El pasado 28 de junio de 2025 entró en vigor la Ley Europea de Accesibilidad, una oportunidad y un paso adelante para reducir los obstáculos a los que se enfrentan cada día las personas con discapacidad, las personas mayores y, en general, toda la sociedad. La ley establece requisitos comunes en toda la Unión Europea para determinados productos y servicios esenciales. Para garantizar su cumplimiento y desarrollo, el Centro Europeo de Recursos en Materia de Accesibilidad (AccessibleEU), dirigido por Jesús Hernández Galán, emerge como un recurso esencial.
Impulsar el avance de la Ley de Accesibilidad, abordando criterios específicos, como la falta de conocimiento y la percepción errónea de que la accesibilidad supone un coste adicional cuando en realidad es una inversión, son algunos de las prioridades del AccesibleEU. En este contexto, el papel de las empresas también es clave, iniciando procesos de adaptación con herramientas que mejoren la experiencia del usuario y refuercen su propio posicionamiento.
Estas fueron algunas de las principales conclusiones compartidas por representantes institucionales y del tejido empresarial en Madrid, en el marco de una jornada informativa sobre la Ley Europea de Accesibilidad y la labor de AccessibleEU, organizada por la Fundación ONCE y la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), con la colaboración del propio Centro, en el HUB de “Por Talento Digital”.
José Luis Borau, responsable de Accesibilidad al Medio Físico de la Fundación ONCE, abrió la jornada refiriéndose a la accesibilidad universal como una “oportunidad extraordinaria para avanzar hacia modelos de negocio más inclusivos, sostenibles y alineados”. Asimismo, resaltó la labor realizada por AccessibleEU.
Un sello de identidad

Durante la inauguración institucional, Alberto Durán, vicepresidente de la Fundación ONCE, y Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, aportaron una visión integral sobre los avances que se están produciendo, el proceso de transición y transformación en marcha y la importancia de la empresa como “actor social fundamental”.
Durán consideró que la ley, “la mejor posible en un espacio tan amplio y diverso como Europa, es un gran logro” porque, además de reconocer un derecho, impulsa la competitividad: “La accesibilidad tiene que ser un sello de identidad de Europa y de España”, y recalcó que el objetivo común de administraciones, empresas y organizaciones debe ser que España se convierta en el país más accesible del mundo.
Para lograrlo, señaló que el Centro Europeo de Accesibilidad, al que definió como “los ojos de la Comisión Europea”, y las empresas deben ser grandes aliados. En relación con estas últimas, destacó su papel esencial, ya que son las que ponen en el mercado productos y servicios accesibles y generan empleo. “Tenemos un aliado en la administración pública, que gestiona el contenido de la norma, y otro en las empresas, que facilitan el acceso al empleo de las personas con discapacidad”, añadió.
Un cambio de cultura corporativa
A continuación, intervino el presidente de la CEOE. Garamendi contextualizó la nueva ley como una oportunidad para transformar la manera en que concebimos los productos y servicios, aunque subrayó la necesidad de impulsar la formación de las personas con discapacidad en competencias digitales. Como ejemplo, citó las más de 500 acciones formativas desarrolladas por la Fundación ONCE, recibidas por más de 5.500 personas con discapacidad.

Asimismo, valoró el reto de la accesibilidad no solo como una responsabilidad social, sino como una auténtica palanca de competitividad, “que forma parte de la experiencia del usuario y del liderazgo empresarial; por eso, el papel de las empresas es decisivo en este proceso hacia la accesibilidad universal”, incidió.
La alianza público-privada es un elemento fundamental para promover nuevos marcos de actuación que permitan seguir avanzando en derechos, inclusión y accesibilidad
En este sentido, también alertó de los riesgos de no integrar la accesibilidad en la estrategia del ecosistema laboral. Garamendi insistió en que debe abordarse como una oportunidad para “innovar y liderar un impulso hacia la excelencia”, ya que, de lo contrario, supondrá “dejar a un lado a millones de personas y perder oportunidades de negocio”. “Hay que verlo como un reto, un cambio de cultura corporativa, nuevos nichos de mercado y fidelización”, afirmó. Unos retos y oportunidades sobre las que reflexionó Lourdes González Perea, manager del Departamento de Accesibilidad Tecnológica de la Fundación ONCE.
