En un momento decisivo para el futuro del sistema de cuidados, marcado por el envejecimiento de la población, la presión sobre los recursos públicos y la necesidad de nuevos modelos de atención, la financiación pública se revela como una palanca clave para la innovación social. Carolina Rodríguez, consejera delegada de Enisa, analiza en esta entrevista el papel del emprendimiento en la transformación del sector sociosanitario, los retos específicos de financiación a los que se enfrentan las empresas de cuidados y salud, y la importancia de impulsar proyectos sostenibles que mejoren de forma real la calidad de vida de las personas.
Una aceleradora de talento
¿Cuáles son los puntos fuertes de Enisa en el apoyo al emprendimiento y al crecimiento empresarial en España?
Desde hace más de 40 años nos propusimos acompañar la puesta en marcha de ideas o la expansión de empresas que fueran, además de un negocio innovador, herramientas útiles y eficaces para transformar la sociedad y responder a los retos que surgen y evolucionan con el tiempo. En este camino, que me gusta decir que es inspirador -porque hacemos realidad los sueños de las personas emprendedoras- el préstamo participativo, que es nuestra herramienta de trabajo como Administración Pública, ha financiado 9.541 operaciones, apoyado a 8.283 empresas y desembolsado 1.471 millones de euros.
Pero financiar, aportar valor al ecosistema innovador español y hacerlo crecer no es lo único que hacemos. Enisa es también una aceleradora de talento: nuestra financiación no solo impulsa proyectos empresariales; impulsa a las personas que los lideran. Cuando una emprendedora o un emprendedor accede a uno de nuestros préstamos, lo que obtiene no es únicamente un recurso financiero: obtiene tiempo, confianza y margen para seguir creciendo.
Nuestra financiación permite que quienes están al frente de proyectos innovadores puedan desarrollar sus capacidades, consolidar su visión, asumir riesgos medidos y profesionalizar su iniciativa.
¿Cuáles son sus prioridades estratégicas como consejera delegada de Enisa y qué cree que puede aportar su experiencia profesional al impulso del emprendimiento en España?
Junto al comité de Dirección y a todo mi equipo, trabajamos diariamente para seguir siendo la casa a la que cualquier pequeña o mediana empresa innovadora que necesite financiación quiera llamar y haga correr la voz. Mi experiencia, tras más de una década trabajando en Enisa en distintos puestos, me permite liderar desde el conocimiento y la vocación pública un organismo que es hoy una herramienta imprescindible para impulsar el emprendimiento innovador.
Las prioridades son fortalecer nuestro papel como entidad financiadora pública especializada en innovación, reforzar nuestra función como articuladora del ecosistema y seguir presente en todo el territorio.
Enisa y el sector sociosanitario
El sector sociosanitario afronta grandes retos: envejecimiento poblacional, dependencia, escasez de profesionales y sostenibilidad del sistema. Desde Enisa, ¿cómo se percibe este momento y su potencial innovador?
Sin duda, este sector es de vital importancia no solo por su peso económico -según The Silver Economy Report de la UE, en 2030 moverá 8,2 billones de euros-, sino también por dar respuesta a las demandas sociales de una parte muy relevante de la población. Según Naciones Unidas, para 2050 el 40 % de la población será mayor de 60 años, convirtiéndonos en uno de los países más envejecidos del mundo.
La democratización de la longevidad es hoy más fácil gracias a la innovación y la tecnología. Las tecnologías asistenciales, los wearables para monitorización de la salud o los seguros personalizados están creciendo con fuerza, al igual que la transformación de servicios vinculados al bienestar, la vivienda o el turismo. Todo ello exige a las empresas adaptar su oferta y avanzar en la digitalización para responder a un público que demanda soluciones más personalizadas y accesibles.
¿Considera, por tanto, que el emprendimiento y la innovación son claves para transformar el modelo de atención a personas mayores, dependientes o con discapacidad?
Este mercado en expansión está transformando la estructura socioeconómica e implica retos como reducir la brecha digital, apostar por la adaptación tecnológica, garantizar la sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones y salud y promover políticas inclusivas y de innovación social. Por ello, el emprendimiento y la innovación son claves, pero no como fines en sí mismos, sino como herramientas para construir un modelo de atención más humano, sostenible y centrado en la autonomía.
Cuando se combinan con políticas públicas sólidas y participación social, el cambio deja de ser una aspiración y se convierte en una realidad.
