El SAD del futuro: nuevos servicios y perfiles profesionales
Las personas mayores expresan, cada vez con más frecuencia e intensidad, el deseo de permanecer en su hogar el máximo tiempo posible. Para ello, necesitan servicios prestados por profesionales cualificados adaptados a sus necesidades en cada etapa de la vida. Solo así podrán disfrutar de un entorno seguro con calidad de vida. El Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) es un recurso asistencial que, precisamente, está evolucionando y ampliando su cartera de servicios para ayudar a las personas usuarias a mantener, e incluso recuperar, su autonomía e independencia. Servicios que traen consigo nuevos perfiles profesionales relacionados con la fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, logopedia, nutrición, etc.
En este reportaje, algunas de las principales empresas que prestan el SAD en el mercado español: Asispa, Clece, Cuideo, DomusVi, Eulen Sociosanitarios, Gerosol, Macrosad, Mensajerosad, Sanitas Mayores y Senniors explican los retos a los que se enfrentan, como la incorporación de nuevos perfiles profesionales y una adecuada financiación por parte de la Administración Pública, y cómo se están adaptando para ofrecer una atención en el domicilio centrada en la persona. Sin olvidar la necesaria implicación de la tecnología en todo este proceso de la mano de Gesad y Kwido.
El envejecimiento de la población es una realidad innegable a la que debemos hacer frente con nuevos modelos de atención, que respondan a las nuevas necesidades sociosanitarias de las personas mayores.
Para respetar el derecho de las personas a permanecer en su hogar, el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) debe ofrecer servicios más flexibles, que tengan la capacidad de adaptarse de una manera ágil a las necesidades cambiantes de las personas.
Por tanto, hay que formar equipos multidisciplinares que complementen la tradicional e imprescindible labor de las auxiliares de ayuda a domicilio. Servicios como psicología, podología, fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia, nutrición, educación e intervención social, peluquería, asesoría jurídica, etc., contribuirán a mantener y mejorar la salud física y emocional de las personas mayores.
Nuevos servicios que requerirán nuevos profesionales, lo que supondrá el mayor reto al que deben enfrentarse las empresas prestadoras del SAD. La carencia de profesionales en el ámbito sociosanitario es un problema que comparte tanto el sector público como el privado, y que puede poner en riesgo la prestación de unos servicios tan necesarios como demandados por la sociedad. Por tanto, los expertos consultados destacan la importancia de visibilizar estos servicios y hacerlos atractivos, con el objetivo de dignificar la profesión para atraer a los diferentes profesionales que demanda el SAD.
Lógicamente, para poder prestar unos servicios de calidad, los mismos expertos reclaman a las Administraciones Públicas una dotación presupuestaria suficiente para que el SAD del futuro pueda ser viable y sostenible en el tiempo.
Asispa destaca que la prestación del SAD implica la incorporación de nuevos profesionales
Con el objetivo de proporcionar una atención centrada en la persona en su propio domicilio, Asispa empezó hace ya años a prestar servicios complementarios al SAD. La directora del Servicio de Ayuda a Domicilio de Asispa, Soledad Palos, los enumera:
Servicio de terapia ocupacional. Algunas de sus intervenciones principales son:
Reentrenamiento en la realización de las actividades de la vida diaria.
Psico estimulación cognitiva.
Entrenamiento en el uso de productos de apoyo, asesoramiento y recomendación sobre cambios y adaptaciones necesarias que faciliten la accesibilidad y movilidad dentro del hogar.
Información, formación, comunicación, evaluación de apoyo e intervención a personas usuarias con caídas repetitivas.
Servicio de fisioterapia. Su objetivo es conseguir una mejora en la calidad de vida y funcionalidad en las personas para:
Retrasar del deterioro físico fisiológico propio del envejecimiento.
Mejorar la higiene postural.
Aumentar, recuperar o mantener el rango de movimiento.
Aumentar la fuerza muscular, flexibilidad y coordinación.
Reeducar la marcha.
Reducir al máximo el dolor independientemente del origen.
Servicio de psicología. Mejora el bienestar psicológico de las personas para:
Prevenir, retrasar y evitar el deterioro de las capacidades cognitivas.
Valorar e intervenir en situaciones de riesgo detectadas en el domicilio.
Intervenir de forma directa con aquellas personas usuarias que presenten alteraciones del estado de ánimo o ansiedad u otro tipo de trastornos psicológicos o conductuales.
Apoyar y orientar a aquellas personas usuarias que se encuentren en una situación de crisis.
Servicio de peluquería. Se trata de un servicio de estética, que aúna higiene y cuidado personal, que permite a las personas que tienen dificultades para salir de su domicilio sentirse bien consigo mismas.
