Kwido
El futuro del cuidado no es monitorizar, es acompañar
Iñaki Bartolomé, CEO de Kwido

Un gran reto de la atención domiciliaria es superar el modelo reactivo.
El envejecimiento de la población nos impulsa a cuidar en casa, pero esto genera nuevos desafíos: la soledad no deseada, la sobrecarga de los cuidadores y una atención que, a menudo, llega tarde, tras la emergencia. El tradicional “botón rojo” ya no es suficiente.
La tecnología es la clave para esta transformación, pero no como un fin, sino como un medio para un cuidado más humano y proactivo. Plataformas como Kwido están trabajando para lograr ese cambio.
Ya no se trata solo de responder a una caída; se trata de prevenirla. Mediante el uso de sensores no intrusivos e inteligencia artificial, podemos analizar patrones de comportamiento y detectar cambios sutiles en las rutinas que anticipan un riesgo, pasando de la alerta a la predicción.
Sin embargo, la verdadera revolución va más allá de la seguridad. Un dispositivo tan cotidiano como una tablet se convierte en una poderosa herramienta contra el aislamiento.
Además, facilita la comunicación cara a cara con la familia, ofrece estimulación cognitiva para mantener la mente activa, así como permite trabajar y seguir un plan de cuidados personalizado y dinámico que empodera tanto a la persona mayor como a la cuidadora.
El futuro del cuidado no es monitorizar, es acompañar. El futuro es crear un ecosistema conectado donde la tecnología nos permita vivir durante más tiempo en nuestros hogares, pero, sobre todo, nos permita vivir mejor.













