Extremadura avanza hacia unos cuidados más humanos y de proximidad, en los que el Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD) tiene mucho que ver. Este organismo público trabaja en prevención, coordinación sociosanitaria y digitalización como pilares esenciales. Su directora gerente, Estrella Martínez Lavado, defiende un modelo centrado en la persona y en la comunidad para garantizar proyectos de vida con derechos, buen trato y apoyos para que la persona mayor pueda elegir cómo y dónde quiere vivir. Entre los muchos proyectos que llevan a cabo, Martínez Lavado destaca la puesta en marcha de la Estrategia Extremeña de Envejecimiento Activo y Saludable, que se ha abierto a consulta y participación este mes de noviembre.
Estrella Martínez Lavado
Directora gerente del Servicio Extremeño de Promoción de la Autonomía y Atención a la Dependencia (SEPAD)
Institución clave en Extremadura
¿Cuál es la principal misión del SEPAD en una sociedad que envejece y cambia tan rápidamente?
La misión del SEPAD es garantizar que cada persona en Extremadura pueda desarrollar su proyecto de vida con derechos y buen trato, promoviendo la autonomía personal y el envejecimiento activo, y asegurando que los apoyos que necesita se le presten allí donde la persona desee permanecer y ser atendida, incluido en su hogar y en su comunidad.
En una sociedad que envejece con rapidez, priorizamos la prevención y evitamos institucionalizaciones prematuras mediante servicios cercanos, flexibles, adaptados al entorno habitual de las personas, reforzando la red comunitaria y apoyando a las familias como soporte clave.
Desde el SEPAD trabajamos desde el enfoque del “Modelo de Atención Centrada en la Persona”, que orienta la atención hacia la autonomía, la dignidad y los derechos de cada individuo. Supone un cambio positivo en el poder y la toma de decisiones que permite a las personas usuarias tener voz, ser escuchadas y estar conectadas entre sí y con su entorno, haciendo realidad que la persona mayor pueda mantenerse en su entorno habitual si así lo desea, ofreciendo los cuidados necesarios en su hogar, previniendo la soledad no deseada y, a su vez, evitando la despoblación de las zonas rurales en Extremadura.
¿Qué características tiene la población mayor en la región y cómo han cambiado estas en los últimos años?
En Extremadura, el 21,84 % de la población es mayor de 65 años. El envejecimiento es especialmente intenso en el medio rural, donde se concentra una parte relevante de las personas mayores, con mayor presencia de situaciones de dependencia o fragilidad. Extremadura cuenta con 388 municipios, de los cuales sólo ocho superan los 20.000 habitantes.
Al mismo tiempo, no hablamos de un colectivo homogéneo: las nuevas generaciones llegan más formadas, activas y participativas, con mayor alfabetización digital y una clara preferencia por permanecer en su hogar y en su comunidad.
Sin embargo, la sociedad actual se enfrenta a retos como la soledad no deseada, la dispersión geográfica y la masculinización de ciertos territorios, junto con la multimorbilidad, la brecha digital y las dificultades de acceso a servicios y transporte. La respuesta de la administración debe ser flexible, innovadora y adecuada a los perfiles anteriores y nuevos, siendo muy necesaria la coordinación entre los agentes implicados para dar una respuesta transversal.
Las personas mayores son más activas, formadas y participativas. ¿Cómo se traduce ese cambio en la forma de diseñar las políticas públicas y los servicios del SEPAD?
El cambio en el perfil de las personas mayores ha llevado al SEPAD a reivindicar la forma de visibilizar el proceso de envejecimiento, haciéndolo de una manera transversal, como valor humano y luchando para eliminar el edadismo.
Diseñamos servicios personalizados y flexibles; escuchamos, dialogamos y observamos sus preferencias para poder enfocarnos en las nuevas necesidades que surgen.
Priorizamos la prevención y promoción de la autonomía mediante actividades físicas, cognitivas y sociales. Compartimos con el Servicio Extremeño de Salud programas para la detección de fragilidad y promoción de hábitos saludables.
Impulsamos competencias digitales, fomentamos voluntariado y desarrollo comunitario, reforzando los servicios de proximidad y dando pie a la participación de todos los agentes como elementos fundamentales para preparar la sociedad que se avecina.
Priorizamos la prevención y evitamos institucionalizaciones prematuras mediante servicios cercanos, flexibles y adaptados al entorno habitual
Incidimos en sensibilizar a la sociedad sobre la transformación que estamos sufriendo, a través de jornadas regionales donde se aborda el edadismo, la soledad y el propósito de vida a partir de una edad. Trabajamos con la Universidad de Extremadura para formar a los profesionales en el nuevo modelo de atención y el enfoque comunitario actual.