“Actualmente, disponemos de autorización administrativa por parte de la Comunidad de Madrid para la prestación del servicio de atención psicosocial (psicología a domicilio) y del servicio de rehabilitación médico-funcional (terapia ocupacional y fisioterapia a domicilio)”, afirma Palos.
Lógicamente, la prestación de estos servicios ha implicado la incorporación de nuevos profesionales que dotan al servicio de una mayor interdisciplinaridad. Por consiguiente, en su opinión, el SAD evolucionará hacia una mayor cualificación de los profesionales que atiendan a las personas mayores en sus domicilios.
“Se nos presenta un reto importante, que es visibilizar las bondades de cuidar a las personas mayores, con el fin de encontrar personal que quiera trabajar en este sector. No hay un claro relevo generacional, lo que resulta preocupante a medio y largo plazo”, concluye Palos.
Clece plantea el reto de visibilizar los nuevos servicios, reconocer y dignificar la profesión
Como la voluntad de las personas mayores es la de permanecer en su domicilio todo el tiempo que sea posible, el director técnico de Servicios Sociales de Clece, Ignacio Gamboa, subraya que “debemos promover servicios que sean flexibles y ágiles para que se adapten a las necesidades de las personas usuarias y a los retos que aparecen durante esta etapa vital. Necesidades que pueden acontecer puntualmente o ser permanentes en el tiempo”.
Por ello, desde hace años Clece cuenta con equipos multidisciplinares para la prestación de los servicios de ayuda a domicilio, que complementan la imprescindible función de las auxiliares de ayuda a domicilio y los trabajadores sociales.
“Profesionales de los ámbitos de la psicología, podología, fisioterapia, terapia ocupacional, educación e intervención social, peluquería, licenciados en derecho, etc., cubren aquellas necesidades que en el día a día tienen nuestros usuarios, facilitando su permanencia en el domicilio”, explica Gamboa.
A todo ello, el director técnico de Servicios Sociales de Clece suma la incorporación de medios materiales y de tecnología, que permiten una adaptación del entorno a las necesidades: desde la instalación de pequeñas ayudas técnicas a la adaptación de aseos o la instalación de grúas para movilizaciones dentro del domicilio.
Sin ninguna duda, este proceso implicará la incorporación de nuevos perfiles profesionales. “Un buen ejemplo de ello es la figura de nuestro gestor de trámites”, detalla Gamboa. En un momento como el actual, donde existe una gran brecha digital entre las personas mayores y la sociedad que avanza, “esta figura profesional novedosa acompaña y facilita las gestiones de las personas usuarias, desde una cita médica, un tramité con su banco o solicitudes de otras prestaciones sociales que debemos realizar online y con las que no todo el mundo está familiarizado”.
Asimismo, este experto reconoce que la demanda de otros servicios que ya existían se ha visto incrementada, como peluquería, podología, fisioterapia, etc.
Para garantizar la atención en el domicilio presente y futura, Gamboa plantea los siguientes retos:
Afrontar el reto demográfico. Para 2050 se estima que en España habrá más de 16 millones de personas mayores de 65 años. “Estamos ante un sector en crecimiento, que irá unido a una mayor demanda de profesionales, tanto en número como en perfiles”, subraya.
Otro gran reto es la prestación de estos servicios en el entorno rural y la llamada España vaciada. Los servicios de atención domiciliaria son una herramienta para fijar población al territorio que, además, generan empleo.
Visibilizar los servicios, reconocer y dignificar la profesión.
Concienciar a las Administraciones para una adecuada dotación presupuestaria.
Para Cuideo tener un equipo de profesionales con una formación adecuada y variada es prioritario
Cuideo está en constante evolución y adaptación respecto al cuidado de las personas mayores. “Siempre estamos abiertos a escuchar nuevas peticiones y sugerencias de mejora por parte de familiares, cuidadores y equipo de la compañía”, señala el cofundador y consejero delegado de Cuideo, Roberto Valdés. Por ello, y como respuesta a la demanda de los usuarios, “hace un año lanzamos un avanzado sistema de teleasistencia móvil. Se trata de Cuideo Assist, un completo dispositivo de salud, que se ha convertido en una de las herramientas clave para asegurar el bienestar de las personas mayores cuando están solas”. Entre sus múltiples funcionalidades destaca un botón de emergencia SOS, un detector de caídas o la opción de geolocalización.
Ante las nuevas necesidades de cuidado, Valdés asegura que los profesionales de Cuideo “estudian y valoran cada una de las situaciones con el objetivo de integrar nuevos servicios y adaptarnos a lo que realmente requieren las personas mayores. Hay diferentes aspectos cotidianos que deben acompañar al servicio de cuidados”.