Productos y servicios que recoge la Ley

González Perea explicó en qué consiste la Ley Europea de Accesibilidad y cuáles son sus implicaciones para las empresas. Recordó que las microempresas, con menos de diez trabajadores y con un volumen de negocio que no supere los dos millones de euros quedan excluidas del cumplimiento de la ley cuando actúan como prestadoras de servicios, no como proveedoras de productos o desarrollos tecnológicos.
Durante su ponencia, detalló los principales tipos de productos y servicios regulados por la ley, entre ellos equipos informáticos, terminales de autoservicio, dispositivos de comunicación personal y conectividad a internet, televisiones inteligentes y lectores de libros electrónicos. En cuanto a los servicios, se incluyen las comunicaciones electrónicas y audiovisuales, el transporte, los servicios bancarios, el comercio electrónico, los suministros básicos y las redes sociales. En este punto, subrayó la importancia de que el servicio de emergencias 112 sea plenamente accesible, garantizando una interacción adecuada en situaciones críticas.
González Perea también destacó la necesidad de formar a los profesionales de los prestadores de servicios y recordó que la legislación obliga a explicar de forma accesible en qué consiste el servicio y cómo se utiliza, así como a realizar una declaración de accesibilidad sobre los requisitos aplicados.
La labor de las asociaciones empresariales
A continuación, se celebraron dos mesas redondas. La primera de ellas, moderada por Carmen Millán, directora de Autonomía Personal, Tecnología y Accesibilidad de Fundación ONCE, abordó el papel que desempeñan las asociaciones empresariales.
Francisco Hortigüela, presidente de AMETIC, indicó que la accesibilidad debe integrarse desde el diseño, como parte de la innovación, y no como una adaptación tardía. De ahí la necesidad de formar a los profesionales. Asimismo, destacó los distintos proyectos que llevan a cabo la Asociación y sus empresas miembro en desarrollos tecnológicos que permiten avanzar en la accesibilidad. Se refirió, además, a eventos como FITUR, que convierte a España en el “país más accesible del mundo”.
La accesibilidad no supone un coste adicional, es una inversión
Por su parte, María Abascal, directora general de la Asociación Española de Banca (AEB) y presidenta del Comité Ejecutivo de la Federación Bancaria Europea, subrayó que la accesibilidad forma parte del “ADN” de la banca y debe impulsarse de manera transversal, garantizando el acceso a los servicios esenciales. Abascal expuso algunas de las medidas que ya se están implementando en el sector bancario, como la eliminación de barreras arquitectónicas, la incorporación de cajeros automáticos con tecnología NFC, el uso del guiado por voz, un lenguaje claro y un tamaño de letra adecuado.
La movilidad, un derecho accesible
La necesidad de garantizar condiciones de accesibilidad universal resulta especialmente relevante en uno de los servicios más demandados: el transporte. Rafael Barbadillo, presidente de Confebus, señaló que en la Comunidad de Madrid el 100 % de la flota es accesible, mientras que en las concesiones del Ministerio de Transportes el 88 % de los vehículos ya están adaptados. Barbadillo hizo hincapié en la importancia de esta accesibilidad, teniendo en cuenta que el 52 % de todos los desplazamientos realizados en transporte colectivo se efectúan en autobús, lo que supone más de seis mil millones de viajes al año. Reconoció que queda mucho camino por recorrer, como el desarrollo de plataformas para personas con movilidad reducida en los vehículos o la adaptación de infraestructuras, entre otros aspectos.
El papel de los medios de comunicación
Los medios de comunicación son elementos clave para hacer llegar la información a los ciudadanos. Así lo reconoció Matilde Pelegrí Torres, fundadora y presidenta de Grupo SENDA, que participó representando también a CLABE, la mayor organización empresarial de grupos de comunicación, en su calidad de comisionada de la Junta Directiva en el Comité Consultivo de la asociación.
