La tecnología sanitaria se está consolidando como uno de los ejes estratégicos del sistema de salud en España, en un contexto de creciente digitalización. En los últimos años, el sector ha reforzado su capacidad innovadora, con una inversión anual de en torno a 350 millones de euros en I+D, y ha avanzado en ámbitos como la inteligencia artificial, la salud digital y el uso de datos. Este impulso, acelerado por la pandemia, se ha traducido en hitos como la generalización de la historia clínica digital, con una cobertura cercana al 90 % de la población y la extensión de la receta electrónica interoperable, sentando las bases de un sistema más conectado y eficiente.
En este ecosistema emergen nuevos modelos asistenciales que redefinen la atención sanitaria, desde la medicina personalizada hasta el concepto de “hospital sin barreras”. La monitorización remota, la hospitalización a domicilio y los sistemas predictivos basados en inteligencia artificial permiten trasladar los cuidados fuera de los centros sanitarios. Al mismo tiempo, la gestión inteligente de recursos y los algoritmos de apoyo clínico optimizan procesos y mejoran la toma de decisiones. No obstante, persisten desafíos como garantizar la interoperabilidad entre sistemas, superar resistencias culturales y asegurar una adopción homogénea de la innovación.
Soluciones tecnológicas
En este contexto, la transformación tecnológica adquiere especial relevancia en el ámbito sociosanitario, marcado por el envejecimiento poblacional y el aumento de la cronicidad. Soluciones como la teleasistencia avanzada, los sensores inteligentes o la monitorización continua facilitan una atención más personalizada y preventiva, promoviendo la autonomía de las personas mayores y mejorando su calidad de vida. El futuro del sector pasa por consolidar un modelo basado en valor, reforzar la confianza en tecnologías como la inteligencia artificial —garantizando su seguridad y ética— y avanzar hacia un sistema integrado y predictivo, alineado con los principios de la medicina 5P. Todo ello en un escenario en el que la tecnología sanitaria se perfila como una inversión clave para la sostenibilidad y la calidad del sistema sociosanitario.
Evolución de este pilar esencial del sistema de salud

Para contextualizar la evolución de esta digitalización del sistema sanitario, Miguel Ángel Montero Martínez, presidente de la Comisión de Salud Digital de AMETIC, destaca que ha sido impulsada por la Estrategia de Salud Digital del SNS, que ha invertido más de 893 millones de euros y que fue acelerada por la pandemia de la COVID-19.
A partir de la pandemia, desde 2021 se han desplegado cinco planes principales: transformación digital de atención primaria, servicios digitales del SNS, sostenibilidad y eficiencia, plan de atención digital personalizada, y espacio nacional de datos de salud y genómica.
“Es probable que España, en pocos años, se posicione como referente europeo en salud digital”, dijo Miguel Ángel Montero Martínez, presidente de la Comisión de Salud Digital de AMETIC.
“En el año 2024, el uso de la historia clínica digital del SNS llegó al 90 % de cobertura poblacional y la receta electrónica interoperable alcanzó los 49 millones de usuarios. En el año 2025, se incorporaron a la Estrategia de Salud digital 223 millones adicionales, para inteligencia artificial, telecuidados y gestión clínica”, explica.
Por su parte, Pablo Crespo, secretario general de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), sitúa a la industria de tecnología sanitaria en España como “un sector estratégico tanto para el sistema sanitario como para la economía del país”. Su evolución, comenta, viene marcada en ámbitos como la salud digital, la inteligencia artificial, las terapias avanzadas y la monitorización remota de pacientes, que “están transformando la forma de prevenir, diagnosticar, tratar y hacer seguimiento de las enfermedades”.
La tecnología sanitaria actual permite avanzar hacia una medicina más precisa, más personalizada y más eficaz, mejorando los resultados en salud y la seguridad del paciente. “Soluciones basadas en datos, algoritmos de apoyo a la decisión clínica, dispositivos conectados o sistemas de seguimiento a distancia están contribuyendo a diagnósticos más tempranos, tratamientos mejor ajustados y una atención más continua, especialmente en pacientes crónicos y personas mayores”, agrega.
IA y medicina preventiva frente al alzhéimer o el párkinson
En este sentido, la irrupción de la IA en la sanidad y en su digitalización es un punto de inflexión para mejorar la eficiencia, la precisión, el diagnóstico y la accesibilidad del sistema sanitario, optimizando recursos y personalizando la atención sanitaria.
Montero Martínez pone en valor que “la IA mejora la fiabilidad diagnóstica, por ejemplo, en radiología, donde puede llegar a alcanzar el 90 % de valor predictivo negativo en cáncer de pulmón o de mama, y facilita la medicina predictiva en patologías como el Parkinson o el Alzheimer”.
Asimismo, en la gestión hospitalaria, los algoritmos de IA, según se manifiesta, optimizan la asignación de camas, turnos e ingresos con gran precisión, reduciendo estancias innecesarias y costos.
A su vez, los chatbots y el reconocimiento de voz automatizan la gestión de citas y las transcripciones clínicas. “La IA generativa es utilizada en consulta para el diálogo médico-paciente”, añade.
Además, el secretario general de Fenin advierte de su “enorme potencial para transformar la atención sanitaria”. No obstante, subraya que su desarrollo y aplicación deben ir acompañados de una serie de garantías fundamentales:
- Seguridad del paciente
- Calidad y trazabilidad de los datos
- Transparencia de los algoritmos
- Supervisión de los profesionales sanitarios
- Respeto la ética y la privacidad
- Cumplimiento de la regulación sanitaria, incluido el marcado CE de los productos sanitarios, como garantía de seguridad para el paciente.
La confianza constituye un elemento clave para la integración efectiva y responsable de la inteligencia artificial en el sistema sanitario. Para ello, es imprescindible que estas tecnologías sean seguras y cumplan estrictamente con el marco regulatorio vigente.
Impacto real en el cuidado de las personas mayores
En esta misma línea, otro ámbito en el que la IA, junto con los sensores, la teleasistencia avanzada y otras tecnologías sanitarias, está teniendo un impacto significativo es el cuidado de las personas mayores. Este colectivo es el que más necesita la tecnología sanitaria porque son, en la mayoría de los casos, pacientes crónicos y pluripatológicos que, para tener la mejor calidad de vida, se apoyan en la tecnología sanitaria en su día a día. Estas herramientas están desempeñando un papel transformador al promover la autonomía, favorecer un envejecimiento activo, prevenir complicaciones, facilitar el seguimiento de enfermedades crónicas, reducir hospitalizaciones evitables y contribuir a mejorar la calidad de vida.
Además, estas tecnologías contribuyen a una atención más personalizada y cercana, favoreciendo que las personas puedan permanecer más tiempo en su entorno habitual y con mayor seguridad. Estos son algunos ejemplos que detalla el presidente de la Comisión de Salud Digital de AMETIC:
- Sensores no invasivos combinados con IA son capaces de detectar cambios en rutinas, caídas o deterioro cognitivo, activando alertas preventivas.
- Los robots sociales facilitan traslados y aprendizaje autónomo vía IA, controlados remotamente por cuidadores, fomentando la independencia. Los relojes inteligentes se utilizan para geolocalización, monitorización de constantes vitales o como botón de emergencia.
- Soluciones de telerehabilitación y estimulación cognitiva que usan IA para terapias personalizadas en tiempo real, mejorar la movilidad o monitorización 360° con estimulación cognitiva contra la demencia. Algunas iniciativas integran biotecnología para el envejecimiento saludable.
Retos y barreras en tecnología
Sin embargo, la tecnología sanitaria también presenta retos y barreras que están relacionadas con los costes de esa innovación tecnológica, la falta de interoperabilidad entre sistemas y la resistencia cultural al cambio, que frenan la adopción plena de soluciones digitales. Estas limitaciones se agravan con la complejidad regulatoria y la escasez de formación digital, a pesar de los avances de los últimos años.
“Los pacientes donde mejor están es en su entorno, y eso hoy ya lo permite la tecnología sanitaria”, dijo Pablo Crespo, secretario general de Fenin.

Profundizando en el objetivo de reducir la inequidad en el acceso a la innovación, Pablo Crespo considera “necesario que los criterios de adopción estén basados en resultados en salud y valor clínico, integrando la innovación tecnológica en la planificación sanitaria, alineándola con las necesidades reales del sistema y de los profesionales”. “Todo ello requiere una visión a medio y largo plazo y un diálogo constante entre administraciones, profesionales sanitarios, pacientes e industria”, agrega.
Otro de los grandes retos es la implantación de la compra pública basada en valor, una herramienta clave para mejorar el acceso a la innovación y garantizar una atención sanitaria de calidad para los pacientes. “Este modelo prioriza no solo el coste, sino el valor real de las soluciones, apostando por tecnologías de mayor calidad y con mayor impacto en la salud y la calidad de vida. Además, tiene en cuenta aspectos como la eficiencia a lo largo del ciclo de vida del producto, la sostenibilidad y la mejora de la experiencia tanto del paciente como del profesional sanitario”, señala el secretario general de Fenin.
Para garantizar que el desarrollo tecnológico se implemente de forma segura, sostenible y centrado en la seguridad del paciente, se requiere, tal y como señala el presidente de la Comisión de Salud Digital de AMETIC, “un enfoque integral que combine regulación, diseño responsable y cultura organizativa”: “No es únicamente un problema técnico, es también ético, organizacional y sistémico”.