En este proceso, Cuideo valora la incorporación de nuevos perfiles profesionales. “Contamos con una base de datos propia formada por más de 100.000 profesionales validados, que han conseguido pasar un estricto proceso de selección que solo supera el 16 % de los candidatos”, subraya. Y añade que el sector de los cuidados integrales requiere especialistas en diferentes patologías y demencias: “Cada persona mayor es diferente y tiene necesidades específicas, por lo que para atender correctamente a cada una de ellas es necesario tener un equipo de profesionales con una formación adecuada y variada”.
La esperanza de vida en España no ha hecho más que crecer en los últimos años y se prevé que lo seguirá haciendo en las próximas décadas. De hecho, según un estudio sobre la esperanza de vida en los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) realizado por Our Life Plan, señala que en 2050 se elevará hasta los 93 años en España. Este dato muestra que cada vez habrá más personas con dependencia y, por ello, Valdés señala que la necesidad de contar con el SAD aumentará exponencialmente. Sin embargo, entiende que dicha evolución “tendrá que llevarse a cabo de forma organizada y pautada, ya que es un servicio en el que se atiende a personas vulnerables. El bienestar de este grupo de edad debe ser siempre el objetivo principal”.
DomusVi propone figuras de enlace entre el SAD y los centros sanitarios y sociosanitarios
“La soledad no deseada se considera la nueva pandemia del S-XXI”, afirma el director de la División Domiciliaria de DomusVi, Chema Sanjuán. Por ello, a través de los servicios de teleasistencia y aprovechando las sinergias que se pueden producir con el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), DomusVi desarrolla proyectos de atención psicosocial centrados en la persona.
“Nuestro objetivo es detectar situaciones de vulnerabilidad, acercar los recursos a las personas en situación de soledad no deseada, garantizar el acompañamiento y potenciar habilidades sociales, capacidades personales y nuevos aprendizajes”, detalla Sanjuán. En este sentido, es clave el asesoramiento proporcionado por los auxiliares del SAD, que están debidamente formados en el uso de los recursos tecnológicos y habilidades.
En este contexto, el experto considera necesario garantizar unos cuidados y atenciones seguras. “Con ayudas técnicas y adaptaciones de la vivienda, se puede mejorar la atención desde el SAD bajo la supervisión y asesoramiento de terapeutas ocupacionales. En paralelo, la teleasistencia avanzada, con sistemas complementarios de apoyo tecnológico, permite garantizar las condiciones de seguridad necesarias para prolongar la permanencia de las personas en sus domicilios”, afirma.
Para llevarlo a cabo, Sanjuán explica que es necesario contar con servicios más flexibles y sistemas de coordinación avanzados como el sistema “súper islas”. Está formado por equipos de auxiliares auto gestionados que trabajan en zonas muy próximas, bajo la supervisión del equipo de coordinación. Además, cuentan con soportes tecnológicos que garantizan el cumplimiento de tareas y objetivos, así como la evaluación de la calidad del servicio y el impacto de las actuaciones en la calidad de vida de las personas atendidas desde el modelo de atención integral centrado en la persona.
Asimismo, Sanjuán destaca la necesaria mejora de la coordinación sociosanitaria, estableciendo figuras de enlace entre el SAD y los centros sanitarios y sociosanitarios.
Todo este proceso, implicará la contratación de nuevos perfiles profesionales como técnicos y operadores de teleasistencia, terapeutas ocupacionales, psicólogos, DUE, etc.
En definitiva, en opinión de Sanjuán, el SAD evolucionará hacia una organización mucho más flexible adaptada a nuevas formas de convivencia en pisos tutelados, cohousing o coliving, que permita estructurar los cuidados en torno a las necesidades de las personas en cada momento y no en función de franjas horarias.
“Trabajamos continuamente en el desarrollo de servicios flexibles bajo el modelo de atención integral centrada en la persona, con soportes tecnológicos avanzados, orientando a las Administraciones Públicas hacia la definición de un SAD adaptado a los cambios de tendencias”, concluye el director de la División Domiciliaria de DomusVi.
Eulen Sociosanitarios crea ecosistemas de cuidados multidisciplinares y de proximidad, que trabajan de forma integral
“Nos enfrentamos a un desafío extraordinario. El envejecimiento de nuestra población supondrá y está suponiendo ya un importante reto social, económico y de rediseño de servicios para la Administración y las entidades prestadoras”, afirma la responsable nacional de Servicios Domiciliarios y de Conciliación de Eulen Sociosanitarios, Elena Gil. Además, la COVID ha cambiado el escenario y las personas quieren envejecer y pasar sus últimos años en sus domicilios. Por ello, el SAD tradicional está en transformación “hacia un servicio especializado, que busca generar un ecosistema de cuidados respetuoso con la persona usuaria y su familia, que atienda a sus preferencias y gustos, y que potencie su autonomía y toma de decisiones”.
Eulen Sociosanitarios lleva muchos años ofreciendo servicios especializados en los hogares, “pero ahora es cuando nuestro modelo está cambiando. Poco a poco estamos creando ecosistemas de cuidados multidisciplinares y de proximidad, que trabajan de forma integral y holística todas las esferas que conforman al ser humano”, explica Gil. Los profesionales de la atención son equipos interdisciplinares, que proporcionan cuidados e intervenciones de proximidad, en muchas ocasiones a través de la autogestión. Disciplinas como la enfermería, auxiliar de enfermería, terapia ocupacional, fisioterapia o trabajo social son claves en la creación de estos equipos. La interdisciplinariedad da valor y enriquece el modelo.
La tecnología puede convertirse en una gran aliada en este nuevo escenario y, tal y como asegura Gil, “poco a poco contamos con ella en nuestros servicios”. La integración de sensores, gadgets y el estudio de patrones de comportamiento aporta una información importante, permitiendo a Eulen ofrecer un servicio:
Reactivo, detectando situaciones de urgencia que requieren una intervención en el momento como, por ejemplo, una caída.
Predictivo, detectando cambios importantes en la situación sociosanitaria de las personas usuarias, que pueda desencadenar en un empeoramiento.
La tecnología permite, por tanto, adaptar los recursos ofreciendo un plan personal realista y acorde a cada situación.
Para todo ello, esta experta considera necesario que las Administraciones Públicas y las empresas prestadoras “trabajemos de la mano y en la misma línea para conseguir que este nuevo modelo se asiente, proporcionado calidad de vida en los hogares durante más tiempo, contando con las personas usuarias y evitando la institucionalización”.
Por último, Gil destaca la importancia de poner el foco en la disponibilidad de profesionales: “Entre todos los agentes debemos dignificar a las profesiones del cuidado y hacer el sector atractivo, evitando la fuga de profesionales que ya estamos viviendo en algunas zonas de España”.
Gerosol cuenta con cuatro unidades de alta especialización formadas por equipos multiprofesionales
Gerosol Asistencia nace con la filosofía de respetar y apoyar el deseo de la persona de vivir en su hogar habitual, facilitando esa decisión con una amplia carta de servicios que encajen en sus preferencias y necesidades.
A lo largo de 18 años de experiencia en el sector, “hemos estado atentos y con una escucha activa ante las demandas y necesidades de todas y cada una de las personas y familias que atendemos. Eso nos ha permitido avanzar e innovar a la hora de implementar nuevos servicios, que inicialmente se consideraban exclusivos de los centros residenciales”, explica la directora Sociosanitaria de Gerosol Asistencia, Cristina Pérez.
De esta manera, actualmente, Gerosol presta servicios sociosanitarios a domicilio tradicionales y, además, cuenta con cuatro unidades de alta especialización formadas por equipos multiprofesionales, que trabajan de forma complementaria y coordinada en los domicilios: Unidad de Daño Cerebral Adquirido, Unidad de Hospitalización Domiciliaria, Unidad de Cuidados Paliativos y Unidad de Rehabilitación Cognitiva y Funcional.
“Las unidades especializadas que hemos creado, cuentan con un equipo profesional especializado en cada campo de intervención: médicos, médicos rehabilitadores, geriatras, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, nutricionistas, psicólogos clínicos, neuropsicólogos, e incluso entrenadores personales. Todo ello apoyado siempre por el servicio habitual de ayuda a domicilio y coordinación de la unidad de trabajo social”, subraya Pérez.
En opinión de esta experta, el SAD del futuro será cada vez más personalizado y adaptado, y evolucionará con la persona e incorporará profesionales hasta ahora no habituales. “Gerosol siempre está en continua evolución de los servicios sociosanitarios a domicilio, incorporando programas de intervención especializados para cada situación, con un modelo de atención transdisciplinar”, apunta.
Además, Pérez considera que en el futuro también estará presente la figura profesional del asistente personal. Una vez que exista marco regulatorio, va a ser clave dentro de los servicios para apoyar la autonomía, tanto de las personas en situación de dependencia como de las personas con discapacidad. “En Gerosol ya incorporamos esta figura y, en la actualidad, seleccionamos el perfil profesional del asistente en función de las características de la persona beneficiara y su proyecto de vida. Además, realizamos un periodo de formación y adaptación al servicio, para asegurar la compatibilidad y calidad de la intervención”, concluye la directora Sociosanitaria de Gerosol Asistencia.
