Por primera vez, Cataluña cuenta con una Dirección General específica de Personas Mayores, un hito que refleja el cambio de mirada de las políticas públicas ante el envejecimiento de la población. Al frente de este nuevo departamento está Pedro Cano, con una amplia trayectoria en el ámbito sociosanitario. En esta entrevista concedida en exclusiva a BALANCE Sociosanitario, Cano explica por qué la longevidad debe abordarse como una oportunidad colectiva, avanza las líneas maestras de la Estrategia por una Sociedad Longeva y una Vida Plena y de la futura Ley de Personas Mayores y detalla cómo el Govern quiere transformar el modelo de cuidados, combatir la soledad no deseada y situar a las personas mayores en el lugar que les corresponde.
Nueva secretaría en la Generalitat
Cataluña crea por primera vez una Dirección General específica de Personas Mayores. ¿Por qué era necesario este paso ahora?
La creación de la Dirección General de Personas Mayores es un compromiso que el presidente Salvador Illa adquirió en 2024 y que se hizo efectivo el pasado octubre, cuando se anunció el nombramiento y la puesta en marcha. Este paso refleja el compromiso del Govern por abordar la situación que genera el incremento del envejecimiento de la población más como una oportunidad social y política que como un problema.
Esta iniciativa promueve el desarrollo de una sociedad más activa, más digna, más participativa para las personas mayores. Queremos emprender políticas que afecten a la longevidad y el envejecimiento, con una visión multidepartamental de todo el gobierno. Esta dirección es una apuesta por una política pública más inclusiva, más intergeneracional. De hecho, esta Dirección General de Personas Mayores se inscribe dentro de la Secretaría de Ciclos de Vida y Ciudadanía. La Consejería del Departamento de Derechos Sociales e Inclusión tiene dos grandes secretarías sectoriales: la Secretaría de Derechos Sociales e Inclusión, que está muy enfocada al reconocimiento de los derechos, la valoración de dependencia, la provisión de los servicios, y la Secretaría de Ciclos de Vida y Ciudadanía, a la que pertenece la Dirección General de Personas Mayores.
¿Qué mensaje lanza esta nueva Dirección General a la sociedad catalana y, especialmente, a las personas mayores y sus familias?
El mensaje que estamos transmitiendo es que desde esta Secretaría estamos trabajando en todos los retos demográficos, desde la infancia, juventud y migración y, desde el pasado octubre, también con las personas mayores. Desde mi punto de vista, es un mensaje claro de que las personas mayores son una prioridad política, social y democrática, y no solamente desde la atención a la dependencia o de la provisión de los servicios sociales.
Curiosa la incorporación del concepto de ciclos de vida.
Los retos demográficos nos afectan desde que nacemos, desde la infancia, juventud y personas mayores. Va más allá de las personas mayores que viven en situación de dependencia, tiene que ver con otros aspectos como las capacidades y los deseos también de estas personas mayores. También con políticas que aborden todas sus implicaciones desde la educación a la vivienda, consumo, la inmigración. El encargo es empezar esta nueva visión desde dentro Govern y extenderla al resto de la sociedad catalana.
El hecho de que esta Dirección General de Personas mayores esté dentro de la Secretaría de Ciudadanía también parece una declaración de intenciones, intención de implicar a las personas mayores en la participación social.
La participación es parte de las necesidades que las personas mayores nos están expresando. Las necesidades son múltiples, y parten de un núcleo relevante, la voluntad de ser escuchados y participar de forma activa en la concreción de las políticas que les afectan. En cualquiera de las conversaciones con asociaciones o con entidades en estos primeros meses, nos transmiten que quieren ser escuchadas y participar, y especialmente, ahora, que está empezando la tramitación de una futura Ley de Personas Mayores en Cataluña. Y tenemos mecanismos, como los consejos de personas mayores. Esto es un primer paso, pero hay que ir más allá. Ellos quieren ser reconocidos como sujetos de derecho y tienen pendiente esa reivindicación, y así nos lo expresan, de que el Parlament de Catalunya llegue a aprobar la Ley de Personas Mayores de Cataluña.
La futura Ley de Personas Mayores dará un marco jurídico adaptado a la nueva longevidad
En esta línea, otro aspecto destacado, es que este Gobierno ha decidido continuar con un acuerdo del Gobierno anterior. El presidente Aragonés aprobó un acuerdo al final de su mandato en 2024 que promovía una “Estrategia por una Sociedad Longeva y una Vida Plena”. Y ahí, en el desarrollo y la concreción de toda esa estrategia, es donde se van a concretar los planes de acción bianuales que comprometerán a todo el gobierno con estos objetivos.
El gobierno de Illa va a mantener ese acuerdo y lo vamos a poner en marcha y darle cobertura para poder desarrollar estos planes de acción a dos años vista, con un escenario final hacia 2030. Y, ahí, es donde se verá el compromiso del gobierno y sus departamentos, porque en esta estrategia están presentes las consejerías, los departamentos del Gobierno y, con cada uno de ellos, trabajaremos para que sus acciones, políticas y servicios estén enfocados a conseguir la mayor calidad de vida para los mayores.
Desde su experiencia, y tras estos primeros meses en el cargo, ¿cuáles son hoy las principales necesidades de las personas mayores en Cataluña?
Dentro de las responsabilidades directas de esta dirección general, lo que más les preocupa a las personas mayores es la soledad no deseada. Es un fenómeno que no solamente afecta a los mayores, también a los jóvenes. Es una de las crisis sociales más acuciantes y ha salido a relucir en cualquiera de las conversaciones que he mantenido en estos casi ya cuatro meses. Afecta especialmente a las mujeres mayores, porque vivís más años, pero también a personas con discapacidad, a personas con problemas de salud mental o que carecen de redes comunitarias.
Trabajar contra la soledad no deseada tiene un impacto directo en la salud física y emocional. Y necesitamos desarrollar respuestas que sean a la vez preventivas y de detección precoz, y que, desde el punto de vista comunitario, favorezcan que no sucedan.
El edadismo y el maltrato
Luego hay dos fenómenos que, en cierta manera, van paralelos: el edadismo y el maltrato. Estas situaciones muchas veces suceden dentro de la intimidad del hogar, dentro la intimidad de la familia, y pasan desapercibidos. Detectar el maltrato precozmente y poder actuar es una preocupación y una problemática que nos ocupa. También el edadismo; una sociedad democrática no puede tolerar estas actitudes, que pueden acabar en maltrato, ni ese riesgo de poner en menoscabo la calidad democrática de un país por conductas con muchas aristas que pasan muy desapercibidas y que van desde cómo nos dirigimos a los mayores hasta cómo nos preocupamos poco de que los servicios públicos o los servicios privados sean entendibles y asumibles por los mayores.
Dentro de esa preocupación por maltrato, está la violencia machista en la vejez. Este tema está invisibilizado doblemente, por ser mujer y por ser mayor. Es un reflejo de lo que supone la feminización de la vejez. Vosotras vivís más años, muchas veces sois generación sándwich, porque estáis cuidando hacia abajo y hacia arriba, y no siempre en las mejores condiciones ni con los recursos suficientes. Yo creo que esas problemáticas, esas cuatro problemáticas -soledad no deseada, edadismo, maltrato y feminización- son una preocupación colectiva.
Y luego, desde el otro punto de vista, insisto en la estrategia por una sociedad longeva y una vida plena, porque desde allí abordaremos muchos otros temas de todos los departamentos del gobierno que acaban afectando a la calidad de vida y los derechos de los mayores, como la vivienda, servicios, consumo, salud, políticas LGTBI+. Casi todos los departamentos del Gobierno van a poder contribuir a que las personas mayores estén mejor en los próximos años.
¿Cómo influye el envejecimiento poblacional en el diseño de las políticas públicas a medio y largo plazo?
La extensión de la longevidad y el envejecimiento creciente de la población están ya influyendo en el Gobierno de la Generalitat y sus políticas y debe comprometer también a toda la sociedad. Vivimos en una sociedad en la que ya no existe una pirámide poblacional, por tanto, es el momento de poner en marcha las medidas pertinentes dirigidas a una mayor longevidad y mejor calidad de vida de las personas mayores. Cuando recibí la propuesta para incorporarme en esta responsabilidad me sentí muy próximo al encargo porque, durante mi trayectoria profesional, siempre he defendido que los mayores puedan tener mejor calidad de vida, mejores cuidados y que sean más presentes en todos los ámbitos. En este sentido, agradezco a la consellera Mònica Martínez Bravo el impulso y la continuidad que el Govern de Cataluña da a esta estrategia, porque me hizo conectar de inmediato con el encargo.
Todas las iniciativas que se van a desarrollar bajo el paraguas de la Agencia de Atención Integrada Social y Sanitaria van a marcar un antes y un después
Depende de cómo desarrollemos las medidas para responder a estos retos, estoy convencido de que vamos a generar oportunidades de innovación, de emprendimiento y de valor social añadido. Las personas mayores y los servicios que reciben no pueden verse como un gasto, también son generadores de otras bondades en la economía y en la sociedad.
Es importante desarrollar un nuevo modo de cuidados, redefinir el papel que tiene la sanidad de los hospitales respecto a las personas mayores o una cuestión novedosa en nuestra Administración que es la apuesta por la mayor integración social y sanitaria con la nueva Agencia de Atención Integrada Social y Sanitaria que va a ofrecer oportunidades de desplegar servicios un poco diferentes de lo que marca el catálogo de servicios tradicional de la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (LAPAD).
¿Qué supondrá esta nueva Agencia de Atención Integrada Social y Sanitaria de Cataluña?
Todo lo que se va a desarrollar bajo el paraguas de la Agencia de Atención Integrada Social y Sanitaria va a marcar un antes y un después en lo que tiene que ver con el acompañamiento de la persona en las necesidades sanitarias y sociales que puedan tener.
Además, el desplegar un nuevo modelo de cuidados nos permitará ampliar la cartera actual de servicios de dependencia. Y esto es algo imperioso. La LAPAD cumple este año 20 años ya. Y la cartera de servicios permanece más o menos igual, a pesar de que las necesidades y las posibilidades de servicios han cambiado. Hasta ahora los servicios han sido limitados y con pocas opciones. Pero hoy tenemos a nuestra disposición desde una teleasistencia avanzada en el domicilio, a viviendas con servicios y residencias de nueva generación en las que viven otro perfil de persona y que cuentan con otro tipo de servicios de cuidados.
“El modelo de cuidados debe evolucionar: la cartera de servicios no puede ser la misma que hace 20 años”
Además, en el nuevo modelo de cuidados queremos poner a disposición de la persona mayor un profesional que le oriente sobre cómo navegar en todas esas posibilidades. Desarrollar todo esto está en nuestras manos, tanto desde el punto de vista de la estrategia para una sociedad longeva y una vida plena como desde la propia estrategia del Departamento de Derechos Sociales, con el nuevo modelo de cuidados y la nueva Agencia Integrada Social y Sanitaria.
¿Qué otros proyectos tenéis en marcha?
En estos pocos meses, estamos todavía haciendo un diagnóstico de la situación. Al mismo tiempo, nos hemos centrado en activar la estrategia por una sociedad longeva y una vida plena y retomar los trabajos del Consejo de las Personas Mayores de Catalunya, que es un organismo que ya existía pero que necesitaba un reimpulso. También estamos potenciando experiencias enfocadas a la detección, valoración y actuación ante la soledad no deseada y el maltrato a las personas mayores. De hecho, queremos desplegar algún tipo de piloto en los próximos meses que puedan ser extrapolables a toda la comunidad, no solo al área metropolitana de Barcelona.
Durante muchos años ha trabajado en aplicar innovación en nuevas tecnologías, en la mejora de los procesos asistenciales y de cuidado.
¿Qué papel puede jugar la innovación tecnológica en la atención a las personas mayores?
El abanico de posibilidades que tenemos a nuestra disposición hoy por hoy es muy amplio: robótica asistencial, telemonitorización, soluciones de bienestar cognitivo, de prescripción social, etc. Las posibilidades son enormes. Pero la clave está en que la tecnología se incorpore con dos factores de participación: la de los propios mayores (que recibirán el servicio) y la de los profesionales (que va a dar esos cuidados). Y desde el inicio, desde el diseño de la solución. Se trata de ver cómo se insertan esas soluciones tecnológicas en el nuevo modelo de cuidados, es decir, en cada una de esas partes de un nuevo catálogo de servicios y cuidados.
¿Qué indicadores deberían utilizarse para medir si las políticas de personas mayores están funcionando?
Te voy a decir dos que no están en la lista de un cuadro de mando hoy por hoy, pero que para mí son básicos. Por un lado, que todos los departamentos del Gobierno tengan en sus planes de acción medidas para afrontar las consecuencias de la extensión de la longevidad y el aumento de personas mayores en Cataluña, es decir, que los departamentos del Gobierno y de las Consejerías asuman este reto también como una oportunidad. Eso es lo que nos afecta al Gobierno. Y, por otro, que las empresas y organizaciones de Cataluña prioricen también cómo abordar este reto. Y eso va desde los supermercados hasta la banca y las aseguradoras. Además, toda la sociedad tiene que ver cómo reacciona y se adapta ante esta nueva realidad.
Volviendo a la Ley de Personas Mayores. Me comentabas que es un objetivo de la legislatura.
Sí, es una iniciativa legislativa. Es del Parlament, pero desde el Gobierno apoyamos que eso se pueda desarrollar, porque estamos convencidos que nos dará una cobertura legal y un marco jurídico que nos permitirá afrontar todos estos retos con una ley nueva y que esté adaptada a estas necesidades.
¿Qué cuestiones se quieren abordar en esa ley?
Se quieren recoger todos los derechos que afectan a las personas mayores de manera sistematizada y actualizada a los tiempos actuales. La propuesta de ley establece como prioridades la mejora del bienestar físico, psíquico y social; la promoción de una visión positiva del envejecimiento; su inclusión en la vida social y política; la prevención de la discriminación y la garantía de cuidados integrados, una vivienda accesible y suficiencia económica. También fomenta las relaciones intergeneracionales y las políticas contra la soledad no deseada.
¿En qué momento se encuentra?
La propuesta de ley está en trámite, está pendiente de que entre en el Parlament para el debate de enmiendas a la totalidad, que es el inicio de su proceso legislativo, que esperamos que pase lo antes posible, en esta primera mitad del año.
Hablando desde un punto de vista más personas, aunque sin desviarnos del ámbito profesional.
¿Qué tipo de liderazgo quiere ejercer al frente de la Dirección General de Personas Mayores?
Pues un liderazgo que sume talento y compromiso de diferentes áreas del gobierno y de fuera del gobierno. En Cataluña existen muy buenas iniciativas que ya han sido impulsadas por ayuntamientos, por consejos comarcales, por diputaciones… y, si trabajamos de una manera colaborativa, podemos hacer que esas buenas iniciativas tengan una dimensión global para toda Cataluña. Buscar ese liderazgo colaborativo y de suma resulta esencial. Siempre lo he intentado impulsar en etapas anteriores y creo que en este momento es imprescindible.
¿Qué le gustaría que se dijera de su etapa cuando mire atrás dentro de unos años?
La primera es que fuimos capaces de poner en marcha planes de acción dentro de esa estrategia por una sociedad longeva y una vida plena que mejorará la calidad de vida de las personas mayores. La siguiente, que el Gobierno de la Generalitat y la sociedad catalana en su conjunto nos pusimos en marcha para desarrollar oportunidades a partir de estos retos.
Pedro, ¡muchas gracias y mucha suerte!












