en los sistemas de descanso, de las camas. Pero hay un límite donde por mucha innovación que aportes, si el operador no asume el coste se queda en el camino.
Industrias Pardo
Nuria Lozano, directora de Marketing & Comunicación de Industrias Pardo
“Estamos realizando varios estudios para la implementación de distintos sistemas de detección de caídas, salidas de cama o estados de agitación"
Las principales tendencias en equipamiento y mobiliario para residencias de mayores en los próximos años se caracterizan por la personalización y humanización de cada espacio y elemento, promoviendo un entorno más hogareño sin dejar de ser seguro.
También por el diseño de soluciones versátiles, adaptables y centradas en el usuario, que garanticen la comodidad y el descanso de cada residente, maximizando su bienestar y promoviendo, en la medida de lo posible, su autonomía personal.
Ligado a lo anterior, el mobiliario modular y flexible que permita, por un lado, ajustarse a las necesidades específicas de cada perfil de usuario y, por otro, reconfigurar los espacios para fomentar la socialización y las actividades recreativas.
Además, está la digitalización mediante la integración de distintas tecnologías de monitorización y cuidado de la salud: integración de sensores de movimiento, monitorización de signos vitales, dispositivos de comunicación, y la sostenibilidad y el uso de materiales “ecoamigables”.
Las innovaciones más recientes de Industrias Pardo se han centrado en la reducción de la altura de la cama respecto al suelo. Dentro de esta línea, tenemos en la actualidad una gama de camas con alturas más bajas, que oscilan entre los 19 y los 25 cm, dependiendo del modelo. Esto se ha conseguido sin renunciar al resto de prestaciones en la movilidad y uso, ya que siguen ofreciendo carro elevador con cuatro ruedas y freno centralizado para su traslado, mantienen los pasos de grúa e incorporan medidas de un metro de ancho para mayor confort del usuario; prestaciones importantes, si tenemos en cuenta que el usuario de este tipo de camas es de larga estancia.
En paralelo, estamos realizando varios estudios para la implementación de distintos sistemas de detección de caídas, salidas de cama o estados de agitación del usuario; así como para la monitorización de constantes vitales. Aspectos que ayudarán a lanzar avisos al personal asistencial, con el fin de optimizar y mejorar los recursos del centro y la calidad de los servicios prestados.
Por otra parte, utilizamos materiales de alta calidad que incorporan distintos tratamientos para garantizar su resistencia y durabilidad a lo largo del tiempo, cumpliendo con las máximas exigencias en materia de higiene y seguridad. Por ejemplo, todos los tejidos que utilizamos son de alto rendimiento y cuentan con una capa protectora desarrollada y formulada para crear una barrera resistente y eficaz contra los gérmenes, la abrasión y las manchas. De igual modo, todas nuestras camas incorporan pintura antimicrobiana testada conforme a la ISO 22196:2011, que mide la actividad antibacteriana. Esta pintura impide el crecimiento de los virus, hongos y bacterias.
También nuestras maderas y melaminas están certificadas FSC® y PEFC, garantizando que la madera y los productos forestales proceden de bosques gestionados de forma sostenible.
En nuestra opinión, las innovaciones futuras se centrarán en la integración de tecnologías 4.0. que incorporen nuevas prestaciones a los equipos y que, materializadas en diferentes funcionalidades (geolocalización, toma de constantes, monitorización de distintos parámetros…), permitan obtener datos, gestionarlos y, como fin último y principal, utilizarlos para mejorar la calidad de vida y la atención de los residentes en entornos sociosanitarios.
Instituto Europroject
Camilo Gómez, gerente de Instituto Europroject
“Queremos crear soluciones que optimicen la atención y ayuden a personalizar el cuidado"
En los próximos años, esperamos ver un aumento en los diseños centrados en la persona, que priorizan la accesibilidad y la usabilidad. También anticipamos un enfoque en la integración de tecnología para mejorar la atención a los residentes, seguridad y soluciones de automatización para facilitar la vida diaria, cosa que ya se está haciendo.
En el Instituto Europroject, recientemente, hemos incorporado mobiliario modificado que incluye características ajustables para mejorar la ergonomía, así como dispositivos de asistencia para promover la movilidad segura.
