La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha solicitado a todas las Administraciones Públicas y al Gobierno que incrementen su esfuerzo para plantear políticas que incorporen un enfoque de envejecimiento activo, especialmente en lo que respecta a la alfabetización mediática e informacional orientada a las personas mayores. Esto permitiría que este colectivo se sientan completamente capaces de reconocer los riesgos asociados con el uso de los diversos recursos que el entorno digital actual proporciona.
Con motivo de la Semana Mundial de la Alfabetización Mediática e Informacional (AMI), del 24 al 31 de octubre, la PMP hace esta reivindicación con el objetivo de evidenciar la importancia de compartir información veraz, pertinente, concreta, comprensible, accesible, en varios idiomas y fundamentada en la ciencia.
«La AMI es una herramienta esencial para ayudar al conjunto de la sociedad en general, y a las personas mayores en particular, a navegar por el complejo entorno digital actual, pues no solamente permite acceder a la información de manera crítica y responsable, sino que también capacita para utilizar las tecnologías digitales de forma segura y efectiva”, valoran desde la PMP.
De igual manera, la PMP ha destacado la grave peligrosidad que representa el incremento de la desinformación, las teorías conspirativas, el discurso de odio y el uso indebido de las redes sociales, ya que, entre sus efectos también se encuentra “el riesgo de desconfianza en las fuentes de información, que puede conllevar el alejamiento y la no participación en los mismos de las personas mayores, lo cual se traduce directamente en situaciones de aislamiento y soledad y constituye, por tanto, un factor de exclusión y pérdida de oportunidades de socialización en estos contextos”.
Irrupción de nuevas tecnologías, IA
Debido a estas razones, la PMP ha hecho hincapié en la importancia de que las administraciones promuevan iniciativas en AMI que traten el desarrollo de competencias digitales, la comprensión de la tecnología y la adopción de una postura crítica frente a la información recibida; equipando a los mayores con las herramientas necesarias para enfrentar de forma autónoma y crítica los retos de la era digital, especialmente en un entorno que se torna cada vez más complicado por la continua aparición de nuevas tecnologías como la Inteligencia Artificial (IA).
A su vez, la PMP ha manifestado que “el derecho a la libertad de expresión y de opinión, el acceso a la información, el derecho a la educación o a la salud, entre muchos otros, encuentran en el mundo digital un espacio para su ejercicio y, por este motivo, la AMI debe de basarse en valores, constituyendo un instrumento que asegure los derechos de todas las personas, sin exclusiones, además de ser imprescindible para minimizar la brecha digital y generacional, promoviendo la integración social y comunitaria”.
En conclusión, la PMP ha expresado que la protección contra la desinformación “es una cuestión de derechos y de democracia, puesto que la transición hacia una sociedad y una economía digital justa debe ir acompañada necesariamente de una revolución en el ámbito de la AMI, pues las habilidades críticas frente a problemas como la desinformación y el discurso de odio resultan claves para poder ejercer una ciudadanía plena”.