¿Qué tipo de proyectos sociosanitarios encajan especialmente bien dentro de la financiación de Enisa? (Healthtech, atención a la dependencia, envejecimiento activo, salud mental, teleasistencia…).
En Enisa tenemos una financiación generalista, abierta a todos los sectores que cuenten con un proyecto o idea innovadora o tecnológica capaz de aportar valor económico y social, sin importar el territorio en el que surjan. Nuestras puertas están abiertas a cualquier emprendedor o emprendedora que necesite entre 25.000 y 1,5 millones de euros.
Los mejores proyectos sociosanitarios son aquellos que combinan sostenibilidad económica con una mejora real en la calidad de vidade las personas
El número de empresas financiadas del sector de los cuidados y sociosanitarios asciende a 157 compañías, por un importe de 20.229.000 euros. Un par de ejemplos son Qida, con dos préstamos que suman 300.000 euros y que se dedica a la prestación de servicios sociosanitarios en domicilios desde Barcelona. Otra financiada es Mential con un préstamo de 75.000 euros. Dicha empresa de Alcobendas (Madrid) cuenta con una solución digital psicoterapéutica para el diagnóstico y tratamiento personalizado de problemas mentales en mujeres.
El sector sociosanitario está altamente feminizado, tanto en empleo como en emprendimiento. Desde su perspectiva, ¿qué papel juega el liderazgo femenino en los proyectos que apoya Enisa?
La feminización de sectores como el sanitario o el de los cuidados tiene todo que ver con la educación y la socialización que hemos recibido. Nos han educado para cuidar, en general. Afortunadamente, esto está cambiando. Somos el 52 % de la población y, si bien gracias al esfuerzo y los logros de muchas mujeres ahora somos más visibles y detentamos —como es mi caso— posiciones de liderazgo, lo cierto es que nuestro talento sigue sin estar plenamente reconocido ni presente en todos los espacios que debería.
En relación con el emprendimiento femenino, el Informe GEM España 2024-2025, del Observatorio del Emprendimiento de España en el que participamos, revela que solo el 33 % de las emprendedoras cree que es buen momento para emprender, mientras que en los hombres esta cifra se acerca a cuatro de cada diez. Además, según el estudio internacional de Mastercard, cuatro de cada diez españolas quieren emprender, pero no encuentran financiación. Entre las causas destacan la falta de financiación (32 %), el riesgo de fracaso (31 %) y la ausencia de recursos financieros (27 %).
Para solucionar estos problemas, en Enisa contamos con Emprendedoras Digitales, una financiación específica de gran éxito para empresas lideradas por mujeres, dotada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Con ella, además de haber financiado 346 empresas con 52,4 millones aportados, logramos inspirar y servir de ejemplo para que más mujeres se animen a emprender.
¿Detecta un aumento de startups y pymes innovadoras centradas en cuidados, salud digital, atención domiciliaria o servicios sociales?
El emprendimiento está aportando soluciones donde los modelos tradicionales se quedan cortos, siendo capaz de detectar nichos y problemas concretos que los sistemas públicos o grandes organizaciones tardan más en abordar. Desde Enisa, vemos cómo la tecnología es la aliada perfecta para aplicarse al cuidado: desde sensores que permiten vivir con mayor autonomía, hasta plataformas que coordinan profesionales del cuidado o servicios centrados en la persona. Observamos con cada petición de financiación que la innovación social está impulsando modelos que priorizan la autonomía, la dignidad y la participación de las personas atendidas. Definitivamente, la innovación tecnológica está redefiniendo el significado de «cuidar». Cuidar ha pasado a ser un monólogo de los servicios que ofrece una empresa a un diálogo constante con las personas usuarias para ofrecerles la mejor respuesta posible.
Financiación y oportunidades reales
¿Cuáles son las principales ventajas de la financiación Enisa frente a otras fórmulas tradicionales?
En primer lugar, diría que somos la mano amiga y necesaria para acceder a financiación en momentos fundamentales, como cuando una empresa echa a andar.
Se trata de una herramienta flexible y especialmente útil para startups y pymes innovadoras. De hecho, el 60 % de nuestra cartera se concentra en ese momento inicial. Nuestros préstamos participativos son un instrumento financiero muy singular, a medio camino entre el préstamo bancario y el capital riesgo.
Frente al préstamo bancario, tienen una ventaja fundamental: no pedimos avales ni garantías personales. El único aval es el propio proyecto y el equipo que lo impulsa. Y, a diferencia del capital riesgo, no tomamos parte del accionariado ni intervenimos en la gestión.