La seguridad es primordial. Por ello, comercializamos mobiliario de distintos fabricantes que minimiza riesgos de caídas. Un ejemplo, son las camas que incluyen características como la altura ajustable a nivel de suelo (cota 0), lo que facilita una transición más segura desde la cama al suelo que, además, incorporan luces de seguridad y sensores de caídas, que alertan al personal en caso de incidentes. Los bordes redondeados en todo nuestro mobiliario y las superficies antideslizantes son otras características clave que mejoran la seguridad.
En cuanto a la comodidad, nos aseguramos de que nuestros muebles brinden el soporte necesario para una postura adecuada. Tanto las camas como los asientos están diseñados con materiales ergonómicos que favorecen el confort, y utilizamos tejidos que regulan la temperatura y son agradables al tacto, mejorando la experiencia diaria de los residentes.
En cuanto a la durabilidad y sostenibilidad, utilizamos materiales como tejidos antimicrobianos, ignífugos, superficies de fácil limpieza y componentes de madera sostenible. Además, nuestros fabricantes y colaboradores están explorando nuevos materiales que ofrecen durabilidad y son más responsables ambientalmente.
Las residencias de mayores que optan por equipamiento sostenible no solo contribuyen a la protección del medioambiente, sino que también pueden proporcionar un entorno más saludable y atractivo para los residentes, lo que a menudo se traduce en una mejor satisfacción de los familiares y cuidadores.
Al seleccionar el mobiliario adecuado, es crucial considerar la calidad, funcionalidad y adaptabilidad de los productos, además del diseño que favorezca un ambiente acogedor y accesible para todos los residentes, no solo pensando en el presente si no en las futuras personas mayores. Por ello, la implementación de diseños rompedores y cada vez más modernos es crucial para que el día de mañana, nos sintamos como en casa.
Por otra parte, estamos en constante búsqueda de fabricantes y proveedores que integren tecnologías emergentes, como sistemas de monitoreo de salud y conectividad a dispositivos, para crear soluciones que optimicen la atención y ayuden a personalizar las experiencias y cuidado de los residentes.
Fomentar un entorno que priorice la autonomía y la interacción social es esencial. El mobiliario debe ser no solo funcional, sino también invitar a la socialización y a la participación en actividades comunitarias, lo cual considero fundamental para el bienestar emocional de los residentes.
Kaldevi
José Antonio Gómez, generente de Kaldevi
"El equipamiento elegido con criterios de calidad beneficia a personas que viven en la residenci"
Llevo más de 30 años en el sector sociosanitario y debo reconocer los grandes avances que ha habido en equipamiento, pero también es cierto que el factor precio sigue siendo el que hace inclinar la balanza a un lado u otro.
Siempre he creído que una buena inversión es una práctica inteligente y sostenible, ahora que esta palabra tiene tanto eco en nuestra sociedad. Sostenible es todo aquello que no debemos desechar al poco tiempo de haberlo comprado. Cada uno que piense en términos de inmovilizado lo que eso supone en su centro.
El equipamiento elegido con criterios de calidad beneficia directamente a las personas que viven en la residencia, y a sus trabajadores. Esto ayuda también a ser sostenible. Trabajadores más contentos, menos volatilidad laboral.
Pero también es necesario que las personas que se dediquen a compras en los grupos residenciales se dejen aconsejar por los profesionales del sector. Los años de experiencia son también una ayuda de lo que sirve o no, de lo que es efectivo o de lo que es moda.
Kaldevi introdujo las camas de cota 0 cuando los fabricantes nacionales se quedaban en 30 cm. Luego se ha querido incluir cota 0 para todo, pero por coste, se ha tenido que aceptar el quedarnos a 23-25 cm.
Por otra parte, el mobiliario no tiene que ser igual en todas las zonas de la residencia. Ante todo, debe ser práctico, con materiales duraderos, sostenibles y adaptados para la totalidad de los residentes. Del mismo modo, las ayudas técnicas deben estar adaptadas a cada persona en su talla y peso. Esto lo llevan haciendo los países nórdicos desde hace lustros en sus centros geriátricos. En cuanto a la sostenibilidad, somos una empresa de servicios, pero pedimos a nuestros fabricantes que tengan ISO en medioambiente y tengan prácticas sostenibles en sus medios de producción, porque a nosotros también nos lo piden nuestros clientes. Disponemos de la ISO 14001, aparte de otras, para evitar consumo de combustibles fósiles, electricidad, papel, etc.
