La ayuda a domicilio ya no puede concebirse como un recurso auxiliar, limitado a tareas básicas de higiene o alimentación. En el contexto actual de envejecimiento acelerado y diversidad de trayectorias vitales, cuidar en el hogar debe convertirse en el eje central de un nuevo modelo de atención, más humano, más eficiente y profundamente personalizado.
Este enfoque plantea desafíos evidentes: asegurar financiación estable, profesionalizar el sector, atraer talento y superar la fragmentación entre servicios sociales y sanitarios. Pero también abre una puerta de oportunidad única: la de redefinir el cuidado como un acompañamiento vital integral, capaz de prevenir la dependencia, retrasar la institucionalización y mejorar significativamente la calidad de vida de las personas mayores.
Hablamos de atención domiciliaria avanzada, capaz de integrar servicios diversos como terapias cognitivas y funcionales personalizadas.
Apoyo emocional y social significativo, el uso ético de tecnologías de seguimiento y asistencia, y la participación real de la persona y su entorno en el plan de cuidados, que es esencial (en todo el proceso).
El futuro del sistema sociosanitario no pasa únicamente por construir más plazas residenciales, sino por crear ecosistemas comunitarios de cuidados, donde el hogar siga siendo el lugar natural para envejecer.
Invertir en cuidar bien en casa no es un lujo, es una necesidad estratégica. Porque no hay mayor innovación que volver a lo esencial: acompañar a cada persona, en su hogar, según su historia, sus ritmos y su proyecto de vida.
La continuidad asistencial que reciba tras el alta hospitalaria la persona que ha sufrido un…
Responsables del equipo de Amavir, una de las compañías de referencia en España en la…
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha iniciado esta semana el procedimiento…
Amavir ha celebrado la quinta edición de su Día del Voluntariado, una iniciativa que empezó…
La Navidad introduce variaciones en los hábitos cotidianos que pueden limitar la participación plena de…
La pérdida de fuerza muscular es uno de los primeros signos del envejecimiento, aunque a…