Pilar Ramos: Rigor y diálogo para construir un sector sociosanitario más fuerte

Pilar Ramos, presidenta de AMADE.
Pilar Ramos, presidenta de AMADE.

Entusiasta, luchadora, honesta y comprometida con el sector de los cuidados. Así la definen quienes conocen a Pilar Ramos, una de las figuras más respetadas del ámbito sociosanitario. Su trayectoria está marcada por la capacidad de tender puentes, facilitar acuerdos y defender con rigor un sector que considera esencial para la sociedad.

Es presidenta de la Asociación Madrileña de Atención a la Dependencia (AMADE), directora general de la Fundación Catalina Labouré y vicepresidenta del Círculo Empresarial de Atención a las Personas (CEAPs). Ramos acumula alrededor de 30 años de trabajo en el sector.

Un recorrido que la ha convertido en una de las voces más reconocidas en la defensa de los profesionales y de la dignificación de la atención a las personas mayores.

Su trayectoria también está marcada por un hito significativo: ha sido la mujer más joven en asumir la dirección general de una patronal autonómica del sector, en un momento en el que los puestos de liderazgo estaban ocupados mayoritariamente por hombres. Un paso que simboliza bien el carácter de una profesional que nunca ha tenido miedo a asumir responsabilidades cuando ha creído que podía contribuir a mejorar las cosas.

Pero más allá de los cargos, lo que define su forma de trabajar es su ímpetu y su convencimiento de que los cambios reales no se logran desde la confrontación, sino desde el diálogo, el conocimiento y la capacidad de construir proyectos colectivos. Por eso, a lo largo de su carrera ha ejercido muchas veces como mediadora, alguien capaz de escuchar posiciones distintas y encontrar puntos de encuentro.

Ese papel de facilitadora no es casual. Tiene que ver con una manera muy concreta de entender el liderazgo: decir las cosas con claridad, actuar con honestidad y defender el sector con rigor técnico, sin crear falsas expectativas.

Construir desde los cimientos

Estudió Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, “nunca me planteé estudiar otra cosa”, asegura, pero pronto se daría cuenta de que el mundo de la abogacía no estaba hecho para ella. Incluso comenzó su trayectoria profesional en el ámbito jurídico, en UGT, en concreto en la Federación de Educación (FETE), pero después de un tiempo empezó a trabajar en una ONG que se encargaba de la sanidad de Guinea Ecuatorial, y esta labor la compaginó con Fereno, el germen de lo que luego se convertiría en LARES.

A finales de los años noventa, cuando Ramos se incorporó a LARES, el sector sociosanitario estaba aún en una fase incipiente de organización y profesionalización. Muchas de las estructuras que hoy se consideran consolidadas estaban apenas empezando a tomar forma. “Estuvimos allí cuando no había nada, cuando todo eran papeles”, explica sobre aquellos primeros años.

Participó en la elaboración de los planes de formación del sector y fue testigo de la creación de las patronales autonómicas que terminarían conformando la federación. Aquellos años le permitieron conocer desde dentro cómo se estaba construyendo el sector de atención a la dependencia en España. En Lares pasó de trabajar como responsable de formación a asumir responsabilidades institucionales, desarrollando una capacidad que terminaría convirtiéndose en una de sus principales señas de identidad: la mediación y la construcción de acuerdos. Después de 13 años en LARES, le propusieron la dirección general de AMRTE, lo que luego derivó en AMADE, y decidió probar en el sector mercantil. Esa decisión marcó el inicio de una etapa compleja, pero también de transformación para la asociación.

Ordenar, profesionalizar y dar identidad

Su salto a la dirección general de AMADE llegó en 2010. Entonces la organización atravesaba una situación económica complicada. Por tanto, los inicios fueron duros, pero no tiró la toalla, porque considera que “las cosas se cambian desde dentro”. Durante aquellos primeros años trabajó intensamente para sanear la situación económica, reorganizar los procesos internos y establecer una forma de trabajo más sistemática y profesional.

Su objetivo fue convertir la asociación en una organización técnica, rigurosa y útil para sus asociados. Le preguntamos si la formación en derecho le ha ayudado en esta forma de trabajar y organizar, y no duda en afirmarlo: “El derecho te permite tener un conocimiento e interpretación de la norma que te amuebla. Y te ayuda a entender la sistemática y tiempos con la administración, los procedimientos, etc.”.

De hecho, entre los proyectos que más satisfacción le han producido destaca la convocatoria para la acreditación de competencias profesionales de los trabajadores del sector. En un momento en el que muchos profesionales corrían el riesgo de quedarse fuera del sistema por no contar con la titulación formal requerida, Ramos decidió estudiar la normativa en detalle y encontró un artículo que permitía solicitar convocatorias específicas para determinados sectores.

Gracias a esa iniciativa, AMADE impulsó un proceso que permitió acreditar asientos de trabajadores y garantizar que pudieran seguir desempeñando su labor.