No soy un gurú para saber por dónde van a ir los gustos y preferencias de los grupos geriátricos y residencias. Pero lo que no puede dejarse nunca de lado es la seguridad de los usuarios. Y para mí la seguridad la dan los productos certificados como sanitarios y, en el caso de las camas, las que cumplen los cánones establecidos por la nueva regulación europea sobre estos productos MDR, que aumentan la transparencia de la fabricación y la trazabilidad de los productos. Así acabaríamos, por ejemplo, con tanto producto imitación y de dudosa calidad.
ND Mobiliario
José Antonio Díaz, dirección - managing diretor en ND Mobiliario
"Lo que se tiene en cuenta en nuestro mercado nacional a la hora de elegir mobiliario es el equilibrio calidad - precio"
Según observamos desde hace bastante tiempo, la tendencia en mobiliario y equipamiento de residencias se inclina por intentar crear espacios lo más hogareños posibles, para que los usuarios se sientan cómodos y arropados, como en casa.
En ND Mobiliario, hemos lanzado una nueva gama de sillones concebidos para el descanso, que nos sirva para equipar distintas salas, espacios y habitaciones. La idea es convertirla en una gama completa, desde butaca fija, reclinable manual, versiones eléctricas y complementarla con sofás. Todo bajo un mismo concepto y diseño.
A la hora de diseñar el mobiliario y el equipamiento, la seguridad es muy importante y nos involucramos en seguir las normativas, en determinados casos, pasamos ciertos ensayos relacionados con términos de seguridad del producto. La comodidad es algo imprescindible para que el producto sea viable, al igual que su funcionalidad y versatilidad y también el cuidar el medioambiente.
En cuanto a los materiales y materias primas, cada vez intentamos que sean más sostenibles, incluso los embalajes son ya totalmente reciclados. Esta importancia, de elegir las mejores materias primas, se traduce en productos de muy alta calidad, lo que aportará durabilidad.
Incorporar mobiliario “sostenible” es una apuesta por el bajo impacto ambiental y un ejercicio de responsabilidad social.
Actualmente, lo que se tiene en cuenta en nuestro mercado nacional a la hora de elegir mobiliario es el equilibrio calidad – precio, y que cuide su diseño y estética.
No obstante, en ND Mobiliario vamos a seguir mejorando nuestra gama de productos para poder ofrecer soluciones de equipamiento más sostenibles y con un cuidado diseño para convertirlos en más hogareños.
Nuestros retos de futuro son seguir invirtiendo en nuevos productos más sostenibles, seguir aumentando nuestra cuota y presencia en el exterior, sobre todo en mercados europeos donde ya tenemos presencia, y ampliar nuestra gama de producto para poder ofrecer a nuestros clientes soluciones globales de equipamiento.
Sutega
César Vega, head of Senior Living de Sutega
"El equipamiento sostenible permite a los centros contar con piezas de mobiliario cuya vida útil es mayor"
En la actualidad, desde Sutega, estamos incorporando innovaciones en mobiliario exterior para nuestros proyectos de Senior Living. Concretamente, hemos implementado Parques Biosaludables, que permiten al residente realizar actividades al aire libre mediante “circuitos de estimulación activa”, que permiten trabajar el cuerpo y la mente.
En los proyectos donde los protagonistas son los usuarios mayores, la seguridad y la comodidad son dos aspectos muy importantes. Dentro de estos centros nos encontramos personas con dificultades físicas o cognitivas, que necesitan un plus de seguridad en su día a día. Las piezas de mobiliario, además de ser seguras, deben transmitir seguridad al ser usadas. Por este motivo, el equipamiento siempre se diseña ergonómicamente. Además, las piezas deben ser cómodas tanto para los usuarios como los trabajadores.
Actualmente, el equipo de Senior Living estamos utilizando melaminas fenólicas que cuentan con un componente de resina fenólica que confiere resistencia, a la vez que permite una fácil limpieza para higienizar las piezas de mobiliario.
Nuestro grupo de empresas, al que pertenece Sutega, tiene implantado el Sistema de Cadena de Custodia y Sistema de Diligencia Debida para productos forestales, de acuerdo con la normativa de los organismos certificadores de referencia PEFC™ y FSC®, siendo un aspecto primordial para nosotros la sostenibilidad. Estos sistemas, combinados con nuestro de certificado medioambiental ISO 14001, nos garantiza la aplicación de prácticas sostenibles.