¿Qué iniciativas del SEPAD destacaría por su acompañamiento a las personas mayores en ese proceso de envejecimiento y promoción de la autonomía?
Llevamos dos años celebrando el Día Internacional de las Personas Mayores (1 de octubre). En este evento participativo, reflexionamos, reconocemos y celebramos el valor de quienes han tejido la historia con sus vidas y trayectorias.
Para nosotros, los 37 centros de mayores con los que cuenta la región son el buque insignia de las políticas públicas en envejecimiento y promoción de la autonomía. Son espacios vivos de encuentro, crecimiento y transformación personal y colectiva.
Este año el SEPAD ha puesto en marcha la campaña “Envejece aquí, envejece mejor” que reivindica a Extremadura como referente, reconocido a nivel europeo (Reference Site), para vivir un envejecimiento de calidad.
La comunidad es el eje del modelo donde se fomenta el desarrollo comunitario y la economía de los cuidados
A través de nuestros centros de mayores se trabaja la participación social, la promoción de la salud, el sentido de vida, la vida plena, activa y consciente. Son referentes de adaptación a los cambios sociales y a las necesidades emergentes.
Hemos iniciado, además, la Estrategia Extremeña de Envejecimiento Activo y Saludable, que inicia un proceso de consulta y participación colectiva este mes de noviembre. Esta estrategia definirá las líneas a futuro.
No podemos olvidar la puesta en marcha del Programa de Proximidad en muchos municipios de Extremadura con una gran acogida, que permite a las entidades locales adaptar la financiación a las necesidades de atención de sus vecinos, reforzando la permanencia en el hogar (servicio de apoyo domiciliario, restauración, lavandería, respiro familiar, acompañamiento diurno y atención a la soledad, fisioterapia y terapia ocupacional, estimulación cognitiva, podología, peluquería y estética, transporte accesible o adaptado, ayudas técnicas).
¿Qué papel juega la comunidad en el modelo extremeño de envejecimiento activo?
La comunidad es el eje del modelo donde se fomenta el desarrollo comunitario y la economía de los cuidados, se moviliza el tejido socioeconómico local y se refuerza el papel de la mujer como agente de cohesión territorial.
Tenemos la ventaja de contar con nuestros pueblos que conservan los valores de la comunidad, el cuidado, la compañía, la atención personalizada… es una vuelta a las raíces, una vuelta a nuestra cultura que aún sobrevive en nuestros pueblos y fomentamos y apoyamos a través de programas.
La Comunidad seguirá cobrando relevancia en los próximos años porque será la manera de poder abordar el envejecimiento poblacional.
Entre las funciones del SEPAD está formar a los profesionales sociosanitarios. ¿Por qué es tan importante la formación? ¿Cómo mejora la atención a las personas mayores?

La formación es una herramienta esencial para garantizar la calidad, la seguridad y la humanidad de los cuidados. En un contexto de transformación como el que vive el sistema de atención a la dependencia, la capacitación de los equipos no solo actualiza conocimientos, sino que permite cambiar miradas, revisar prácticas y situar a la persona en el centro de la intervención.
En el SEPAD entendemos la formación como un proceso continuo que conecta la teoría con la realidad de los centros y servicios. No se trata únicamente de transmitir contenidos, sino de generar reflexión profesional, fortalecer competencias éticas y promover culturas organizacionales basadas en el buen trato. Cada acción formativa —desde las orientadas al nuevo modelo de cuidados hasta las relacionadas con la seguridad del paciente o la atención libre de sujeciones— busca que los profesionales cuenten con las herramientas necesarias para ofrecer apoyos personalizados, más humanos y respetuosos.
Invertir en la formación de quienes cuidan es, en definitiva, invertir en la calidad de vida de las personas mayores. Porque una persona profesional bien formada no solo sabe qué hacer, sino también cómo hacerlo y, sobre todo, por qué hacerlo: con respeto, empatía y compromiso con la dignidad, las preferencias, los deseos y la historia de vida de cada persona.
La coordinación entre los distintos sistemas -sanitario, educativo, social- es clave para una atención integral. ¿Qué avances se están logrando en Extremadura en este sentido?