Macrosad afirma que la especialización del SAD requiere profesionales más empoderadas y con capacidad de autogestión
El sector se encuentra en plena transformación del modelo de cuidados y la pandemia ha puesto de manifiesto, más aún, el deseo que tiene la mayoría de las personas mayores de envejecer y permanecer en su entorno hasta que llegue el proceso final de vida. Macrosad lleva años ofreciendo servicios especializados en el hogar que permiten mejorar la calidad de vida de los usuarios. Algunos de esos servicios son estimulación cognitiva emocional y habilitación psicosocial en el hogar, rehabilitación física ambulatoria, evaluaciones geriátricas y gerontológicas o entrenamiento en autocuidado para las familias cuidadoras.
La directora de Operaciones de Macrosad, Alicia Carrillo, indica que esta especialización “va a requerir una evolución de los perfiles profesionales y, sobre todo, de las auxiliares de ayuda a domicilio. Vamos a necesitar profesionales más empoderadas y con capacidad de autogestión, y con gran manejo en el uso de las TIC. Para ello, se va a requerir planes de formación específicos para todo el sector”.
En su opinión, el SAD debería ser el servicio de proximidad estrella, junto a la teleasistencia y los centros de día. “Deberá de ser un servicio complementario al resto de servicios de proximidad, mejorando su intensidad y especialización”, asegura.
En este sentido, Macrosad publicó el pasado año el primer manual práctico de gestión de SAD que existe en España, desde la perspectiva de la entidad prestadora. Se trata de un completo trabajo que da a conocer los procesos de gestión, pero que también invita a la reflexión sobre las posibilidades de mejora y perspectivas de futuro del SAD. El libro, fruto de dos años de trabajo, se nutre de la experiencia como caso de éxito de Macrosad, mostrando protocolos, planes, mecanismos y métodos de evaluación, que han conllevado la mejora continua en más de 25 años de gestión del servicio. Además, la publicación está contrastada y revalorizada con las aportaciones de un equipo evaluador de reconocido prestigio y constituido por profesionales del ámbito universitario y del trabajo social.
“La clave de una organización dedicada al SAD pasa por orientar su acción hacia un modelo humanista, entendiendo el servicio por y para las personas. Cuando hablamos de un SAD para el mañana, ponemos el foco en trabajar para desarrollar estrategias, adaptaciones y mejoras que permitan la continuidad de las personas mayores en su entorno, favoreciendo su autonomía, que abran caminos hacia estrategias de cuidado más integrales, que permitan un envejecimiento digno centrado en la persona, en la familia y en la comunidad”, concluye Carrillo.
Mensajerosad ofrece un servicio adaptativo y evolutivo según la situación de salud o social de la persona
Las personas mayores deben tener la libertad de elegir si quieren envejecer en su domicilio, así como la capacidad y medios para poder hacerlo. “Nuestra atención domiciliaria se aleja de la venta y prestación de horas de SAD y apuesta por la profesionalización, la evaluación de cada caso y la implicación de la familia o la persona mayor en la toma de la decisión de cómo quiere ser cuidado. A partir de ahí, construimos su Plan Individualizado de Cuidados en el Hogar, que se caracteriza por una cobertura integral que responde a las necesidades concretas en cada caso”, explica el director general de Mensajerosad, Manuel Castro. En definitiva, su servicio es adaptativo y evolutivo, con capacidad de adecuarse en cada momento a la situación de salud o social de la persona.
Alguno de los nuevos servicios que ofrece son:
Selección de la auxiliar de ayuda domiciliaria o persona cuidadora entre la persona mayor o su familiar y Mensajerosad.
Monitorización de tareas establecidas a tiempo real. De nuevo, se definen las necesidades con la familia o persona usuaria y se monitorizan para comprobar su cumplimiento.
Farmacia en casa. Las personas que contratan los servicios con Mensajerosad disponen de un farmacéutico que revisa su botiquín de forma periódica y emite un informe ante cualquier situación de riesgo farmacológico que dirige a su médico de Atención Primaria. Además, envía mensualmente las dosis de medicación ya emblistada con la pauta y la hora de administración.
Como servicio opcional, se encuentra la telemedicina y la teleasistencia.
“Por último, utilizamos la predicción como herramienta de evaluación de la salud y su seguimiento y la Banca Social como solución financiara para acceder a nuestro recurso si no se dispone de la capacidad económica”, detalla Castro.
La incorporación de estos nuevos servicios implicará nuevos perfiles profesionales como son los actuarios e ingenieros informáticos en la parte tecnológica y los equipos multidisciplinares para la innovación de las intervenciones domiciliarias.
