Vivimos tiempos que parecen acelerarse cada día, empujándonos hacia respuestas rápidas y simples. En los cuidados, la inmediatez es talento valioso: cada día, miles de profesionales garantizan la continuidad del cuidado con apoyos cercanos, rápidos y eficaces.
Sin embargo, los retos del ámbito sociosanitario son complejos: modelos sanitarios, visiones segmentadas de servicio, envejecimiento de la población, diversidad de necesidades, escasez de profesionales, sostenibilidad social y financiera.
La inmediatez del cuidado diario es imprescindible, pero no es suficiente.
La transformación necesaria es profunda: cultural, técnica, tecnológica, organizativa y de gestión. Es individual, social, corporativa y de interacción entre agentes.
Resolver la complejidad nos pide ir más allá de modelos teóricos: abandonar nuestra zona de confort, situarnos en modo emprendimiento.
También nos pide coherencia. Centrarnos en la persona es centrarnos en todas las personas. Si cuidar es apoyar vidas con sentido, no olvidemos que cada profesional también tiene historia y proyecto de vida.
¿Cómo lograr esa transformación mientras sostenemos el bienestar cotidiano? Porque no somos fábricas de cuidados, pero los cuidados a gran escala se asientan en operaciones también complejas.
Visión y estrategia de cuidados

En DomusVi, hilamos presente y futuro en HUMANIZA. Desplegamos visión y estrategia de cuidados personalizados y gestión humanista, con nuestro Modelo de Humanización, que se extiende a la gobernanza, con nuestra Cátedra de Buen Trato, nuestro Observatorio y nuestro Comité de Ética; impulsamos conocimiento, cohesión y eficacia operativa, con sesiones de codiseño con profesionales técnicos y cuidadores en cada centro o servicio; enriquecemos la organización con nuevos roles y experiencias piloto; incorporamos tecnología, con iniciativas de innovación; desplegamos acciones de sensibilización y red de apoyo, con nuestros Consejos de Familias y con la colaboración con universidades y administraciones; apostamos por la mejora continua a través de una metodología propia de medición de impacto.
El desafío es claro: convertir la diversidad de miradas y apoyos en fortaleza colectiva; transformar la suma de inteligencias humanas y artificiales en valor; la innovación constante en esencia; y la cocreación en método.
Para hacer posible un ecosistema de cuidado que acompañe a cada persona en cada momento vital teniendo en cuenta sus preferencias y necesidades, y que aporte bienestar a profesionales.
Para lograr soluciones que sean sólidas en su diseño, sencillas en su implementación, y sostenibles en su despliegue.