Desde el SEPAD se trabaja de manera transversal con casi todas las consejerías, desde Cultura (Ejercicio te cuida, Viajes 55 y más, Mayores voluntarios…), Economía (Trabajo, FP, Digitalización…), Agricultura (Reto Demográfico), Hacienda (Función Pública) y, por supuesto y especialmente, con el Servicio Extremeño de Salud, con los que compartimos a diario desde asuntos y casos particulares hasta programas nuevos de coordinación e innovación.
Estamos consiguiendo poner en marcha nuevos programas como el de Servicios de Proximidad gracias a las aportaciones de la Dirección General de Desarrollo Rural, programas de envejecimiento activo como “55 y más” con la Dirección General de Turismo, avances en cuestión de RRHH del SEPAD como el abono de las horas extraordinarias al colectivo de DUES con la Dirección General de Función Pública, acceso a datos de Jara con el apoyo de la Dirección General de Digitalización… y podría seguir.
¿Qué papel juega la tecnología o la digitalización en el modelo extremeño de atención a la dependencia y promoción de la autonomía?
La digitalización está siendo una pieza clave en la transformación del modelo extremeño de atención a la dependencia. No se trata solo de incorporar tecnología, sino de ponerla al servicio de las personas, de la gestión pública y de la toma de decisiones basadas en datos.
Desde el SEPAD estamos trabajando en mejorar la coordinación entre servicios, la eficiencia en la gestión y la capacidad de ofrecer respuestas más personalizadas. Acciones como la simplificación digital de procedimientos, interoperabilidad entre los sistemas de información del SES (JARA)-SEPAD (Sidex-Sicadex), entre nuestros propios sistemas Rosetta, Preled, Sidex… o proyectos como el Sistema Extremeño de Información de Servicios Sociales (SEISS) y la Historia Social Única Extremeña (HSUe) permitirán disponer de una visión integral de cada persona, facilitando itinerarios de atención más coherentes, ágiles y continuos.
Hemos iniciado la Estrategia Extremeña de Envejecimiento activo y saludable, que inicia un proceso de consulta y participación colectiva este mes de noviembre
El SEPAD impulsa en sus centros, además, la alfabetización digital para personas mayores, las actividades de conectividad y formación entre iguales, y el uso de ayudas técnicas innovadoras para facilitar la vida en el hogar.
¿Cuáles son hoy los principales desafíos a los que se enfrenta el SEPAD?
El SEPAD afronta el reto de transformar en profundidad el sistema de cuidados para adaptarlo a una sociedad que cambia, un nuevo modelo de cuidados más centrado en la persona, comunitario y basado en derechos, que requiere adaptar infraestructuras existentes y reorganizar prácticas para crear entornos de vida más humanos y flexibles. A ello se suma el envejecimiento acelerado y la despoblación rural, que obligan a rediseñar la oferta de apoyos en territorios dispersos, combatir la soledad no deseada y garantizar respuestas accesibles y continuas.
También es importante la necesidad de garantizar la sostenibilidad y la calidad del sistema público de servicios sociales, atrayendo y cuidando el talento profesional, impulsando la formación continua y mejorando las condiciones laborales en un contexto de alta demanda de cuidados.
Otro gran desafío es la coordinación efectiva entre los ámbitos social y sanitario, clave para ofrecer respuestas integrales, especialmente a las personas mayores, con discapacidad o con deterioro cognitivo.
¿Hacia dónde quiere orientar el SEPAD sus esfuerzos en los próximos años? ¿Cuáles son las líneas estratégicas prioritarias?
Tenemos cuestiones muy claras en las que trabajar: regulación normativa; seguir avanzando en la digitalización y la gestión inteligente de la información que permita mejorar la planificación, la evaluación y la calidad de la atención; impulsar la coordinación sociosanitaria como base de un sistema integrado de atención; trabajo conjunto con el SES garantizando un continuum asistencial; reforzar la cualificación y el bienestar profesional de quienes cuidan, con formación continua y reconocimiento del valor del trabajo sociosanitario; desarrollo de los servicios de ayuda a domicilio; adaptación de residencias, centros de día y noche como proveedores de servicios de proximidad.
Está siendo fundamental el desarrollo de los servicios de proximidad en los pequeños municipios; transformación del modelo hacia centros comunitarios de apoyo social; desarrollo del Plan Estratégico de Envejecimiento Activo y Saludable de Extremadura que acoge la promoción de la autonomía, integración social y bienestar emocional, así como la soledad; fijación de población en el territorio mediante la economía de los cuidados; promover la innovación social y la participación comunitaria con proyectos nuevos como los ecosistemas locales de cuidado.