Pensando en el futuro, Castro defiende que el SAD tiene que evolucionar hacia un modelo de elección de cómo ser atendidos en el hogar. Un modelo que permita mantener a la persona mayor o en situación de dependencia “en permanente relación con su entorno, integrado y participando, con independencia de su patología”. Sin embargo, no entiende el SAD sin la colaboración de servicios como el centro de día, “que nos complementa y permite favorecer una mejor recuperación o socialización. Tenemos que aprender a trabajar en red, creando sinergias que acompañen a las personas en su proceso de envejecimiento, lo más activo y personalizado posible”.
Para Sanitas Mayores el SAD del futuro se basará en la digitalización de la medicina
BluaU Senior pretende ser la solución de cuidados para las personas mayores que sienten el deseo de permanecer en sus casas el mayor tiempo posible, que ofrece cuidadores a domicilio, fisioterapeutas, enfermería y médico a domicilio, logopedia, etc. Todo ello con el acompañamiento de un Asesor de Salud permanente y los servicios exclusivos del Grupo Sanitas, como videoconsulta médica, visitas a especialistas o entrega de medicamentos a domicilio.
A cada persona se le asigna un Asesor de Salud, que será siempre el mismo y conocerá todo el historial y evolución de la persona mayor usuaria. Además, dispone de un Plan Personal de Salud, que permite anticiparse a las posibles necesidades de la persona que, a la vez, estará siempre conectada a través de la app Sanitas bluaU Senior.
A esto se suman otras ventajas, como consultas presenciales con especialistas, envíos de medicamentos directamente desde la farmacia, videoconsultas ilimitadas, monototización de la salud o planes digitales preventivos.
A pesar de la prestación de todos estos servicios, desde Sanitas Mayores aseguran que no implica la incorporación de nuevos perfiles profesionales: “Son los mismos servicios expertos en el cuidado de personas mayores que ofrecemos en nuestras residencias y centros de día, ahora adaptados a lo que la persona y su familia necesitan en su hogar”.
Lo que sí implica son soluciones digitales que facilitan la vida a la familia y aportan valor a la persona mayor, como el servicio de videoconsulta médica con especialistas o comunicación inmediata entre la familia y el equipo interdisciplinar.
Respecto a la evolución del SAD en el futuro, Sanitas Mayores considera que se basará en la digitalización de la medicina y su apuesta va en esa dirección. De hecho, BluaU Senior es el resultado de adaptar las ventajas de la transformación tecnológica a las necesidades de las personas mayores para garantizar un envejecimiento digno y saludable. “La inversión en innovación y el avance en medicina digital nos van a permitir atender mejor a nuestros mayores y ofrecer, además, una sanidad sostenible”, subrayan.
En este sentido, las residencias de Sanitas también han ampliado la oferta digital a sus residentes gracias al uso de videoconsulta con especialidades médicas. De este modo, los residentes tienen incluido en el servicio de la residencia el acceso a una amplia cobertura médica adicional para urgencias 24 horas los 365 días del año y para consulta o segunda opinión con 15 especialidades médicas.
Senniors apuesta por un SAD que pone en valor la humanización de la tecnología en favor de las personas dependientes
Senniors apuesta por una atención integral, bajo el modelo de Atención Centrada en la Persona (ACP). “El valor de este modelo se encuentra en el equipo humano y la tecnología”, subraya la responsable B2B en Senniors, Silvia Sierra.
Actualmente, la gran demanda de los usuarios es el cuidado y apoyo en las Actividades Básicas de la Vida Diaria (ABVD): aseo, vestir, levantar, acostar, cambios posturales, curas, medicación etc. No obstante, Sierra señala que, desde la pandemia, ha aumentado considerablemente la demanda de otros servicios como la fisioterapia, terapia ocupacional, neuropsicología y psicología, tanto para el tratamiento de las enfermedades como para su prevención. “Las capacidades físicas y cognitivas de las personas mayores se han visto mermadas, lo que, unido al sentimiento de soledad no deseada, ha provocado un aumento de la depresión, tristeza y aislamiento. Gracias a los servicios de acompañamiento en este tipo de situaciones, se ha conseguido mejorar el estado de ánimo y la autoestima. El cariño y la cercanía logra mejorar la salud”, detalla Sierra.
Todo ello, implica la incorporación de perfiles profesionales del ámbito sociosanitario y tecnológico. Al equipo multidisciplinar formado por psicólogos, neuropsicólogos, terapeutas ocupacionales, enfermeras, trabajadores sociales y fisioterapeutas, Senniors incorpora otros como logopedas, nutricionistas, médicos geriatras y abogados.
“Conectar con el paciente y acompañarle en sus diferentes etapas de la vida y de su enfermedad, no sería posible sin la tecnología. Por eso, nuestro equipo de ingenieros logran mejorar los cuidados”, explica Sierra.