Además, en el diseño y desarrollo de proyectos seguimos los criterios de WELL™, estándar en el que tenemos personal certificado, así como ayudamos a la obtención de los sellos de sostenibilidad LEED y BREEAM en inmuebles.
La utilización de equipamiento sostenible permite a los centros contar con piezas de mobiliario cuya vida útil es mayor, además de permitir flexibilidad y versatilidad, pudiendo utilizar aquellas para diversos usos.
Desde mi punto de vista, lo primero a tener en cuenta es conocer de antemano el “usuario destino” de las piezas de mobiliario, en este caso, personas mayores. De esta forma, podremos adaptar el mueble al usuario, y no el usuario al mueble.
El equipamiento también ha de conseguir transmitir un ambiente agradable de las distintas dependencias del centro: habitaciones acogedoras, gamas cromáticas estéticas y agradables visualmente, zonas comunes con aire actual o siguiendo cierta temática.
Respecto a las innovaciones tecnológicas, estamos viendo los inicios y el desarrollo de la Inteligencia Artificial, que estoy seguro de que vendrá con incorporaciones tecnológicas al campo del mobiliario. Desde piezas que permitan la interconexión con dispositivos como teléfonos móviles, tabletas, relojes inteligentes, hasta aspectos más médicos, facilitando la comunicación y el conocimiento de constantes vitales del usuario, como camas o butacas con sensores, por ejemplo.
Estas incorporaciones, cada día más cercanas, han de mejorar la calidad de vida de las personas residentes, de sus familias y visitas, así como de los trabajadores que los atienden día a día, a la vez que mejoran la seguridad y comodidad que hemos comentado anteriormente.
La tendencia en mobiliario y equipamiento para residencias se centra en el diseño personalizado y la ética en el cuidado. El objetivo, ofrecer a las personas mayores un entorno digno, funcional y adaptado a sus necesidades. Además, los proveedores no pierden de vista los avances tecnológicos, que sin duda contribuyen a alcanzar esta finalidad. Pero la incorporación de cierta tecnología encarece el producto, y tienen claro que el precio es un factor limitante en la adopción de innovaciones. Por lo que, a veces, prefieren mejorar los productos existentes antes que añadir innovaciones por el alto coste que representan.
Las residencias de mayores no son solo un alojamiento, se han convertido en lugares orientados al bienestar, la seguridad y la calidad de vida de los usuarios. Se están creando “hogares”. Uno de los aspectos clave es el diseño y la selección de mobiliario, una evolución que, según los expertos, estará marcada por la personalización y la promoción de la autonomía, pero también la innovación tecnológica (sensores de movimiento, monitorización de signos vitales y dispositivos de comunicación…).
El mobiliario, más allá de sus funciones básicas, se convierte en una herramienta de salud, bienestar y calidad de vida para los residentes y sus cuidadores. Uno de los cambios más notables que se espera en los próximos años en el mobiliario de las residencias de mayores es la integración de dispositivos tecnológicos basados en inteligencia artificial. «La incorporación de dispositivos digitales que permiten la monitorización de datos biométricos y emiten señales, por ejemplo, en casos de emergencia, es una de las mayores tendencias actuales», explica Rakel Poveda Puente, investigadora del Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV). Esta tecnología no solo busca responder a emergencias, sino también ofrecer un seguimiento continuo de la salud y el bienestar de los residentes.
Este enfoque está alineado con un diseño centrado en las personas, que, según la investigadora, se adapta a la heterogeneidad de las necesidades, características y deseos de cada residente. “No se trata solo de funcionalidad, sino de una visión integral donde cada elemento está pensado para mejorar la calidad de vida del usuario”, comenta Poveda.
La elección y el diseño del mobiliario en las residencias deben cumplir con altos estándares de seguridad y calidad, pero también integran otros criterios fundamentales. Rakel Poveda enfatiza la importancia de la accesibilidad, la usabilidad, la compatibilidad, la fiabilidad en su uso y el fácil mantenimiento, lo que repercute en su comodidad y autonomía.
