Ante la situación de incertidumbre sobre la posible aprobación de los presupuestos de la Generalitat para el 2026, la Associació Catalana de Recursos Assistencials (ACRA) hace un llamamiento a los grupos parlamentarios para alcanzar un acuerdo responsable que permita dar estabilidad al sistema de atención a la dependencia y responder a las necesidades crecientes de la población.
La propuesta presentada por el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión sitúa el presupuesto en 4.248 millones de euros, 930 millones más que en 2023 (+28%), un incremento esencial en un contexto marcado por un envejecimiento acelerado: según datos del propio Departamento, Catalunya llegará a los dos millones de personas mayores de 65 años en 2035, medio millón más que hoy, y las solicitudes de dependencia se han más que doblado en diez años.
Además, según el Estudio socioeconómico de la atención a personas en situación de dependencia en España, Catalunya deberá crear 80.000 nuevas plazas en la próxima década para hacer frente al crecimiento de la demanda.
La presidenta de ACRA, Cinta Pascual, considera que «estamos ante una década decisiva». «Las necesidades crecen mucho más rápido que la capacidad actual del sistema. Es imprescindible disponer de unos presupuestos que permitan planificar, invertir y dar respuesta a la ciudadanía», destaca.
Mejorar los salarios de los profesionales
Los presupuestos prevén 150 millones de euros para mejorar los salarios de los profesionales del sector social, así como un nuevo modelo de fijación de tarifas para impulsar incrementos retributivos. Además, el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión se ha comprometido a mantener esta inversión de 150 millones anuales los próximos 4 años. Es, por tanto, un avance especialmente relevante en un momento marcado por la grave falta de profesionales, uno de los principales retos que limitan el crecimiento y la calidad del sistema.
Desde ACRA se remarca que la equiparación salarial con el sector público es condición indispensable para frenar la fuga de talento, captar nuevos profesionales y garantizar la continuidad asistencial. «Sin mejoras salariales reales, el sistema no podrá dar respuesta a lo que viene: más demanda, más complejidad y más necesidades de atención especializada», afirma Pascual.
En este contexto, ACRA pide a los grupos parlamentarios que, a pesar de las diferencias legítimas, prioricen el interés de las personas en situación de dependencia, de sus familias y de los profesionales.
«Cataluña no puede permitirse un bloqueo presupuestario en un momento como este. Hace tres años que sostenemos unos presupuestos prorrogados y hace falta un acuerdo que permita desplegar un modelo de cuidados moderno, sostenible y capaz de garantizar derechos», finaliza Pascual.