En opinión de la experta, el SAD del futuro pone en valor la humanización de la tecnología en favor de las personas dependientes. “Senniors ha creado el primer ecosistema de salud digital en España en torno al colectivo de personas mayores y dependientes”, afirma.
La entidad nace con el objetivo de aunar en una única plataforma todos los servicios y cuidados necesarios, tanto para el paciente como para sus familiares en cada fase de la enfermedad. Su modelo de salud conectada está construido bajo la metodología de la ACP. El objetivo es acompañar al paciente de forma personalizada en la evolución de enfermedades como alzhéimer, párkinson, ictus, ELA o patologías osteoarticulares, entre otras; y mejorar su calidad de vida. "Uno de los grandes desafíos es que las personas dependientes puedan vivir en sus casas y no necesiten visitar constantemente el hospital. Y la tecnología puede ayudar a conseguirlo", concluye Sierra.
La implicación de la tecnología en el SAD
Gesad defiende la alianza entre el SAD, la teleasistencia y la telemedicina
Gesad es un software que permite la óptima gestión del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD). “Tras más de 15 años de trayectoria, es el sistema más utilizado en España: 201 empresas con 350.000 usuarios de SAD se benefician de nuestra tecnología, con la que trabajan a diario cerca de 100.000 profesionales, entre coordinadores y auxiliares”, señala la responsable comercial de Gesad, María del Carmen Zúñiga.
El SAD contribuye a una prestación cada vez más centrada en la persona dependiente, por lo que tiene muy en cuenta qué necesita y qué quiere el usuario. “De aquí nació hace unos años la idea de que Gesad llegase más allá y tuviésemos muy en cuenta la movilidad de los trabajadores”, recuerda Zúñiga.
De esta manera, su sistema se complementa con las aplicaciones móviles de Gesad Mobile para auxiliares y coordinadores, permitiendo la gestión también cuando están fuera de la oficina. Dispone, además, de un sistema de comunicación con los ayuntamientos u otras entidades públicas en gestión indirecta llamado Extranet.
La información, explica la experta, fluye en tiempo real, “lo que permite que la tecnología contribuya a que los servicios de ayuda a domicilio se presten de forma adecuada y adaptada en todo momento”.
Respecto a los beneficios, Gesad facilita, agiliza y optimiza todos los procesos de trabajo, ahorrando tiempo en tareas administrativas. Además, minimiza los errores de coordinación y garantiza unos controles de calidad muy rigurosos, tanto en la atención al usuario como en la gestión administrativa y financiera.
“Nuestro sistema contribuye a que los profesionales trabajen con más comodidad y a que los usuarios estén mejor atendidos, lo que aumenta el grado de satisfacción de la ciudadanía”, afirma Zúñiga. Con este sistema, por ejemplo, se tipifican las incidencias para organizarlas según su naturaleza y así optimizar el tiempo de resolución. “De esta forma, se consigue una mejora en la calidad del propio servicio que se presta y eso lo perciben de forma muy clara las personas mayores, que tienen derecho a recibir una atención del máximo nivel”, apunta la experta.
En cuanto al futuro del SAD, Zúñiga asegura que pasa por la monitorización de los hogares: “Debemos participar de forma activa para favorecer la inclusión y la evolución de la tecnología en este sector”. También considera imprescindible, aunque parezca algo más utópico, “que la teleasistencia, la telemedicina y la ayuda a domicilio formen una alianza”. ¿Por qué sería beneficiosa? Zúñiga lo tiene claro: “La prestación del servicio al usuario sería global, lo que generaría una serie de sinergias que irían en favor de la calidad de vida de la persona dependiente”.
La implicación de la tecnología en el SAD
Kwido ofrece soluciones tecnológicas, pero también integra plataformas y dispositivos de terceros
El proceso imparable de la digitalización ha llegado a todos los sectores, también al de cuidados. En Kwido, además de ofrecer una plataforma que permite mantener la autonomía en casa mediante diferentes funcionalidades (comunicación accesible, intervenciones con vídeos, telemedicina, estimulación cognitiva, monitorización mediante sensores, etc.), ayuda a definir los procesos de transformación digital y a aplicar en cada momento la solución más adecuada y coste-efectiva para nuestros clientes”, explica el CEO de Kwido, Iñaki Bartolomé. También busca en el mercado las mejores soluciones para ser integradas con las de la organización.
Concretamente, ayuda a las organizaciones sociosanitarias a incorporar tecnologías en diversos ámbitos: digitalización sociosanitaria, teleasistencia avanzada, valoración geriátrica integral, comunicación accesible, telemedicina, estimulación cognitiva, monitorización en el hogar, fragilidad, realidad virtual e inteligencia artificial. Asimismo, también desarrolla aplicaciones y apps móviles a medida.