Pelegrí destacó que la mayoría de los medios ya están implementando desarrollos como la adaptación de reproductores -con controles para audiodescripción y sistemas de subtitulado- o la navegación sin ratón para avanzar en la accesibilidad, destacó las iniciativas impulsadas por CLABE, como la puesta en marcha de programas de formación estratégica centrados en la transformación digital y la accesibilidad, o las líneas de investigación orientadas a proponer acciones concretas que garanticen que la accesibilidad no suponga una barrera.
“El principal reto de este año es lograr que la accesibilidad se cumpla en la mayoría de los portales de nuestros asociados. Con el apoyo de la ONCE, confiamos en que puedan dar el paso de la sensibilización a la implantación universal”, concluyó.
Participación en el diseño de las soluciones

En la segunda mesa de debate de la jornada, moderada por Sergio Verdasco, director comercial de ILUNION, profesionales de diversos sectores presentaron soluciones reales, muchas de ellas desarrolladas desde su fase de diseño con la participación activa de personas con discapacidad.
Cristian Sáinz de Marles, Chief Accessibility Officer de ONCE, se refirió a la colaboración con el Ayuntamiento de Madrid para desarrollar una línea telefónica en la que, mediante una conversación con una inteligencia artificial, se orienta a personas ciegas en espacios interiores.
Por su parte, Marta Aisa, directora de Banca Responsable de Banco Santander, retomó la importancia de trabajar en la inclusión financiera, en línea con lo expuesto previamente por María Abascal. Aisa definió la accesibilidad como un componente estructural en el diseño de productos y servicios, destacando el paso de un enfoque asistencial a uno universal. “La accesibilidad es imprescindible: es necesaria para un 30 %, pero es útil para el 100 %. Por eso, diseñamos una estrategia en la que hemos desarrollado la Oficina Técnica de Accesibilidad Digital, que actúa como paraguas para el diagnóstico, el asesoramiento, la innovación y la culminación de todo el proceso”, explicó.
La accesibilidad tiene que ser un sello de identidad de Europa y de España
Asimismo, Ana González Talaván, Customer Success Account Manager de Microsoft Accessibility, insistió en la importancia de incluir a personas con discapacidad en los equipos de prueba de aplicaciones. “Ahí es realmente cuando conseguimos que nuestros productos sean buenos”, afirmó. Además, destacó cuatro conceptos clave en este ámbito: liderazgo, formación, concienciación y responsabilidad.
Por último, desde el sector tecnológico, Miguel Ángel Ruiz, Head of Brand Strategy & Innovation de Samsung España, explicó que el objetivo es “ir más allá de la norma”, con soluciones que mejoren la calidad de vida de las personas. Entre ellas, mencionó “Relúmino”, que utiliza inteligencia artificial para ayudar a personas con baja visión a ver la televisión, o la herramienta “Bixby Test Call” dirigida a personas sordas. Asimismo, anunció el desarrollo de una nueva tecnología para personas con ELA, con el objetivo de que puedan controlar una tablet a través de la cámara, con la que comunicarse, interactuar y gestionar su entorno.
Una ventaja competitiva

Para cerrar la jornada, Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE, y Alberto Durán, vicepresidente de la Fundación ONCE, protagonizaron el acto de clausura institucional, en el que expusieron las principales conclusiones del encuentro. Ambos coincidieron en la necesidad de seguir avanzando de forma conjunta en el desarrollo y aplicación de esta ley de referencia, así como en la promoción de buenas prácticas que contribuyan a mejorar el entorno y a impulsar productos y servicios más eficientes, accesibles y útiles.
Báñez destacó la importancia de trabajar de manera conjunta por el bien común y por “una economía más competitiva”, incorporando todo el talento en su diversidad. Subrayó, además, la necesidad de armonizar los requisitos de accesibilidad en los países de la Unión Europea para “eliminar barreras, garantizar la igualdad real de oportunidades y avanzar hacia un mercado único accesible para todos”, basado en el principio de diseño universal.