“Fue un trabajo enorme, pero conseguimos que todo el mundo pudiera acreditarse a tiempo”, recuerda con agrado. Aunque no considera que sea un logro personal, sino de la asociación: “AMADE no es una persona ni un presidente; es una organización que debe tener identidad propia, y en la que un equipo trabaja para dar servicio a sus asociados”, explica.

Una presidenta en tiempos de pandemia

En 2019 asumió la presidencia de AMADE, una responsabilidad que comenzó apenas unos meses antes del estallido de la pandemia. Aquella etapa supuso uno de los momentos más difíciles para el sector sociosanitario. Las residencias se enfrentaron a una crisis sanitaria sin precedentes y los profesionales tuvieron que responder en condiciones extremadamente complejas. Durante ese tiempo, Ramos desempeñó múltiples roles: presidenta, interlocutora con las administraciones, apoyo para los centros y, en muchos casos, también acompañamiento emocional para profesionales que atravesaban situaciones muy duras. “Fue un tiempo muy complicado, en el que había que hacer de todo”, asiente.

Creer en el sector

A pesar de los momentos difíciles, Pilar siempre ha mantenido la idea de que el sector de los cuidados es uno de los ámbitos más humanos que existen. Por eso, subraya que uno de sus principales méritos es: «Luchar por un sector que nos hemos creído». Podría haber sido en otro sector, como el de la cooperación, donde se estuvo preparando con un máster, pero ha sido en este, y ella está segura de que estaba abocada al sector de los mayores:

“Era mi camino. Siempre me he sentido cómoda trabajando por y para las personas mayores”. En su opinión, este sector te permite descubrir un nivel de compromiso y humanidad difícil de encontrar en otros sectores. “Hay mucha gente que se cree de verdad el cuidado. Hay gente maravillosa en este sector que aporta y de la que no paras de aprender”, afirma.

Precisamente por eso, cuando ocurre algo que no encaja con esa vocación, les sorprende todavía más. Porque en su experiencia, la mayoría de los profesionales del sector trabajan con una enorme dedicación.

Liderar con rigor y honestidad

Hay dos valores que Pilar Ramos repite constantemente cuando habla de su forma de trabajar: el rigor y la honestidad.

Defiende que las organizaciones deben ser claras en sus mensajes y no generar expectativas que luego no puedan cumplirse. Su forma de intervenir en reuniones y debates sectoriales responde siempre a esa filosofía. Esa actitud ha convertido a AMADE en una interlocutora técnica reconocida dentro del sector.

Pilar Ramos también defiende el papel del liderazgo femenino en el sector sociosanitario desde una visión realista y alejada de planteamientos simplistas.

Considera que las mujeres aportan una mirada especialmente útil en el ámbito de los cuidados por su gran capacidad de pragmatismo y su habilidad para gestionar múltiples tareas y responsabilidades de forma simultánea, algo esencial en un sector que exige estar pendiente de muchas variables a la vez.

Sin embargo, también matiza que no se trata de que todas las mujeres quieran o deban ocupar posiciones de liderazgo.

“Es un ámbito que exige mucho nivel de responsabilidad, de control y de renuncia”, al tratarse de un servicio que funciona las 24 horas del día.

Mirar hacia el futuro

La presidenta de AMADE piensa en el futuro con una mirada social. Su principal deseo es que el cuidado de las personas mayores deje de percibirse como algo excepcional y pase a normalizarse al mismo nivel que otros ámbitos esenciales, como la educación. Aspira a una sociedad más inclusiva, en la que las personas no sean etiquetadas ni estigmatizadas por su edad, su condición o sus circunstancias, sino reconocidas desde su dignidad y diversidad. Confía en que ese cambio es posible y que, poco a poco, la sociedad avanza en esa dirección. Cree en una transformación que no solo afecte al sistema de cuidados, sino también a la forma en la que nos relacionamos y entendemos a los demás.

En el plano personal, no duda al imaginar su propio futuro: seguirá vinculado al sector. “Creo que acabaré aquí”, comenta, con la naturalidad de quien ha encontrado su lugar. En ese camino, ha descubierto algo que define bien su manera de estar en el mundo: su papel como facilitadora. Más allá de cargos o responsabilidades, se reconoce como alguien que ayuda a que las personas se entiendan, que traduce posiciones y que busca puntos de encuentro. Porque, en el fondo, su forma de entender el trabajo – y también la vida – es sencilla en esencia: escuchar, mirar a los demás y hacer posible que las cosas funcionen.

En clave femenina

Mujer que admiras: mi abuela.

Afición: me gusta mucho montar en bici y leer.

Un lugar: cualquier sitio con campo y horizonte. Y si es una ciudad, Granada o Toledo. Me encanta la historia. Entonces necesito sitios que tengan historia.

Un reto: envejecer en paz y con sonrisa. Con la actitud de ser un ejemplo.

Un propósito: trabajar para que las nuevas generaciones nos miren como sector.

Publicidad
Etiquetas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad