La xerostomía, definida clínicamente como la sensación persistente de sequedad en la boca causada por una disminución del flujo salival, es una condición frecuente en la población mayor y con impacto directo en la salud oral y el estado nutricional. La prevalencia estimada de xerostomía en adultos y personas mayores es del 27,5 %, lo que equivale aproximadamente a uno de cada cuatro mayores, según la revisión sistemática publicada en la revista científica Gerodontology. Los autores señalan además que la frecuencia aumenta en personas con múltiples patologías y en pacientes sometidos a tratamientos farmacológicos prolongados.
“La xerostomía no debe normalizarse como parte del envejecimiento. Es una condición frecuente, pero con causas identificables y tratables. Si no se aborda, puede generar complicaciones que van más allá de la boca”, detalla José Francisco Rada Gil, odontólogo, director médico del Servicio Móvil Dental y cofundador de Sermade.
La saliva desempeña funciones biológicas esenciales. Lubrica los tejidos, facilita la masticación y la deglución, contribuye a la remineralización dental y actúa como mecanismo de defensa frente a bacterias y hongos. Cuando su producción disminuye de forma sostenida, aumenta el riesgo de caries radiculares, infecciones como la candidiasis oral y lesiones en la mucosa.
Uno de los factores más asociados a la xerostomía en mayores es la polifarmacia. Medicamentos habituales, como antihipertensivos, antidepresivos, ansiolíticos o diuréticos, pueden reducir la secreción salival como efecto secundario. A ello se suman enfermedades crónicas como la diabetes o determinados trastornos autoinmunes que afectan la función de las glándulas salivales.
La reducción del flujo salival dificulta la formación del bolo alimenticio y complica la deglución, especialmente en alimentos secos o fibrosos. Esto puede llevar a que los mayores eliminen determinados alimentos de su dieta, reduciendo la variedad y calidad nutricional, y contribuendo a pérdida de peso involuntaria y deterioro general.
Abordaje de la xerostomía
El abordaje debe ser integral. Incluye la revisión de la medicación junto al médico responsable, la evaluación odontológica periódica y la implementación de medidas como la hidratación frecuente, la estimulación salival cuando esté indicada y el uso de productos específicos para boca seca.
Desde el punto de vista preventivo, es clave reforzar la higiene oral con pastas fluoradas y realizar controles periódicos para detectar lesiones o infecciones en fases iniciales. La adaptación correcta de prótesis dentales también ayuda a evitar ulceraciones o complicaciones añadidas.
Tratamiento
El principal problema de la xerostomia es que no existe un tratamiento. Solo puede ser tratada de forma paliativa mediante:
- Hidratación adecuada.
- Consumo chicles o caramelos sin azúcar en fases tempranas que estimulen la producción de saliva.
- Uso de sustitutos salivales.
Con una prevalencia cercana al 27,5 % en adultos y mayores, la xerostomía representa un problema clínico relevante en una población cada vez más envejecida. Su detección precoz y su manejo coordinado permiten reducir infecciones, preservar la salud oral y mantener una alimentación adecuada en esta etapa de la vida.