Asimismo, puso en valor que la accesibilidad constituye “una ventaja competitiva” que beneficia al conjunto de la sociedad: a las personas con discapacidad, a las personas mayores, a los usuarios con menor alfabetización digital y a los consumidores en general. En este sentido, destacó el papel de referencia de las empresas españolas, a menudo adelantadas a la normativa, y defendió esta ley como “una herramienta equilibrada, pensada para crecer juntos y reforzar la competitividad de la Unión Europea”.
Por su parte, Alberto Durán destacó que el sector social, y en particular el ámbito de la discapacidad, ha demostrado su capacidad para impulsar “cambios legislativos y promover nuevas leyes”. En este sentido, subrayó que se han logrado generar acuerdos sólidos en torno a cuestiones relacionadas con la discapacidad, algo que, según señaló, no siempre resulta posible en otros ámbitos de la vida pública.
Alianza público-privada
Asimismo, resaltó la importancia del diálogo y la empatía como herramientas clave para avanzar y construir acuerdos duraderos. En esta línea, concluyó defendiendo la alianza público-privada como un elemento fundamental para promover nuevos marcos de actuación que permitan seguir avanzando en derechos, inclusión y accesibilidad.
La aplicación efectiva de la Ley Europea de Accesibilidad requiere una mayor coordinación entre administraciones públicas, asociaciones empresariales y empresas para evitar desigualdades, inseguridad jurídica y una implementación fragmentada. En este sentido, durante el encuentro se insistió en la necesidad de reforzar la formación, los recursos técnicos y los espacios de intercambio que ayuden a interpretar correctamente la ley y a aplicarla de manera práctica, entendiendo la accesibilidad como un elemento estratégico de innovación y cohesión social.
La diversidad, lejos de ser una excepción, tiene que consolidarse como un valor y una oportunidad compartida. La colaboración entre todos los actores, reflejada en la pluralidad de sectores representados, confirma el carácter transversal de la accesibilidad y su impacto directo en la competitividad.
AccessibleEU, la ventanilla única de la accesibilidad europea
Durante la jornada, Jesús Hernández Galán, director del Centro Europeo de Accesibilidad y responsable de Accesibilidad e Innovación de la Fundación ONCE, expuso las características de AccesibleEU, “un centro de recursos al servicio de las empresas”.
Este espacio nació hace cuatro años como una iniciativa de la Comisión Europea, en línea con el Access Board implantado en los Estados Unidos hace más de 50 años.
Hernández Galán recordó que uno de los principales objetivos del centro es apoyar la implementación de la legislación europea en accesibilidad, además de ofrecer formación y conocimiento a administraciones, universidades, sociedad civil y empresas, funcionando como una auténtica “ventanilla única de conocimiento”. No obstante, advirtió de que “la falta de profesionales formados en accesibilidad sigue siendo una carencia grave en toda Europa”.
En este contexto, defendió el papel de AccessibleEU como generador de recursos, buenas prácticas y estándares de calidad, con presencia en los 27 países de la UE a través de una red de 34 expertos nacionales y un consorcio internacional liderado por Fundación ONCE. Según explicó, el pliego de condiciones establecía cuatro pilares de actuación: entorno construido, tecnología, transporte y políticas públicas.
Entre las acciones desarrolladas hasta la fecha, destacó la biblioteca de documentación especializada y la organización de jornadas y encuentros. Actualmente, el centro cuenta con 395 referencias bibliográficas, 452 buenas prácticas y ha impulsado 269 eventos, que han permitido formar, sensibilizar y conectar a cerca de 60.000 personas en toda Europa.
“Hemos más que duplicado los objetivos marcados por la Comisión Europea porque no trabajamos solo por cumplir un contrato, sino por propósito. La accesibilidad no es solo discapacidad; es calidad, ventaja competitiva y mejora de resultados”, concluyó.