Evolución hacia una medicina 5P
No obstante, el margen de crecimiento y mejora es amplio. El secretario general de Fenin analiza los principales retos, como son la adaptación a los nuevos marcos regulatorios europeos, el impulso a la innovación, la adaptación del sistema sanitario a los nuevos tiempos y a las nuevas tecnologías para sacarles el máximo provecho y favorecer una mejor atención y la sostenibilidad del sistema sanitario. Otro reto fundamental es mejorar nuestras capacidades y depender menos del exterior en un contexto geopolítico y macroeconómico especialmente complicado.
Crespo asegura que desde Fenin seguirán trabajando para que la tecnología sanitaria sea reconocida como una inversión estratégica en salud, capaz de mejorar los resultados clínicos, la eficiencia del sistema y la calidad de vida de las personas.
Por último, de cara al futuro, Montero Martínez considera que, probablemente, el sistema sanitario español es un ecosistema integrado y predictivo, donde “tecnología y digitalización den paso a una atención altamente personalizada, sostenible y equitativa que supere barreras actuales mediante el uso de IA ética y datos de calidad”. “El SNS evolucionará hacia una medicina 5P (preventiva, predictiva, personalizada, participativa y poblacional)”: “Es probable que España, en pocos años, se posicione como referente europeo en salud digital”, finaliza.
Avances tecnológicos más destacados en tecnología sanitaria
La tecnología sanitaria se ha consolidado como un pilar esencial del sistema de salud, contribuyendo a la prevención, al diagnóstico precoz, a tratamientos más eficaces y personalizados y a un seguimiento más seguro de los pacientes. Además, desempeña un papel clave en la sostenibilidad del sistema, al mejorar los resultados en salud, optimizar recursos y fomentar modelos asistenciales más eficientes.
No obstante, los avances tecnológicos en este ámbito han permitido —y continúan permitiendo— impulsarlo de forma constante. Tal como detalla Miguel Ángel Montero Martínez, presidente de la Comisión de Salud Digital de AMETIC, destacan la interoperabilidad de datos, la IA aplicada a diagnósticos y la gestión inteligente de recursos. Estas son las tecnologías más relevantes:
- Historia clínica electrónica interoperable. Desarrollo de la historia clínica digital del SNS, que cubre a más del 90 % de la población protegida. Extensión de la interoperabilidad al ámbito europeo mediante el Espacio Europeo de Datos de Salud.
- Receta electrónica e interoperable con Europa. Opera en 16 de las 18 comunidades autónomas.
- Inteligencia artificial e innovación. Destaca la IA en radiología, con una precisión superior al 90 % en diagnósticos de tórax y mama, así como en la gestión predictiva para la ocupación de camas y la planificación de turnos de enfermería.
- Otras tecnologías. Espacio Nacional de Datos de Salud. Integra Big Data para medicina 5P (preventiva, predictiva, personalizada, participativa y poblacional).
El Modelo de atención “Hospital sin Paredes”
En pleno crecimiento de la tecnología sanitaria y su impacto en la atención a las personas mayores, la tecnología disponible hoy permite avanzar de forma decidida hacia el modelo de “hospital sin paredes”, pero ¿está suficientemente preparada para sostener una atención hospitalaria completa en el domicilio?
Pablo Crespo, secretario general de Fenin, considera que sí existen soluciones maduras para la monitorización a distancia, la administración segura de tratamientos, la comunicación en tiempo real entre profesionales y pacientes, y la integración de datos clínicos.
No obstante, para que este modelo se despliegue de forma generalizada, es necesario “seguir avanzando en interoperabilidad, organización asistencial, capacitación de los profesionales y adaptación de los marcos normativos y de financiación”. “Debe haber una apuesta clara por invertir para que las tecnologías estén más presentes en los domicilios de los pacientes”, subraya.
Crespo señala que “la hospitalización en el domicilio puede ofrecer niveles de seguridad y calidad asistencial equiparables e incluso mejores que los del entorno hospitalario, siempre que se den las condiciones adecuadas”.
Ejes estratégicos para este modelo de atención
Para ello, comenta, los pilares fundamentales son utilizar tecnología fiable y segura para el seguimiento clínico, protocolos asistenciales bien definidos, equipos profesionales especializados y coordinados, o la integración con el resto del sistema sanitario.
“Cuando estos elementos están alineados, la hospitalización a domicilio no solo es segura, sino que también mejora la experiencia del paciente y la eficiencia del sistema. Además, cada vez hay más estudios que respaldan que también acelera la recuperación del enfermo. Los pacientes donde mejor están es en su entorno, y eso hoy ya lo permite la tecnología sanitaria”, revela.
Esta afirmación pone de manifiesto la importancia del desarrollo de los “Hospitales sin Paredes”, teniendo en cuenta que los hospitales son entornos de riesgo para los pacientes, no solo desde el punto de vista de bacterias o virus, sino también por el impacto que tienen en las personas mayores o con enfermedades neurológicas, como la desorientación y otros efectos negativos.














