En Grupo Casablanca creemos que el verdadero progreso en la atención a las personas mayores pasa por construir entornos más humanos, donde la autonomía, la dignidad y la seguridad convivan en equilibrio. Por eso, hace años emprendimos un camino que hoy forma parte de nuestra identidad: el modelo Sujeciones Cero.

Consolidar este modelo en todos nuestros centros —algo que ya hemos logrado en el 99 % de los casos— ha supuesto una transformación profunda en nuestra forma de cuidar. No se trata solo de retirar cinturones o barandillas, sino de repensar espacios, procesos y actitudes. Hemos rediseñado las residencias para favorecer la movilidad y la orientación, incorporando tecnología no invasiva como camas cotas o sensores de movimiento, y reforzando los programas de fisioterapia y terapia ocupacional orientados a la autonomía.
El verdadero progreso en la atención a las personas mayores pasa por construir entornos más humanos.
La eliminación de sujeciones no significa asumir más riesgos, sino gestionarlos mejor. A través de un trabajo clínico y terapéutico constante, revisamos la medicación, abordamos el dolor o la agitación y aplicamos estrategias no farmacológicas que previenen las caídas y mejoran el bienestar emocional. En los pocos casos en los que una sujeción es necesaria, solo se aplica bajo prescripción médica y de manera temporal, con seguimiento y revisión continuada. Nada de esto sería posible sin el compromiso de nuestros equipos y familias, a quienes formamos de manera continua para acompañar este cambio cultural.
Respeto y confianza para una mayor seguridad
Hoy podemos afirmar que en Grupo Casablanca la seguridad no se impone, se construye desde el respeto y la confianza.
El modelo Sujeciones Cero no es una meta, sino un proceso vivo que nos impulsa a seguir mejorando cada día. Apostar por entornos libres de sujeciones es apostar por una atención más humana, más respetuosa y acorde con los valores que deben guiar el cuidado del mañana.












