Castilla y León se sitúa como la segunda comunidad autónoma con mejor desempeño en el sistema de atención a la dependencia en España, según el XXVI Dictamen del Observatorio Estatal de la Dependencia, presentado este el jueves 12 de marzo en el Congreso de los Diputados.
La comunidad consolida así su posición en el ranking nacional, solo por detrás de Castilla-La Mancha, en un contexto en el que únicamente seis autonomías aprueban el desarrollo del sistema y apenas cuatro cumplen los plazos legales de resolución de expedientes.
Una gestión consolidada con mejoras continuas
Durante la presentación del dictamen, el secretario de Gobierno de Castilla y León, Carlos Raúl de Pablos Pérez, subrayó que, más allá de la clasificación, el objetivo principal del informe debe centrarse en mejorar la atención a las personas dependientes.
“El dictamen pone encima de la mesa las necesidades de las personas dependientes y que hay que atenderlas adecuadamente”, señaló, al tiempo que agradeció el trabajo de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales.
Aunque reconoció que el paso de la primera a la segunda posición “no es una buena noticia”, De Pablos destacó que los resultados deben interpretarse como un estímulo para seguir avanzando en la mejora del sistema.
“Nos va a servir de acicate. Siempre hemos tenido muy claro que la atención a la dependencia es una prioridad”, afirmó.
Reducción de tiempos y mejora en la gestión
Entre los principales avances registrados en Castilla y León durante el último año, el representante autonómico destacó la reducción de los tiempos de tramitación, que han pasado de 119 a 113 días, en contraste con el incremento de la media nacional.
“Bajar seis días puede parecer poco, pero cuando ya estás en niveles muy bajos es muy complicado”, explicó.
Asimismo, la comunidad ha avanzado en la mejora de la gestión de expedientes, especialmente en la reducción del número de personas con Programa Individual de Atención (PIA) reconocido pero sin prestación efectiva, una de las principales debilidades del sistema a nivel estatal.
Avances en atención a nuevas situaciones de dependencia
Castilla y León también ha sido una de las primeras comunidades en desarrollar la aplicación del nuevo marco normativo para personas con enfermedades neurodegenerativas.
Según explicó De Pablos, tras la aprobación del Real Decreto Ley a finales de octubre, la comunidad aprobó en diciembre la normativa autonómica correspondiente y ya ha comenzado a reconocer grados de dependencia asociados a estas situaciones.
“A día de hoy hay ya más de una veintena de personas con grado III reconocido”, indicó.

Un reconocimiento compartido en la cabeza del sistema
El dictamen del Observatorio sitúa a Castilla-La Mancha en primera posición y a Castilla y León en segundo lugar, como las comunidades con mejor desarrollo del sistema de dependencia en España, lo que motivó el reconocimiento público a ambas durante el acto celebrado en el Congreso.
De Pablos puso en valor la trayectoria de ambas comunidades, que han mantenido una apuesta sostenida por las políticas de dependencia.
“Somos territorios donde la dependencia es una cuestión de prioridad absoluta”, afirmó, destacando además la colaboración institucional más allá de diferencias políticas.
Un sistema con margen de mejora
Pese a los avances, el responsable autonómico recordó que el sistema de dependencia en España aún tiene un amplio recorrido.
Actualmente, cerca de 1,7 millones de personas reciben atención, frente a una población potencialmente dependiente que supera los 6 millones, lo que evidencia que todavía queda un importante margen de desarrollo.
“Tenemos por delante mucho trabajo”, reconoció.
Un reconocimiento en un contexto clave
La presentación del dictamen se produce en un momento especialmente relevante, coincidiendo con el 20 aniversario de la Ley de Dependencia y en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el incremento de las necesidades de cuidados de larga duración.
Desde Castilla y León, el resultado se interpreta como una confirmación de la solidez del modelo autonómico, pero también como un incentivo para seguir avanzando en la mejora de la calidad y la accesibilidad del sistema.
“Espero vernos el año que viene aquí en una posición mejor”, concluyó De Pablos.