En la actualidad, el mobiliario para residencias suele seleccionarse de manera general, sin tener en cuenta las características individuales de cada usuario. Este enfoque, sin embargo, está evolucionando. Según Poveda, el proyecto “Mayores”, en el que trabaja el IBV, busca precisamente desarrollar criterios de diseño y asignación de productos adaptados a un envejecimiento activo y saludable. Esta iniciativa incluye metodologías ágiles para evaluar y mejorar productos, permitiendo detectar errores desde las primeras fases de diseño y así reducir costes y mejorar la eficiencia. Y sus objetivos específicos son ambiciosos: crear una metodología para la selección y compra de productos innovadores y desarrollar un sistema de evaluación de productos orientado a empresas fabricantes, desde la perspectiva de un envejecimiento saludable.
A pesar de los beneficios que la tecnología aporta en términos de seguridad y personalización, la realidad es que la implementación de estos sistemas implica sobrecostes
Para Rakel Poveda, es fundamental que el mobiliario se adapte a las necesidades cambiantes de la población mayor, entendiendo esta adaptación como una obligación ética y una oportunidad de innovación para el sector. “La adecuación de los productos a las necesidades heterogéneas y cambiantes de las personas mayores debería ser entendida como una obligación, relacionada con la mejora de la calidad de vida de las personas mayores mediante el fomento de la independencia funcional”, concluye.
En este sentido, el sector del mobiliario y equipamiento geriátrico, además de la seguridad y accesibilidad, está apostando por un mobiliario flexible y personalizado que pueda adaptarse a las necesidades individuales de los residentes y a los cambios en su estado de salud. La flexibilidad del mobiliario modular permite no solo una adaptación a diferentes usuarios, sino también una reconfiguración de los espacios para fomentar la socialización y las actividades recreativas. La sostenibilidad también se convierte en una prioridad, con materiales ecoamigables y certificados que garantizan la durabilidad y el bajo impacto ambiental.
Beneficios para residentes y cuidadores
Un aspecto esencial en el equipamiento de los centros es la ergonomía del mobiliario, que debe beneficiar tanto a los residentes como al personal asistencial. Poveda señala que “un diseño adecuado ayuda a reducir los esfuerzos musculoesqueléticos en las actividades de movilización y otras tareas del personal de atención, contribuyendo así a la salud laboral y la eficiencia en los cuidados”. En este sentido, la ergonomía no solo mejora el confort de los usuarios, sino que también ayuda a optimizar las tareas del personal, facilitando la atención y reduciendo la carga física del trabajo.
Tecnología y diseño al servicio del cuidado
En cuanto a tecnología, las tendencias actuales apuntan a la incorporación de sistemas de monitoreo y alertas de emergencia, que permiten no solo una respuesta rápida en caso de incidentes, sino también un seguimiento continuo de la salud de los residentes. En este contexto, Poveda explica que el avance más prometedor en el sector es el uso de la inteligencia artificial para el monitoreo biométrico. Sin embargo, la investigadora destaca que, aunque esta tecnología ya está disponible, su implementación en el mercado sociosanitario aún es moderada, pues conlleva un sobrecoste que muchos operadores aún dudan en asumir.
Industrias Pardo.
La reticencia para invertir en innovación costosa se refleja en una preferencia por mejorar productos actuales sin añadir funcionalidades tecnológicas que, aunque útiles, no siempre se consideran indispensables.
El mobiliario sociosanitario está avanzando hacia un modelo más humanizado y tecnológicamente avanzado, pero el sector afronta el desafío de equilibrar estos avances con la necesidad de contención de costes. Encontrar el equilibrio justo entre tecnología, diseño y coste, para que cada espacio sea un lugar seguro y cómodo y donde los residentes puedan vivir de forma digna y los cuidadores puedan desempeñar sus funciones en condiciones optimizadas es el nuevo reto. Y es que, más allá de lo técnico, se trata de convertir las residencias en auténticos hogares que respondan a las necesidades de cada persona.
Criterios éticos y respeto a la privacidad
El reto ético en la digitalización del mobiliario sociosanitario va más allá de la implementación tecnológica y abarca también la privacidad y confidencialidad de los datos biométricos. En un contexto de alta sensibilidad, como el de las residencias de mayores es importante proteger la información personal de los residentes, algo que a menudo se pasa por alto en el diseño de dispositivos con capacidades de monitoreo. Es fundamental asegurar la confidencialidad y la protección de los datos personales. Este aspecto ético se convierte en un criterio clave para el desarrollo y elección de mobiliario que esté orientado no solo al bienestar físico, sino también al respeto de los derechos de los residentes.