Como ejemplo, Kwido ha puesto en marcha toda la tecnología detrás del primer centro etxeTIC de Bilbao, “un modelo completamente innovador de atención a las personas mayores en casa utilizando tecnología”. Por otra parte, junto a IMQ Igurco, ha diseñado un sistema abierto que puede ser usado por terceros para realizar una valoración geriátrica integral automática con un amplio cuestionario a la familia, “donde somos capaces de diagnosticar problemas y riesgos y crear un plan de cuidados personalizado y calendarizado para el apoyo de las personas cuidadoras profesionales y familiares”.
Muchos son los beneficios del uso de la tecnología: permite añadir servicios de alto valor añadido para combatir la soledad no deseada de las personas mayores, contribuye a la telemonitorización de la salud en casa o permite realizar actividades de estimulación cognitiva online sencillas para mayores y profesionales. “Que un proveedor pueda apoyarse en sus propias soluciones y tecnologías, pero también integrar plataformas y dispositivos de terceros ofrece mucha escalabilidad a las empresas del sector. Y gracias a los programas de valoración geriátrica integral, los profesionales saben qué cuidados aplicar a cada persona y cómo hacerlo”, subraya Bartolomé.
En este proceso, los cuidadores necesitan herramientas para saber qué cuidados ofrecer y cómo hacerlo, sean profesionales o familiares. Pero también necesitan saber que todo está bien, con dispositivos no intrusivos, mientras ellos no están. A este respecto, este experto asegura que Kwido “ya ofrece ambas soluciones mediante Valoración Geriátrica Automática y Kwido Home, respectivamente”.
Actualmente, Kwido cuenta con más de 2.000 usuarios finales ubicados en País Vasco, Madrid, Murcia, Cataluña, Aragón y Castilla-La Mancha. Pero también tiene presencia en el mercado internacional: Rumanía, Polonia, Austria, Italia, Paraguay, Chile, etc.
DomusVi propone figuras de enlace entre el SAD y los centros sanitarios y sociosanitarios
“La soledad no deseada se considera la nueva pandemia del S-XXI”, afirma el director de la División Domiciliaria de DomusVi, Chema Sanjuán. Por ello, a través de los servicios de teleasistencia y aprovechando las sinergias que se pueden producir con el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), DomusVi desarrolla proyectos de atención psicosocial centrados en la persona.
“Nuestro objetivo es detectar situaciones de vulnerabilidad, acercar los recursos a las personas en situación de soledad no deseada, garantizar el acompañamiento y potenciar habilidades sociales, capacidades personales y nuevos aprendizajes”, detalla Sanjuán. En este sentido, es clave el asesoramiento proporcionado por los auxiliares del SAD, que están debidamente formados en el uso de los recursos tecnológicos y habilidades.
En este contexto, el experto considera necesario garantizar unos cuidados y atenciones seguras. “Con ayudas técnicas y adaptaciones de la vivienda, se puede mejorar la atención desde el SAD bajo la supervisión y asesoramiento de terapeutas ocupacionales. En paralelo, la teleasistencia avanzada, con sistemas complementarios de apoyo tecnológico, permite garantizar las condiciones de seguridad necesarias para prolongar la permanencia de las personas en sus domicilios”, afirma.
Para llevarlo a cabo, Sanjuán explica que es necesario contar con servicios más flexibles y sistemas de coordinación avanzados como el sistema “súper islas”. Está formado por equipos de auxiliares auto gestionados que trabajan en zonas muy próximas, bajo la supervisión del equipo de coordinación. Además, cuentan con soportes tecnológicos que garantizan el cumplimiento de tareas y objetivos, así como la evaluación de la calidad del servicio y el impacto de las actuaciones en la calidad de vida de las personas atendidas desde el modelo de atención integral centrado en la persona.
Asimismo, Sanjuán destaca la necesaria mejora de la coordinación sociosanitaria, estableciendo figuras de enlace entre el SAD y los centros sanitarios y sociosanitarios.
Todo este proceso, implicará la contratación de nuevos perfiles profesionales como técnicos y operadores de teleasistencia, terapeutas ocupacionales, psicólogos, DUE, etc.
En definitiva, en opinión de Sanjuán, el SAD evolucionará hacia una organización mucho más flexible adaptada a nuevas formas de convivencia en pisos tutelados, cohousing o coliving, que permita estructurar los cuidados en torno a las necesidades de las personas en cada momento y no en función de franjas horarias.
“Trabajamos continuamente en el desarrollo de servicios flexibles bajo el modelo de atención integral centrada en la persona, con soportes tecnológicos avanzados, orientando a las Administraciones Públicas hacia la definición de un SAD adaptado a los cambios de tendencias”, concluye el director de la División Domiciliaria de DomusVi.