Enisa es socia financiera, pero nunca es socia propietaria. Además, el préstamo participativo se adapta al ritmo de crecimiento de la compañía, ya que el tipo de interés variable está vinculado a la rentabilidad financiera de la empresa. Si una compañía es de reciente creación y aún no tiene beneficios, ese tramo de interés es cero. Las empresas sociosanitarias tienen particularidades: regulación, tiempos largos, fuerte componente humano.
¿En qué se diferencian sus necesidades de financiación frente a otros sectores tecnológicos?
Las empresas sociosanitarias juegan en una liga distinta a la de las startups tecnológicas tradicionales. No les basta una financiación para empezar o expandirse: requieren ingresos y estabilidad en los que la paciencia sea más importante que los resultados inmediatos. Sus ciclos y retornos son más largos. Si en tecnología un producto puede iterarse rápido y escalar en meses, en lo sociosanitario hay que actuar con mayor sensibilidad y pensar siempre en las necesidades de las personas destinatarias, muchas de ellas con enfermedades o discapacidades. Además, tienen que cumplir con una normativa sanitaria que implica costes iniciales más altos y demanda financiación para cubrir requisitos de cumplimiento normativo antes de generar ingresos.
Más allá de la tecnología, el sector necesita nuevos modelos de atención y gestión. ¿Valora Enisa especialmente la innovación organizativa y los modelos híbridos público-privados?
En Enisa valoramos ambos factores en un marco más amplio. Nuestro criterio es la innovación, que no es solo tecnológica: puede ser también de producto, de servicio, de proceso, organizativa o de modelo de negocio. Esto significa que un proyecto sociosanitario que replantee la forma de prestar cuidados, coordinar equipos, integrar servicios o colaborar con la administración encaja perfectamente en nuestro concepto de innovación financiable. En cuanto a los modelos híbridos público-privados, son fundamentales. De hecho, participamos en el PERTE de Salud de Vanguardia para reforzar nuestro compromiso con proyectos que transformen el sistema sanitario y los servicios a la sociedad.
Innovación
¿Qué errores comunes cometen los proyectos que solicitan financiación y cómo pueden evitarlos?
Nos encontramos con que, en muchas ocasiones, antes de hacer la solicitud no se lleva a cabo una reflexión previa del plan empresarial o se envía documentación desactualizada respecto a la fecha de la solicitud. También ocurre que la información no siempre es clara, concisa o veraz. Además, los planes financieros no son realistas y presentan previsiones demasiado optimistas o detectamos desequilibrios en la estructura económico-financiera.
«Este sector es de vital importancia no solo por su peso económico,sino también pordar respuesta a las demandas sociales de una parte muy relevante de la población»
A la hora de decidirnos por financiar, valoramos especialmente que la innovación y las ventajas competitivas estén bien definidas. Recalcar qué aporta de novedoso el negocio -tecnología propia, modelo de negocio, diferenciación, etc.- y qué lo distingue de la competencia es clave.
Y, al no exigir ni avales ni garantías, damos mucho peso a las personas al frente del proyecto. Detallar el equipo directivo, el consejo de Administración o la presencia de business angels o venture capital hace que la propuesta resulte más atractiva.
Impacto social y sostenibilidad
En proyectos sociosanitarios, el impacto social es tan importante como la rentabilidad. ¿Cómo equilibra Enisa la viabilidad empresarial con el impacto social y humano?
En Enisa no financiamos impacto social o la rentabilidad en abstracto. Financiamos proyectos que demuestran que ambas dimensiones pueden convivir y reforzarse mutuamente. Los mejores proyectos sociosanitarios son aquellos que combinan sostenibilidad económica con una mejora real en la calidad de vida de las personas.
¿Qué peso tienen la sostenibilidad, la ética del cuidado y la responsabilidad social en la evaluación de los proyectos?
No son requisitos formales, pero sí factores que fortalecen claramente la candidatura porque se alinean con nuestros valores y contribuyen a robustecer la innovación y su viabilidad a largo plazo, mejorar la percepción de impacto y coherencia, así como encajar con nuestra misión de impulsar modelos económicos más sostenibles y transformadores.
¿Cree que el sector sociosanitario está suficientemente representado en los programas públicos de apoyo al emprendimiento?
En el caso de la financiación de Enisa, el apoyo público es más que evidente.
Cada día recibimos nuevas ideas porque existe una demanda social creciente y un enorme potencial de innovación: modelos de atención, coordinación sociosanitaria, tecnologías de apoyo, nuevos servicios… Creo que el camino para seguir avanzando pasa por no confundir políticas de empleo o servicios sociales con innovación empresarial, y por apostar, por ejemplo, por incubadoras especializadas a nivel estatal, como ya existen en otros sectores.
Digitalización y futuro del cuidado
La digitalización está transformando la atención sociosanitaria. ¿Qué tipo de innovaciones ve con más potencial a corto y medio plazo?
La digitalización está entrando en una fase muy fértil para el sector sociosanitario.
Ya no hablamos solo de “tecnología”, sino de soluciones que cambian la forma de cuidar, que alivian la presión sobre las y los profesionales y permiten modelos de atención más humanos, personalizados y sostenibles. La digitalización no sustituye el cuidado humano: lo potencia. Las innovaciones con más potencial son las que liberan tiempo a profesionales, permiten vivir más tiempo en casa, mejoran la coordinación entre servicios y personalizan la atención gracias a los datos y a la tecnología.
¿Pero cómo pueden las nuevas tecnologías mejorar la calidad de vida de las personas mayores y dependientes sin deshumanizar los cuidados?
Las nuevas tecnologías pueden mejorar profundamente la calidad de vida de las personas mayores y dependientes si se ponen al servicio del cuidado, no al revés. Cuando se usan para liberar tiempo, anticipar riesgos, reforzar vínculos y enriquecer la vida cotidiana, la tecnología se convierte en un multiplicador de humanidad. Tal y como recoge el V Barómetro del Consumidor Sénior Mapfre, la Inteligencia Artificial está siendo clave en el diseño de experiencias para personas mayores, facilitando interfaces adaptadas, autenticación biométrica, recomendaciones automáticas, APIs basadas en la experiencia, chatbots y realidad aumentada o virtual.
¿Qué retos observa en la adopción de innovación por parte de centros, residencias y servicios de atención?
Las nuevas tecnologías tienen un enorme potencial para elevar la calidad de vida de las personas mayores y dependientes, siempre que se utilicen como apoyo al cuidado y no como sustituto. Cuando ayudan a ganar tiempo, prevenir problemas, fortalecer relaciones y aportar bienestar, dejan de ser un fin en sí mismas y se convierten en herramientas que amplifican lo más humano del cuidado.
Financiación que cuida
¿Cómo puede Enisa acercarse más a sectores tradicionalmente alejados del emprendimiento tecnológico?
Estamos trabajando en ello porque queremos seguir impulsando nuestro reconocimiento en todo el territorio y en cualquier sector. Esto es importante porque hay empresas más tradicionales que quizá hoy no tienen previsto innovar, pero dentro de un año sí, o sectores donde aún no nos conocen.
Un ejemplo reciente es una sesión que hicimos con el sector de la madera, un ámbito muy familiar, que resultó ser todo un éxito. Además, cada año asistimos a más de 300 actividades en toda España, y siempre intentamos abrirnos a cualquier actividad.
¿Qué les diría a las startups, pymes sociosanitarias y profesionales del sector en general que aún no se plantean Enisa como vía de financiación?
Que no lo dejen para mañana: que nos contacten y veamos qué necesidades podemos cubrir. Nos encantaría que el número de las empresas financiadas creciera más allá de las casi 200 que ya tenemos. Recalcaría, además, que Enisano es solo para startups tecnológicas; es para proyectos viables e innovadores de cualquier sector. Y el sociosanitario tiene muchísimo que aportar. Muchas empresas del cuidado ni siquiera se plantean acudir a nuestra financiación porque creen que no encajan, cuando en realidad cumplen varios de los criterios que más valoramos: impacto positivo, empleo, sostenibilidad y mejora de servicios esenciales.
La innovación mejora la vida de las personas. ¿Diría que financiar bien es cuidar mejor?
La calidad del cuidado está estrechamente ligada a la solidez de los recursos que lo sostienen. Cuando la financiación es insuficiente, los cuidados se resienten; cuando es estable y adecuada, hace posible una atención digna, personalizada y sostenible en el tiempo.
Mirando al futuro, ¿qué papel cree que jugará el sector sociosanitario en la economía y el bienestar del país?
El sector sociosanitario será un auténtico laboratorio de innovación aplicada al bienestar. Más que hablar de futuro, yo hablaría ya de presente y de un ámbito con un papel fundamental en la economía del bienestar.













